01

 

¿Os acordáis de aquella vez que dije (hace casi un mes) que iba a salir a correr tres veces por semana? No, ¿verdad? Pues mejor, porque desde entonces sólo he salido dos días y por mantener un poco el tono (y la dignidad).

Así que hoy tocaba revolverse contra uno mismo y meterle una ruta al cuerpo. Si la otra vez hice ruta playera en dirección Campello, hoy tocaba la inversa. El objetivo, añadir 2km más a los 10km anteriores, con rumbo a San Gabriel. La idea, acabar yendo paralelamente a las calas más allá de San Gabriel, pero el GPS ha marcado la mitad del trayecto justo en la estación de tren de San Gabriel, y como el cuerpo no estaba para más desde ahí empecé la vuelta al hogar, Carolinas.

 

03

Mucho calor. Y hambre (es lo que tiene intentar cuidarse). Y falta de práctica… Todo junto se ha materializado en el demonio ese del hombro que te susurra “va, déjalo, si nadie se va a enterar…”. Pero tenía que publicar aquí y eso me ha servido para hacer los 12km, de mejor o peor manera, pero yo soy de los que piensan que las cosas se terminan aunque sea arrastrándose. Y así, con la obligación de escribir estas líneas, se cumplía el primer objetivo de estas crónicas ruteras.

02

El segundo objetivo era aprovechar la soledad del corredor para pensar en tramas, historias, todo lo que pudiera enriquecer mis libros. Lo cierto es que me he tenido que obligar a no pensar. Con el segundo libro a punto de publicarse y las ideas del tercero en plena ebullición, tengo que frenar mi cabeza y darle más a los dedos. Lo que sí he pensado es en cosas para darle más vida al primer (y en breve el segundo) libro de la saga “El sanador del tiempo”.

Pero eso, ya os lo cuento mañana.

¡Un saludo!

Anuncios