JUEVES DE CONFESIONES

Si ayer era el día más egocéntrico del blog, hoy toca el día de abrirse un poco. Una de las cosas más bonitas del blog es la interacción entre el que ahora mismo está escribiendo y los que, gracias a una deriva llamada suerte, pasáis por aquí.

Pues sí, pertenezco a esa generación de chicos-buenos-para-nada que, unido a mi eterna pasión por el maestro de nada y aprendiz de todo, acabamos tocando varios palos. Y uno de ellos es la música. aunque del vídeo han pasado ya nada más y nada menos que tres años. Me encanta el rollo cantautor, una guitarra y poco más. Ese estilo lo metieron en mis venas para entonces unos desconocidos Luis Ramiro y Marwan que, a día de hoy, giran por toda España. Lo dicho, una deriva llamada suerte la que los pudo traer a las salas cercanas a mí.

Pero que me desvío del tema. Empecé a darle a las seis cuerdas y aunque no pasé la barrera de la afición a la profesión, tuve la suerte de tocar en algún que otro concierto. A día de hoy siento que me he llevado lo mejor que podía darme ese mundo. Creo que no hay éxito comparable a la felicidad de componer tu primera canción, de que algún amigo te diga que mola lo que haces, o, más impresionante aún, que un completo desconocido contacte contigo para felicitarte por tu trabajo.

Y para acabar y así de paso enlazar la entrada de hoy a la temática general del blog, os diré que mi intención es preparar algunas canciones para las presentaciones de El sanador del tiempo. Canciones que tengan que ver con la temática del libro y así convertirlo en una reunión-concierto entretenida, alejarlo un poco de la charla promocional. No descarto hacer alguna presentación online. Os iré informando en breve.

Y nada más por hoy. ¡Un fuerte abrazo a todos los que estáis ahí!

Anuncios