En este preciso instante acabo de terminar de escribir mi próximo proyecto. El hecho de acabar una novela genera una sensación ya de por sí satisfactoria difícil de  describir… pero en este caso, joder (si se me permite la expresión), exploto de emoción porque creo que ha quedado algo que ha superado mis expectativas. Dios, cómo la he disfrutado.

Ahora queda el trabajo duro. Arduas revisiones, correcciones, la maquetación, edición de portadas… Es la peor parte como escritor, lo reconozco. Pero cuando uno acaba algo de lo que se siente muy orgulloso y que le hace muy feliz, pues qué os voy a decir, que palos a gusto no duelen.

Love Rally (en su origen Amor sobre ruedas) iba a ser una novela romántica. Un género que me encanta, del que he escrito mucho pero nunca publicado nada. Una combinación de comentarios en el blog me animó a intentarlo. Una vez metido en harina, no pude evitar meterle un poquito de ciencia ficción, porque ese género me chillaba por dentro y yo no podía serle infiel. Durante una parte de la novela sentí que la trama se me iba de las manos, demasiada ficción. Pero una vez completada sé que el final lo justifica todo y que queda redonda.

loverally

Sé que os va a gustar. Lo siento en el agua, lo siento en la tierra, lo huelo en el aire. Sube un punto de intensidad a mi estilo de escribir y le da más personalidad a mis personajes. De todo se aprende. Arriba os he dejado un vídeo que utilizaré para promocionar en el que cuento un poco de qué va. O mejor dicho, cómo empieza, porque después todo va acelerando de manera (casi) desmedida.

Tendréis más noticias. Hoy solo me apetecía compartir esa ilusión que se tiene cuando se cierra una historia.

¡Que tengáis un buen día!

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