wpres

Si mi intención es reseñar La resistencia de Fuerte Hope, no puedo quedarme en los límites de sus páginas. Lo siento. A riesgo de teclear bajo la túnica de la imparcialidad, tengo que ir más allá. A donde me lleve el corazón. Ya sabéis que los tecnicismos no son los pilares de mis críticas, y aquí os vais a encontrar una opinión más hecha desde el alma, llena de verdad. Aunque sea mi verdad.

Tampoco puedo ser ajeno a esta nueva obra ya que he tenido la suerte de participar como lector cero en ella. Luis M. Núñez sigue siendo uno de mis autores preferidos (y ya van unas cuantas lluvias desde la primera vez que dije esto, y eso que vivo en un secarral como es Alicante), así que os podéis imaginar el honor y el lujo que ha sido para mí ser  una ínfima parte de esta obra. Esta querencia por esta novela se debe además amuchos detalles personales que ensalzan a su autor y que dejo en el baúl de mis recuerdos.

Pero si nos centramos en La resistencia de Fuerte Hope, este es el primer asalto de Luis M. Núñez a la ciencia ficción en formato novela. Ya pudimos ver su talento en el género en forma de relato en Fragmentos mentales, recopilatorio que me hizo suplicar que se lanzara a por una historia íntegra.

Nos encontramos entonces con una novela breve que pretende ser el inicio de una saga, la de las guerras Mesekh’ali. Una sucesión de conflictos interestelares que en este primer episodio afectan directamente a la Tierra, donde la especie humana se encuentra al borde de la extinción tras una invasión alienígena.

Una premisa en principio muy abordada en el género, pero que se nos presenta bajo un prisma objetivo y neutral, enfoque por el cual merece y mucho la pena ir avanzando página a página. Este alejamiento del antropocentrismo clásico se nos presenta, y de qué manera, con una genialidad de recurso, un truco literario que romperá nuestros esquemas inesperadamente.

No puedo decir mucho más para no destrozar uno de los tantos mágicos momentos que nos ofrece este relato, así que tendré que hablar en términos generales. La línea argumental nos ofrece una contrarreloj entre dos especies que buscan su oportunidad de imponerse a la otra, y es esa carrera por el exterminio lo que nos mantendrá pegados a la historia. Mientras tanto, se nos mostrará las bondades y maldades de ambas facciones, desde un punto realista y casi filosófico, que nos hará reflexionar y nos dificultará posicionarnos de un lado u otro.

Todo ello bajo la mágica batuta literaria de Luis, y aquí podría hacer un corta y pega, pero vuelvo a reiterarme en su maravilloso sentido del equilibrio. En los géneros fantásticos, la balanza entre creación de mundos y ritmo pienso que debe de ser meticulosamente equilibrada, y Luis hace ya mucho que le tiene tomada la medida. Ofrece la cantidad de salsa justa para ubicarse en el universo en el que se desarrolla el relato sin problemas, pero sin llegar a empachar. Medido al microgramo. Aquí encontramos la medida precisa para que sea creíble sin generar una lectura pesada. Uno de los tantos detalles que me han encantado, por ejemplo, es la forma en la que se comunican ambas especies y los errores lógicos que podrían encontrarse en un sistema de traducción.

Así, el avance a lo largo de la obra es ligero, ameno y entretenido. Llegamos, casi sin darnos cuenta, a un final que, en mi opinión, se hace algo abrupto. Puede que esa sensación de acabado repentino se deba a la propia necesidad de querer continuar con la historia; recordemos que se trata de una saga y, bueno, así cogeremos con más ganas la continuación. Por otro lado, lo que sí me parece un acierto es la abertura que deja respecto al contexto general y lo que esta saga puede ofrecer con su ampliación. Muy interesante.

Dicho esto, ya estáis tardando en haceros con una copia. No os defraudará. Los que disfrutéis de la ciencia ficción, tenéis el entretenimiento asegurado. Para los que este género no esté entre vuestros favoritos, os servirá para conocer a un maravilloso autor.

Gracias de nuevo, Luis, por hacer magia con las teclas.
Nada más por hoy. ¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

Anuncios