fotoOs invito a entrar en casa y seguir en vivo 
el proceso de promoción de GÀTA

 

¿Cómo puedo vender más libros en Amazon? Muchos me hacéis esa pregunta a menudo. Incluso mi reflejo en el espejo me la hace a diario tirándose de los pelos. Aunque en ocasiones publico algunos trucos (lo hago cada vez que me emociono creyendo que he encontrado el mapa del tesoro), he decidido hacer de forma ordenada un listado de trucos que pueden ser más o menos útiles.

Y lo haré aprovechando que comienzo con la promoción de GÀTA, por lo que la aplicación de los consejos y de sus resulados serán retransmitidos en vivo y en directo, en una especie de reality en el que compartiré mis aventuras y desventuras. Me obligo así a no abandonar esta historia a la que le tengo muchas ganas y, de paso, servirá para realizar esta especie de experimento que espero que sea útil para todos y del que podáis sacar muy buenos apuntes para vuestros casos personales.

Ah, utilizaré esta entrada como índice para reunir los enlaces a los posts donde periódicamente publique las medidas promocionales adoptadas. ¡No la perdáis de vista!

  • AQUÍ IRÁ UNA LISTA CON LOS ENLACES A LOS TIPS PUBLICADOS A PARTIR DE AHORA (¡cuando los haya!)

Sirva como aviso que no soy ni una autoridad ni un gurú en esta temática, y que no creo que exista un modus operandi o protocolo certero. Es más, la época dorada en la que vendía a discreción (lo que vino a ser unos pocos y fugaces días que jamás se repitieron), la conseguí porque me habían acusado de plagiar Assassin’s Creed con El sanador del tiempo. Como veis, una medida ni premeditada ni calculada.

Yo comencé en esto de la publicación a través de la plataforma digital de La casa del libro, con una novela histórica titulada Leukante, bajo el seudónimo J.F. Kastro. ¿Habéis pasado vosotros ya por esa sensación de me voy a comer el mundo y después escuchar el viento correr al ver el registro de ventas? Pues eso, primer hostión. Todo queda dicho. Cada vez sois más los que sois conscientes de que vender libros es ultramegacomplicado antes de publicar, pero yo era parte de esa masa ilusa que creía que bastaba con tener un libro en el mercado, para, al menos, vender unas pocas unidades. Después me di cuenta de lo complicado que era incluso quitar el cero a las ventas mensuales…

Pero con esa mentalidad triunfadora de unas veces se gana, y otras se aprende, descubrí el universo Amazon. Y decidí volver a intentarlo con El sanador del tiempo. Para mí, eso no es un libro: es una escuela. Amazon es un mundo literario aparte y con esa historia me desvirgué en él. Para entonces, ya sabía y era consciente de que tenía que mover mi libro, pero no sabía cómo hacerlo. De cada cien cosas que intentaba, solo funcionaba una. Volqué en él el aprendizaje de varios libros de marketing, y no diré que estos son inútiles, pero sí que, de nuevo, solo el 1% de lo que hay escrito en ellos es eficaz. Mientras mi paciencia se desangraba, sobrevivía con la transfusión que eran esas gotitas de emoción que me proporcionaba no ya cada venta, sino el hecho de que algún desconocido leyera (y hasta disfrutara) de mi libro.

Después descubrí que en Amazon el éxito es inesperado, pero que tienes que remover cielo y tierra para que este tenga una posibilidad de llegar a él. Alcancé en dos ocasiones el Top10 en ciencia ficción, y se desvaneció en cuanto el tiempo me impidió seguir peleando por mi obra. Y descubrí también que las acciones más eficientes todavía no están escritas en ningún manual de marketing. Ahí es donde creo que puedo aportar algo con mi experiencia. No os diré cómo vender de manera matemática, pero sí os comentaré qué cosas me funcionaron no para que las repliquéis, sino para que sepáis cómo conectar con la inspiración que hará que funcionen las vuestras propias, pues para cada libro y cada autor todo es diferente. Y todas, absolutamente todas las acciones de éxito, se rodean de la emoción.

Pero antes de llegar a ese entendimiento, publiqué El corazón del aedo a través de Ediciones B. Pensé que con una editorial, con un equipo de expertos velando por mi obra, las cosas serían más fáciles. Y tuve que estar 40 días y 40 noches divagando por las sombras del mercado literario para descubrir una cosa: nadie va a cuidar mejor de tu libro mejor que tú. Y en ese sentido, la autoedición es una bendición.

Entonces, creyendo que había descubierto los hilos que manejaban la venta de libros, autopubliqué En el nombre de Eva. Desde el principio enfoqué esta novela con la intención de no perder ni un segundo en el 99% de cosas que había probado antes y no funcionaban, y concentrar ese esfuerzo temporal en el 1% que sí. Con ese reparto, tenía que forrarme sí o sí. Y es ahí donde tuve mi segunda gran revelación: no puedes crear un libro esbozado sobre un plan de ventas. No una novela, al menos. Eso, quizás, para los libros técnicos. ¿Por qué? Porque en el momento que las vías sobre las que avanza tu historia son un mísero aprendizaje comercial y no el propio corazón de su autor, el fracaso es absoluto. Por mucho que estés utilizando técnicas que te hayan funcionado anteriormente. Se vuelven vacías. Cada libro es un mundo y requiere sus propias acciones. Y de ahí, el progresivo abandono de esta novela. Tengo demasiadas heridas con ella respecto a mí mismo para poder encontrar el camino de vuelta a casa e imprimirle la energía necesaria.

Recientemente he publicado GÀTA, porque en mi amor a los gatitos he encontrado esa chispa que me hacía falta para seguir avanzando por este camino literario desde la emoción. A pesar de que todavía no he comenzado (casi) a promocionarla como merece por falta de tiempo, los primeros resultados son prometedores. Puede que se deban al reflujo de todo lo que ya llevo a mis espaldas, pero prefiero pensar que simplemente son nuevos vientos favorables para este nuevo proyecto que prefiero abordar desde cero. Ilusión no me falta, ideas tampoco. Os las iré comentando una a una para que seáis partícipes en esta especie de manual de marketing en vivo. Espero que a alguien pueda serle útil.

Un saludo, ¡y vamos allá!
¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!