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Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

mes

mayo 2019

#RECOMENDADÍSIMO: Mika Holdbrand, diplomacia en Alisia

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Os diría que hoy vengo a hablaros de un libro, pero estaría mintiendo, porque para mí, Mika Holdbrand: Diplomacia en Alisia, es algo más que eso. Es el regreso de Luis M. Núñez a la fantasía épica, y tal noticia, como seguidor ferviente que soy de él, es equiparable a la emoción que me causa la suma de todos los retornos posibles del universo, incluidos el retorno del rey y el del jedi.

Poca broma con esto, que Luis M. Núñez es a día de hoy uno de los pocos autores que me causan la necesidad de completar toda su obra. Me hace recobrar la fe en ese pensamiento de que los lectores deberíamos ver más allá del libro y ser conscientes del autor que hay tras ellos. Porque, os aseguro, detrás de este hay uno maravilloso.

Pero vamos a lo que vamos. Yo conocí literariamente a Luis M. Núñez con La sombra dorada y su secuela Resurge la plata. Si tuviera que hacer una campana de Gauss con el género de la fantasía épica, esta bilogía estaría justo en el centro de ella, en su punto de equilibro perfecto entre diversión y profundidad. A un extremo de la campana tendríamos a Tolkien con su soporífero Señor de los Anillos, tan elaborado como denso, y en el otro el 90 % de las novelas de fantasía que se publican actualmente que son muy entretenidas pero aportan una elaboración más bien justa y poco novedosa. Pero Luis, para mi gusto, coge lo bueno de uno y lo mejor de lo otro para ser esa referencia que adoro.

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Y Mika Holbrand: Diplomacia en Alisia es una vuelta de tuerca. Nos pone en los ojos de su protagonista, un veterano diplomático de la República de Priseida, y crea una historia en torno a su persona, con lo que eso conlleva. Nos movemos en una primera persona que centra la perspectiva desde el punto de vista de Mika, y eso establece unas claras y definidas reglas del juego.

Los primeros compases del libro nos ponen en la piel del diplomático, en sus quehaceres, y reconozco que estas primeras páginas me desubicaron momentáneamente. ¿Qué me podía ofrecer un funcionario de oficina respecto a la aventura y la acción que uno espera de un libro de este tipo? Me sentía como un lector encerrado entre labores propias de su protagonista. Es el precio que hay que pagar por la originalidad y las propuestas frescas: no saber muy bien a qué atenernos en un principio

Pero ese precio se paga gustosamente conforme avanzan las páginas y la construcción del personaje toma forma a menudo que el argumento se va volviendo más movido. Su inicio nos deja claro que el protagonista no es un héroe al uso, que es un mortal más con sus virtudes y carencias y esto hace que uno pueda sumergirse en los acontecimientos conforme van sucediendo. Mika se convierte entonces en el perfecto motor de una trama que va creciendo y creciendo, pero con una exquisita coherencia que hace que nada se salga del enfoque marcado al inicio. Las aventuras aparecen y la acción se acelera, pero siempre dentro de la cercanía que ofrece la propuesta de centrarse en el personaje de Mika. Y esto, chic@s, es maravilloso.

Siempre digo que es fundamental que una obra de este tipo haga creíble lo increíble, y Luis sabe utilizar a Mika como una perfecta herramienta para conseguirlo. Se mete en la piel del personaje para trasladarnos a su universo de manera precisa, pero es que además lo utiliza para explicar el mundo (de nuevo un maravilloso mundo) que nos muestra, con una sutileza tal que a través de la duda, de la opinión, de la subjetividad de los pensamientos de Mika, nos eneña todo a su alrededor con una excelsa claridad. Me encanta, dicho sea de paso, esa forma en la que Mika reflexiona sobre muchos aspectos y la naturaleza con la que desde su criterio (que puede ser más acertado o no), el autor nos lanza explicaciones atemporales. Eso, nunca mejor dicho, es magia.

Y resumiendo, que no quiero haceros perder un buen tiempo que podríais utilizar en leer esta aventura (que además se lee en una tarde): Mika Holdbrand, diplomacia en Alisia es una novela de fantasía épica que aporta la frescura de un enfoque distinto y original, muy entretenida y balanceada, que vais a disfrutar mucho sin echar de menos una generosa construcción de mundo. Como siempre digo, leer un libro de Luis es como abrir un bote de perfume literario: sabe concentrar lo bueno dándole la medida exacta.

Recomendadísimo, por supuesto.
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Historia o indecencia. ¿Y tú de quién eres?

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Benditos seáis los lectores cero, y mucho hemos de cuidarnos los autores de agradeceros vuestra labor y conservaros como las joyas que sois. Pero a veces, qué bonitos quebraderos de cabeza nos dais, cab***es. Hoy os quiero contar un dilema que tuve en la creación de GÀTA y que, a día de hoy, todavía no sé si escogí la opción adecuada. Este tema da mucho juego en las presentaciones del libro, y hoy os hago partícipes de él.

La novela comienza con Nerea, una joven de la Antigua Grecia que asegura que romperá su compromiso de matrimonio si su prometido no se molesta en conseguirle un gato egipcio. Néstor, el jardinero de su hogar y enamorado de ella, le promete que conseguirá ese animal para ella así que tenga que dejarse la vida en ello. Hasta aquí, bien, unos básicos cimientos para una tierna historia de amor. Quizás demasiado tierna.

El problema aparece cuando cuento que Nerea tiene 12 años y Néstor 30. Tras comentar esto, ya no es tan romántico el planteamiento, ¿eh? Pero el caso es que en la Antigua Grecia era lo normal. Comprendo, a la perfección además, que a día de hoy se considere una atrocidad (y lo es, por supuesto), pero en aquella época era lo estipulado. Y he aquí la pregunta que intenté responder más de mil veces en mi mente con distintos resultados: ¿debía mantener la fidelidad histórica y mantener las edades o modificarlas para que esta relación no pareciera tan atroz?

Reconozco que a mí me gusta mantener el rigor histórico, me parece una falta de respeto alterarlo en las novelas. Además, la edad iba acorde al comportamiento de Nerea: una niña que quiere un gato egipcio por un puro capricho infantil. Pero varios de mis lectores cero me advirtieron que no solo iba a recibir críticas por ello, sino que eran incapaces de disfrutar de la lectura al no dejar de pensar en esa relación como algo incorrecto. ¿Qué hice entonces?

Cambiar la edad de Nerea, por supuesto. Eh, no me miréis así. ¿Qué habríais hecho vosotros? No, en serio, ¿qué habríais hecho? Tengo curiosidad por conocer las distintas opiniones. Lo que sí tuve cuidado fue de justificar que Nerea se casara tan tarde. Como el motivo del casamiento era en esa época puramente económico y ella pertenece a una familia relativamente acomodada, puede permitirse que su padre Megacles, bruto en apariencia pero con un enorme corazón al fin y al cabo, acabe retrasando el momento de su casamiento. Eso, junto a un par de pinceladas más que pienso que hacen que esta modificación sea coherente.

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Pues eso. Solo quería compartir con vosotros un debate que fue un quebradero de cabeza en su momento, pero que reconozco que ahora le da vida a las presentaciones de GÀTA. Espero que os haya gustado.

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NETFLIX mató a la estrella de la literatura

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Aunque no lo parezca, de fondo está Netflix en la tele y, lo prometo, la foto tiene sentido respecto a la entrada de hoy

El vídeo mató a la estrella de la radio, que cantaban The Buggles. Y después llegó Internet e hizo lo propio con las celebridades de la pequeña y gran pantalla. Y en esta guerra literaria, en la que el libro siempre ha sobrevivido con esmero y dificultades, aparece un nuevo enemigo dispuesto a sentarse en el trono del entretenimiento: Netflix.

¿Pero habéis visto el interminable catálogo de Netflix? ¡Harían falta cien vidas para completar solo una parte! Y está invadiendo todas las casas, y enganchando a la gente, y… Espera, que recupero el aire. Veo la filia a las series que se implanta cada vez más a mi alrededor y una duda me aprieta el corazón: ¿a quién le va a quedar tiempo para leer?

No, en serio. Si ya la afición a la literatura está mermada, el hecho de tener siempre una serie nueva que ver va a hacer que el «pesado y dificultoso» paso de coger un libro acabe extinguiéndose. Leer supone un esfuerzo mental, y la gente lo que quiere es llegar a casa, echarse en el sofá y tirar de mando a distancia. Lo entiendo.

El clavo ardiendo al que me aferro es que a mí ninguna serie ni película me permite la inmersión que sí me concede un libro. No me las creo. No puedo evitar pensar que los personajes están fingiendo, que no son lo que se nos muestra, por muy buenos que sean (que lo son). En cambio, un personaje de libro está creado «de novo», no es un intérpetre. Las series históricas o de ciencia ficción me las trago, y las disfruto, porque el atrezzo lo es todo. Pero el resto, que es el 90% del catálogo, me parece un orgasmo fingido. No sé cuál es vuestro motivo para seguir dándole larga vida al libro, que tenéis que tenerlo, porque en general la literatura sobrevive.

En lo personal, cuando publiqué «El sanador del tiempo», Netflix estaba todavía lejos de ser el ocioso virus que acabaría invadiendo los hogares mundiales. Pero con «Gàta», publicada recientemente, necesitaba ver con ojos temblorosos si esta tendencia al alza de consumir series iba a tener alguna repercusión. De momento, respiro (un poco) tranquilo. Supongo que será porque me conoce más gente y eso hace que me esté yendo mejor que con mi primer lanzamiento y lo vea todo tan positivo (y eso que sigo sin sacar tiempo para la promoción).

Pero oye, que si se vende menos, pues que se venda. Los autores tenemos ya el callo hecho a las dificultades. No es fácil nuestra tarea, pura devoción con difícil recompensa. Si las ventas decaen, solo será una muestra (más) de cuánto nos gusta lo que hacemos y lo que estamos dispuestos a sacrificar por ello. Yo seguiré escribiendo y malviviendo por mis historias, así que solo lleguen a una persona. Que estas durezas no nos hagan olvidar jamás que, detrás de cada lector, hay una persona que ha apostado por nosotros, y que es  honor y deber convertirla en combustible para seguir avanzando en este pedregoso camino. Si el precio de las dificultades es re-enseñarnos a valorar lo verdaderamente importante, pues gracias. Por todo.

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#Recomendado – LA PELIRROJA DE LA BICICLETA (Pintina Cuneo)

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Hoy os voy a recomendar un libro. Así debería empezar la entrada de hoy, pero sería como decir «voy a enseñaros una piedra», refiriéndome al Everest. Incompleto; absolutamente por debajo de lo requerido para una ocasión tan especial como lo es para mí poder recomendaros La pelirroja de la bicicleta de Pintina Cuneo. Esta historia no es solo un libro, es algo más. Tiene alma, hay vida en esas letras; vida de verdad. Así que, empecemos de nuevo: hoy os voy a recomendar a unos amigos que os van a conquistar el corazón.

Pintina Cuneo no escribe historias, concibe vidas. Manufactura personas allí donde debería haber personajes, y teje recuerdos vivos donde otros solo son capaces de establecer tramas literarias. Así es el talento creativo de Pintina. Es por ello que esta recomendación en mi blog es obligada. Mi apuesta por ella es total. Voy con todo. All in.

He tenido la suerte de leer bastantes cosas de su autora, algunas incluso antes de ser publicadas, y no puedo evitar sentir la malicia que se arraiga en mis tripas al pensar en los pobres lectores que no han tenido mi misma suerte. Lo siento por los que no habéis sido tocados por la diosa Fortuna, pero esto es así. En la vida siempre habrá privilegiados, y esta vez me ha tocado en el lado bueno, ese que me ha permitido poder disfrutar en primicia de alguna de las creaciones de Pintina. Y, además, de poder tener acceso a la persona detrás de la obra, que eso ya es acertar los cinco y el complementario, el décimo con la serie, el bote de Boom y Pasapalabra. Juntos.

Pero he aquí su primera publicación, a través de Ediciones B, y es inevitable pensar que el mundo es justo, porque ahora todos podréis disfrutar de su arte literario. Es justo para sus lectores, que ya tienen la posibilidad de abordar una de sus obras, y para la literatura en sí, que gana enteros con este libro en el mercado.

¿Qué os voy a decir de La pelirroja de la bicicleta? Que es una novela romántica disfrutona, ágil, con toques de simpatía sin dejar de lado la profundidad… Podría repetir aquí su sinopsis, pero prefiero dejar el enlace a Amazon para que la veáis ahí, y de paso tengáis a mano el botón de compra. Porque yo prefiero destacar esta obra por su encanto etéreo más que por sus características tangibles. Esa es la magia de Pintina: la naturaleza de lo que cuenta, que hace que parezca tan sincero que las letras comienzan poco a poco a tomar forma y a convertirse en la piel de unos personajes de verdad. Sus historias se degustan poco a poco, como la buena cocina, y el retrogusto que dejan es el sello de calidad que identifica a Pintina.

Una vez llegas al punto final, no sientes que has terminado una historia, sino que has conocido a nuevas personas. Su impacto es tal que uno no olvida sus personajes más allá de su fin; uno espera poder encontrarse a sus protagonistas en el café de la esquina, tanto por su realismo como por el deseo de saber de ellos más allá de la trama.

Esa es la magia de Pintina Cuneo, una capaz de llevarte a unos protagonistas encantadores a través de sus páginas, y de no querer (ni poder) olvidarlos una vez cerrado el libro. Recomendado, sin duda. Sello esa opinión con la felicidad que me causa poder dedicarle unas palabras en mi blog.

Un saludo a tod@s, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

 

#2 Crear audiencia – CÓMO VENDER MÁS LIBROS EN AMAZON

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A la espera de ver el rebufo y analizar la eficacia de la primera acción para promocionar GÀTA en vivo y en directo, vamos con la segunda medida, para mí una de las más importantes para vender libros en Amazon: crear audiencia.

Es algo que parece evidente, pero por lo que veo es uno de los errores más frecuentes a la hora de enfocar la estrategia de promoción. La mayoría de autores termina su historia, siente la felicidad inherente al punto final, la publica, y se dedica a simplemente anunciar que ya está en venta. La muestran al mundo, expanden su existencia, y cuentan de qué va con la esperanza de que sus posibles lectores se interesen en el argumento y la compren. Y la gran mayoría de campañas de promoción que se basan en mostrar el libro como elemento central de venta, fracasan.

¿Y cómo quieres que lo venda si no hablo de él?, me diréis. ¿Cómo voy a hacer que lo compren si no me dedico a mostrar que existe? El caso es que, simplemente anunciando que este existe, es muy difícil venderlo. Libros hay muchos, y cuando tú le estás diciendo a alguien que has publicado uno, simplemente le estás diciendo eso mismo: hay un libro más en el mercado entre los tantos millones existentes. La conversión en ventas en este caso es muy, pero que muy limitada.

Por eso tienes que enfocarte en ti mism@ como elemento central de venta, porque tú eres únic@. La mayoría de libros no se venden por lo bueno que es este, ni por su portada, ni siquiera por su sinopsis (salvo que haya tenido la extraordinaria pero difícil suerte de adherirse a la ventisca del boca-oreja, que ya trataremos más adelante). La mayoría de los libros que solemos vender los autoeditados es por nuestro factor como personas, porque esos lectores nos conocen previamente a la publicación y creen en nosotros. Hay que crear una audiencia fiel y paulatina.

En los primeros meses de publicación de mi primer libro, El sanador del tiempo, mis ejemplares vendidos se podían contar con los dedos de mis dos manos, porque no tenía a nadie ahí que estuviera esperando su salida, y eso que me dejé la vida en que el mundo supiera que existía (hay varias entrevistas por la red, aparecí en la radio, tiene reseñas satisfactorias, se ofreció como suplemento de una revista histórica…).

En cambio, en la primera semana de venta de GÀTA, con 85 ejemplares, tripliqué las ventas de El sanador en su primer año. ¿Es porque ya me conocía la gente? Sí, pero no porque me hubieran conocido a través de otros libros (la  inmensa mayoría de ellos no conocían otros títulos míos). Es simplemente que me dediqué a conseguir una audiencia específica antes de su lanzamiento, centré mi estrategia de promoción en ese sentido, cosa que no hice con mi primer libro.

Así que, el consejo de hoy es que te olvides directamente de lo tan bueno que es tu libro, y te dediques a conseguir seguidores de ti como autor, no de tu libro como elemento de venta. Hay que olvidar el libro como centro de atracción, y utilizarlo como elemento de descarga de la audiencia generada previamente a su lanzamiento.

Para ello, hay que conseguir un vínculo especial con tus futuros lectores. ¿Y cómo se crea esa audiencia? Pues eso depende de tu personalidad y del medio que utilices, y por supuesto de la temática de tu libro. Hay quien tiene maña con Twitter y utiliza la acidez de sus comentarios para conseguir admiradores de su capacidad de aportar cosas interesantes en pocos caracteres. Si en dos frases consigues atraer su atención, querrán saber de lo que eres capaz de generarles en todo un libro. También está quien optimiza Instagram o Facebook, que explotan su imagen y su simpatía visual, o los que se hacen su propia lista de correo ofreciendo información valiosa periódicamente e interactúan a través de él… Yo en las redes sociales en general soy un negado, aquí no puedo aportaros grandes consejos. ¿A vosotros cómo os va? ¿Qué red social preferís? Si comentáis vuestras técnicas, las puedo añadir aquí para compartirlas con todos.

En lo personal, yo solo puedo opinar sobre WordPress, sobre este blog que es al que le saco rendimiento. Con 3.000 seguidores y una media de 40 me gusta por entrada, siento que es la herramienta que mejor se adapta a mi forma de ser, porque yo soy de palabras y necesito extenderme. Las redes sociales se me quedan cortas, no puedo disfrutar de la cercanía de poder confesarse con la persona que hay tras la pantalla.

Y no olvides que para crear audiencia tienes que ofrecer valor, darle a tu posible lector algo que necesita. Esto supone asumir (de manera dolorosa además) que nadie busca activamente tu libro. Yo, que estoy comprometido con la autoedición, escribo bastante sobre ello compartiendo mi experiencia, y soy consciente de que la mayoría de mi audiencia llega a mí buscando cómo exprimir la plataforma de Amazon más que por mi mundo literario. Pero sé que ese primer acercamiento sirve como desencadenante para compartir esta gran ilusión, y es ese anhelo compartido es el que nos hace conectar.

Resumiendo: si tienes pensado gastarte dinero para promocionar tu libro, no lo hagas si simplemente vas a hablar de él. Más vale que, si vas a gastarte 10 euros en una promoción que diga simplemente que tu libro ya está en venta, los inviertas en promocionar una entrada de blog o en una publicación en una red social que cubra una necesidad de tu posible lector para hacerte con su atención y convertirte para él en algo más que un vendedor de libros ambulante. Eso hará que a la larga se interese en tu obra y se haga con ella.

Nada más por hoy. ¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

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