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¿Has hecho ya la primera presentación de tu libro? ¿Y has visto lo vacía que estaba la sala? Lo primero en lo que uno piensa para empezar a vender cuando ha publicado un libro es en la presentación. Evidentemente, hay que presentar a la criatura en sociedad. Pero esta iniciativa ha ido mostrando a lo largo del tiempo una tendencia derrotista. Cada vez son menos los asistentes y todo el catering preparado para tan importante momento se queda prácticamente sin tocar. Y no son pocos los compañeros que, tristemente, he visto tener que suspender una presentación por falta de audiencia.

¿Por qué pasa esto? Todo desastre tiene un origen múltiple, pero todos ellos desembocan en una consecuencia principal: la gente se aburre. No me imagino a nadie diciendo “eh, vaya planazo, una presentación de un libro este sábado, ¿te vienes?”. Si el autor es reconocido, puede tener cierto tirón, pero salvo que ya tengas algún bestseller va a ser muy difícil que consigas convocar asistentes, aunque tengas el respaldo de una editorial, te lo aseguro. Piénsalo, es más apetecible para el común de los mortales quedarse en el sofá viendo Netflix.

¿Por qué iban a ir a ver a un desconocido presentar un libro que ni siquiera saben si les interesa? Dejémonos de egolatrías, todos sabemos que nuestro libro es el mejor, pero eso no va a atraer a la gente a tu presentación, por mucho que hayas empapelado la ciudad con carteles. Tienen mejores cosas que hacer que ir a ver a alguien hablar de sus cosas. Así que, la clave está en convertir la presentación en algo divertido. Ni siquiera la llames así, o generarás rechazo. Inventa un juego alrededor de tu obra.

Yo, por ejemplo, conseguí las presentaciones más exitosas cuando hice un trivial con preguntas de mi libro GÀTA. Hacía cuestiones y los asistentes conseguían puntos si las adivinaban, y el ganador se llevaba un ejemplar. Abría con la pregunta “¿A qué edad normalmente se casaban las mujeres en la Antigua Grecia?”, y eso me daba pie a comentar un dilema moral que tuve al crear la historia: ¿mantener el rigor histórico a pesar de que la protagonista tendría que ser menor de edad y casarse con alguien 20 años mayor o adecuarlo a nuestros tiempos? Y así con todas las preguntas, las utilizaba para comentar algún aspecto de mi historia mientras se picaban jugando. Gustó tanto que vi a gente repetir presentaciones, y eso me hizo que tener incluso que cambiar las preguntas.

Otros se curran una especie de Escape Room temática en la sala… Yo qué sé, piensa en la temática de tu libro y encontrarás alguna forma de hacer un juego. También los hay que, si la historia está ambientada en su ciudad, hacen una visita guiada por los escenarios de la obra. Esas cosas me parecen genialidades, y atraen a la gente hacia tu libro.

Otro de los aspectos por los que la gente no acude a las presentaciones por la sensación de la obligación de comprar el libro. Existe una ley no escrita que dice que hay que recompensar el esfuerzo del autor de presentarlo comprándoselo. Eso hace que la gente prefiera evitar la mala sensación de irse de allí sin adquirirlo no acudiendo. Deja claro desde el principio que la compra no es obligatoria. Yo por ejemplo, digo directamente que lo regalo (en versión digital), para eliminar ese lastre. Para quien lo desee, anoto su dirección de correo y luego se lo envío en epub o PDF. ¿Qué puedes perder, diez ventas? Pero ganarás evangelistas. Para que tu libro se mueva es necesario que alguien lo lea y lo recomiende. Además, te harás con una buena base de direcciones de correo para promocionar futuras obras.

Ya sabes, dale un giro de tuerca a los métodos tradicionales y la tendencia de tus ventas también se invertirá para bien. Recuerda que aquí tienes el índice donde recopilo todos los trucos actualizados que voy comentando.

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