viral

¿Eres consciente de que tu libro es invisible por muy bueno que sea? Uno de los principales motivos por los cuales nos cuesta tanto vender libros es porque, aunque nos duela, simplemente no existen a los ojos de los demás. Hagamos honor a la verdad, aunque no queramos verlo: si bien es cierto que en general cada vez se venden menos libros, todavía existen esos pocos títulos que, tocados por la varita mágica del fanatismo, se venden como churros. Pero eso, a nosotros, desgraciadamente no nos pasa.

Entonces, ¿cómo hacer para salir de esa  masa informe que no se vende para pasar a ser de esos pocos privilegiados que sí consiguen llamar la atención de los cada vez más escasos lectores? Pues fácil, dándolo a conocer. Una vez que sepa de su existencia, ya llegará la difícil tarea de hacer que le interese. Pero la mayoría de nosotros nos quedamos en este primer y letal eslabón de intentar darle visibilidad a nuestra obra y no conseguimos pasar al siguiente.

Cuando pregunto a la gente qué hace para dar a conocer su libro la respuesta más frecuente es “publicarlo en mis redes sociales“. Ya, como el resto de millones de escritores. Para empezar, la mayoría de la gente no está en las redes sociales buscando una lectura, sino para saciar el gusanillo social, y que les bombardees vendiéndole tu libro no hace otra cosa que interrumpir su ocio. Es más, las publicaciones sobre “este es mi libro” se han multiplicado tanto que ya cansan, el cerebro se aburre de tanto mensaje repetitivo y no causa ningún efecto. Ni siquiera pagando una promoción supuestamente dirigida al público potencial es eficaz esta promoción. Pruébalo. Promociona una publicación de tu libro en Facebook e Instagram y verás cómo pierdes más dinero del que ganas.

Y así con el resto de medidas de promoción que puedas aprender de los miles de libros de marketing literario que hayas podido leer. Todas están demasiado usadas, cansan a la gente, generan indiferencia en el mejor de los casos, cuando no molestia. Hazte a la idea, no te va a funcionar nada que ya hayan hecho millones de personas antes para visibilizar tu libro.

¿Qué es lo que hay que hacer entonces? Pues lo contrario: aquello que no haya hecho nadie. O casi nadie. “Eso es muy fácil decirlo, Jon”. Lo sé. Pero es precisamente por eso que te va a funcionar. Si fuera fácil lo haría todo el mundo y todos los cerebros de tus lectores ya estarían insensibilizados contra eso. Pero ahí van un par de consejos para ayudarte a conseguirlo:

· Enfócate en tu libro: ¿qué tiene de especial tu obra? Y no me digas que nada, porque entonces mal vamos. Dentro de tu libro está la respuesta. En sus páginas encontrarás la forma en la que puedes hacer algo especial y único para hacer que sea visible. Por ejemplo, yo ahora con la serie Cats & Books estoy enfocado en los gatos. ¿Por qué no dejarlo en salas de espera de veterinarios? Ahí hay mucha gente esperando sin nada que hacer y no tengo libros que compitan conmigo en esa sala para que lo conozcan. ¿Y por qué no llegar a un acuerdo con tiendas de artículos para mascotas? Ellos me dan descuentos para mis lectores y así me acerco a ellos ofreciéndoles algo que puede interesarles, y a través de “ese favor” consigo que me conozcan. ¿Sale algún restaurante en tu novela romántica? ¡Llega a un acuerdo con él! ¿Aparece algún lugar real en tu historia? Haz una presentación allí encubierta en forma de excursión con actividades, que siempre atrae a más gente… Los poetas lo tenéis más sencillo, simplemente salid a un lugar de la ciudad a recitar, en plena calle.

En resumen: haz lo que nadie hace y no pierdas tiempo en lo que hacen todos.

· Busca la viralización: deja de perder tiempo buscando formas de promocionar que ya están más que quemadas y dedica esa energía a aprender cómo viralizar tu contenido. Lo sé, que algo llegue de manera repentina a las masas tiene mucho que ver con la suerte, es cierto. Pero hay ciertos patrones que se repiten, aspectos que puedes utilizar para atraer ese golpe de suerte. Aplicar las medidas de promoción archiconocidas te puede hacer ganar unas ventas puntuales, crecer poco a poco,  pero los grandes logros llegan a través de la explosión. Aprende la ciencia (quizás mejor dicho arte) de la viralización. Hay muchos manuales sobre ello, y es infinitamente más eficaz que la promoción repetitiva. Requiere de ingenio y suerte, pero también hay mucha parte que se puede estudiar. Siempre hago hincapié en que la época en la que más vendí fue cuando acusaron a El sanador del tiempo de plagio de Assassin’s Creed. Nunca he vendido en un mes tanto como en esa ocasión. Fue algo fortuito, cierto, ¿pero podría haber hecho algo yo para que ocurriera? Ahí dejo el fantasma de la viralización.

Si quieres llegar a las masas, olvídate de la limitada promoción constante y fórmate en el arte de la viralización.

En conclusión, hay que hacerse visible pero con medidas que ya no estén tan utilizadas que el cerebro de tus lectores ya se hayan adormecido ante ellas. Para ello, hay que ser creativo y original (y valiente). No te centres en miles de medidas (casi) ineficaces y busca el pez gordo que hay dentro de tu libro.

Como sabéis, aquí tenéis el índice con el resto de consejos para vender libros cuando no se venden libros por si os habéis perdido alguno.

Nada más por hoy, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!