¿Sois de los que os tomáis la vida como un juego? En mi caso, la expresión “la vida es un juego” es casi literal. Yo me licencié en Biología, confiando en que mi existencia acabaría entre laboratorios y microbios a los que exterminar. Pero no fue así. Os resumo, que muchos ya conocéis esta historia. El caso es que, aunque mi intención era ser biólogo, las oportunidades profesionales no se dieron para ello.

Y mientras trataba de abrirme camino profesional, en el ámbito ocioso disfrutaba de una de mis mayores aficiones: los videojuegos. Siempre han sido fenomenales compañeros de mi vida. Y no sabía que acabarían marcando tanto mi rumbo. A la par que jugaba, escribía historias ambientadas o basadas en el juego que disfrutaba en cada momento, porque me gusta dar profundidad y trasfondo a todo lo que hago; no me considero un jugador ocasional. Me gusta exprimir todo aquello que me rodea y sacarle siempre un poco más de chicha a todo.

De ese modo es como me adentré en la escritura, y en concreto en la novela histórica (gracias al legendario Age of Empires que hizo que adorara la asignatura que más había odiado durante mis años de estudio: Historia). ¿Quién me iba a decir que plasmar en forma de relatos lo que el juego estimulaba en mi mente acabaría llevándome a un modo de vida que adoro?

A modo de aficionado, aprendí sobre el universo literario y conseguí publicar con Ediciones B. Eso me llevó a aprender sobre edición para autopublicar mis propios libros y no depender de editoriales. El tiempo me ha enseñado que no son malas, ni buenas, pero no son para mí; me gusta ser el dueño de mis obras. Y estas habilidades aprendidas me dieron una salida profesional. A día de hoy creo y vendo mis propios libros, y edito para aquellos que quieren publicar los suyos. Y me gano la vida con ello. De una forma que disfruto; trabajar en algo que a uno le gusta es esencial.

Por eso, no maldigáis los videojuegos ni cortéis las alas a los muchachos que están constantemente enganchados; aunque sí, tratad de canalizarles constructivamente esa afición. A mí los videojuegos me han dado lo que una carrera universitaria no ha sido capaz.

Pero a lo que voy. Siento que últimamente me he desconectado de ese camino de la vida. Antes escribía sobre lo que jugaba y jugaba sobre lo que me apetecía. Ahora… escribo sobre lo que vende, y juego… sobre lo que vende también. Siento que me he salido un poco del camino que señalizan los latidos de mi corazón. Sobre todo, ahora que recién he vuelto a mi género preferido, la aventura RPG a través del Titan Quest (y una más que afortunada compañía).

Todo esto, para decir que voy a enderezar este camino. Y que en mi blog va a verse reflejado. Va a haber mucho de videojuegos, y de fantasía. Y que en esta nueva etapa deseo estar más activo por este lugar. Así que, en conclusión, que (como cada vez que tengo una iluminación y se me disparan las ganas de bloguear, aunque luego no cumpla y vuelva a estar desaparecido) espero poder contar con vosotros por aquí más a menudo.

Tengo muchas ganas de abrir una nueva etapa, y este blog y la interacción siempre me ha animado a transformar nuevas ilusiones en proyectos sólidos. Gracias por todo, ¡nos vemos en breve!