Buscar

Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

Etiqueta

historia

LA RECONQUISTA en píldoras de fácil digestión

recon

Ayer abordábamos la conquista musulmana de la Península ibérica, y hoy vamos con la píldora de la Reconquista en este intento de mostrar la historia de la humanidad de forma sencilla y apetecible. Se nos presenta un reto complicado, reducir la Reconquista a unas pocas frases para que no se haga pesado, será difícil seleccionar con cuidado la información vital, ¡pero vamos allá!

Reconquista - Wikipedia

En el 711, los musulmanes del Califato Omeya invadieron la Península ibérica y en un avance espectacular y en menos de diez años, ya controlaban casi toda la península. Sin embargo, la consolidación y estabilización fue más complicada que la conquista. Al ser los musulmanes minoría en número, fueron apareciendo diversos focos de resistencia. Uno de los más importantes de ellos, en Asturias, al mando del noble visigodo don Pelayo.

Pelayo y los propagandistas | Opinión

En el 722 (o 718 según algunos historiadores), don Pelayo vencía a un ejército (quizás un simple grupo de exploración) musulmán superior en número en la batalla de las cuevas de Covadonga y daba esperanza con ello a los cristianos, convirtiéndose en un símbolo de la resistencia. Quizás porque los musulmanes estaban más concentrados en su expansión en Francia, lo cierto es que don Pelayo consiguió mantenerse independiente y esto daría origen al reino cristiano de Asturias.

1.300 años de la batalla de Covadonga • La Aventura de la Historia

En el 732, los musulmanes son derrotados por los francos de Carlos Martel en la batalla de Poitiers, lo que supone el fin de la expansión musulmana en Europa. Carlomagno intentaría aprovechar el auge franco para adentrarse en la Península ibérica y hacer retroceder aún más a los musulmanes, pero sería detenido por los vascones en la batalla de Roncesvalles en el 778. Tras la derrota, se crearía la Marca Hispánica, una frontera defensiva para proteger al reino franco de sus enemigos del sur.

Batalla de Poitiers (732) - Wikipedia, la enciclopedia libre

Alrededor de esta Marca Hispánica y para protegerse de un posible nuevo avance musulmán hacia el norte europeo se crearían ciertos focos que darían lugar a los primeros reinos cristianos, destacando entre ellos Pamplona (que posteriormente daría lugar al Reino de Navarra), Aragón y los condados catalanes. La unión entre el Reino de Aragón y los condados catalanes daría lugar a la Corona de Aragón, que conseguiría comenzar a expandirse hacia el sur.

Por su parte, Asturias también conseguiría aumentar sus territorios sobre el valle del Duero, aunque una serie de escisiones sucesorias acabaría frenando su expansión. De estas divisiones surgiría el Reino de León, y de los territorios leoneses surgiría el Reino de Castilla, que en el 951 conseguiría su propia independencia.

En cualquier caso, los reinos cristianos fueron recuperando territorios bajo dominio musulmán, a través de un proceso lento, heterogéneo, mermado incluso por los numerosos enfrentamientos entre reinos cristianos. Para frenar esta recuperación, Abderramán III se independiza del resto del mundo islámico y funda el Califato de Córdoba en el año 929 reunificando Al-Ándalus.

Abderramán III, ¿más español que Pelayo? - Pedro Fernández ...

Los esfuerzos de Abderramán devuelven cierta fortaleza a los musulmanes, aunque finalmente acabarían dividiéndose y disgregándose en pequeños reinos de taifas, lo que facilitaría el avance de los reinos cristianos que en el 1085 reconquistan Toledo. Diversos imperios musulmanes (los almorávides primero y los almohades después), invaden desde África la Península ibérica con la intención de acabar con este avance cristiano, recuperando parte de los territorios. A este retroceso en el avance cristiano contribuyen también los enfrentamientos locales, principalmente entre los reinos de Castilla y León o del Condado Portucalense en busca de su independencia (que conseguiría en el 1139 cuando Alfonso Henríquez se autoproclamara como rey de Portugal).

Finalmente, Alfonso VIII de Castilla, tras sufrir una importante derrota contra el Imperio almohade en Alarcos, entiende que es necesaria la unión de los reinos cristianos para evitar una nueva recaída ante los musulmanes. A su llamada responden la Corona de Aragón, el Reino de Navarra, los Estados Pontificios (que entienden la lucha en la Península ibérica como una especie de cruzada vital para el mundo cristiano), las órdenes de Santiago, Calatrava, los caballeros templarios, hospitalarios, así como diversos caballeros de toda Europa alentados por la necesidad de proteger la cristiandad.

La coalición cristiana se enfrentaría finalmente al Imperio almohade y las taifas anexionadas en las Navas de Tolosa en el 1212. Los caballeros cristianos consiguieron evitar el movimiento envolvente de la rápida caballería ligera musulmana y obtener la victoria en esta batalla campal decisiva que marcaría el principio del fin musulmán en la Península ibérica.

Batalla de Las Navas de Tolosa - Wikipedia, la enciclopedia libre

Tras la derrota en las Navas de Tolosa, los musulmanes no fueron capaces de organizar una defensa eficaz, y los reinos cristianos se repartieron el territorio del sur peninsular a través del cual avanzaron con una relativa facilidad. Solo el Reino nazarí de Granada consiguió resistir esta rápida recuperación, y sería finalmente conquistado en el 1412 por los Reyes Católicos, dando así por finalizada la Reconquista.

Y hasta aquí la píldora de hoy, un capítulo de la historia bastante conocido, pero que espero que haya servido para que aquellos menos familiarizados con la historia hayan podido disfrutar de él.

 

 

 

 

LA CONQUISTA MUSULMANA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA en píldoras de fácil digestión

peninsula

Continuamos con este propósito de contar la historia de la humanidad en pequeñas secciones ágiles y sencillas, y si ayer hablábamos de la Hispania visigoda, hoy damos un paso adelante con la conquista musulmana de la Península ibérica.

Cuánto sabes de la conquista musulmana de la Península Ibérica?

En el año 711, el reino visigodo en la Península ibérica se encuentra dividido entre su rey Roderico (don Rodrigo) y los seguidores de su predecesor, Witiza. Con ayuda de los detractores del rey, las tropas del Califato Omeya desembarcan en Algeciras al mando del lugarteniente Táriq ibn Ziyad con la intención de expandir sus exitosas conquistas en el norte de África.

Biografia de Tariq ben Ziyad

Táriq (de cuyo nombre deriva el peñón de Gibraltar) conquista rápidamente Andalucía aprovechando que don Rodrigo se encuentra batallando en el norte contra sus enemigos locales. Finalmente, el rey visigodo sale a su encuentro de forma tardía en Guadalete, donde es derrotado tras ser traicionado en batalla por sus aliados witizanos, en los que no había tenido otro remedio que confiar debido a la dificultad de reclutamiento de tropas.

Batalla de Guadalete - Wikipedia, la enciclopedia libre

Tras la muerte de Rodrigo, los visigodos son incapaces de ponerse de acuerdo para hacer frente a la invasión y Táriq consigue expandirse rápidamente. Tras este éxito inicial, Musa ben Nusayr, gobernador de Ifriquiya, se une a la invasión y ambos conquistan Sevilla. En ese punto, se dividen para continuar la conquista del tercio meridional de la península y vuelven a unirse cuando Musa toma Toledo prácticamente sin resistencia. Con la caída moral y económica de la capital visigoda, el avance musulmán vuelve a acelerarse y los pequeños núcleos de resistencia visigoda se repliegan en el norte.

Musa y Táriq vuelven a dividirse, el primero dirección noroeste y el segundo hasta tomar Zaragoza. En Astorga vuelven a unirse rumbo a Lugo, en la Gallaecia. Con la Península ibérica prácticamente conquistada, Musa es llamado para volver a Damasco, conquistando más territorios a su vuelta. Solo Mérida, Tarragona y Narbona resisten a la invasión musulmana.

Invasión musulmana - Resumen fácil para estudiar

A finales del 712, Musa regresa a Damasco llevando consigo a Táriq. Musa es condenado por malversación de fondos, siendo finalmente asesinado en una mezquita y Táriq queda en la miseria. Abd el-Aziz, hijo de Musa, se hace cargo de la conquista en la Península ibérica. Somete a una sublevada Sevilla y la convierte en la capital de Al-Ándalus y se dedica a consolidar los territorios dominados más que a la conquista de los restantes, sofocando las revueltas y estableciendo pactos políticos, casándose además con la viuda de don Rodrigo.

Abd al-Aziz ibn Musa - EcuRed

Los pactos y la permisividad de Abd el -Aziz son tomados por el califa Suleimán I como un intento de acercamiento a los cristianos y ordena asesinarle por rebelión. Al-Hurr es enviado como nuevo gobernador por el califato, y este establece su base de operaciones en Córdoba en el 716. Al-Hurr reemprende las conquistas tomando Tarragona, atacando a los vascones y capitulando Pamplona.

La conquista musulmana hasta entonces había sido rápida, pero no tanto la consolidación. Al ser la población musulmana minoría en la península, las rebeliones eran constantes y el coste de mantener la estabilidad elevado. Por ello, en el 718, el califa Omar II valora abandonar la conquista de la Península ibérica, pero finalmente decide continuarla nombrando como gobernador a al-Samh ben Malik, el cual continúa consiguiendo territorios en el norte y extendiéndose hacia el sur de la Galia.

Tras una sucesión de gobernadores y de cierta resistencia visigoda en suelo francés, se establecen fuertes impuestos para rearmar el ejército y los musulmanes conquistan Carcasona y Nimes, los territorios más extremos del reino visigodo. Con ellos, se da por finalizada la conquista del reino visigodo.

 

Espero que os haya gustado esta breve y rápida explicación sobre la conquista musulmana de la Península ibérica y que haya mantenido el equilibrio que se busca en esta serie para que aprender historia sea algo ligero y entretenido. ¡Nos vemos en la siguiente píldora con la Reconquista!

LA HISPANIA VISIGODA en píldoras de fácil digestión

visipildo

El que avisa no es traidor, y ahí voy con mi intención de crear una enciclopedia de la historia de forma amena y sencilla para aquellos que quieren conocer el pasado, pero les da pereza ponerse manos a la obra. En el blog os ofreceré resúmenes muy sencillos (que ordenaré en un índice principal en cuanto se avance y haya más entradas), y empiezo con la Edad Media en España. Para ser coherentes con el concepto de brevedad, empezamos ya con esos grandes olvidados de la historia española: los visigodos.

Caída de Roma e invasiones bárbaras - YouTube

Recién iniciado el siglo V, el Imperio Romano de Occidente, cuyos últimos gobernantes se han dedicado más a la corrupción que a la gestión de sus fronteras, se ve incapaz de resistir los ataques de los pueblos bárbaros no sometidos. Como consecuencia, estos pueblos (principalmente germánicos) comienzan a invadir los territorios del Imperio.

En el 409, el pueblo germánico de los suevos entra en la Península ibérica y se establece en el noroeste, en la Gallaecia. Los vándalos hacen lo propio en el sur peninsular. Por su parte, los alanos (estos de origen iranio) se asientan en la zona central. El resultado es que los romanos pierden casi todo el territorio de la provincia de Hispania, reduciéndose  su control a la Tarraconense al noreste.

Invasiones germánicas en la Península Ibérica

Incapaces de controlar a los invasores, los romanos pactan con Valia, rey del pueblo germánico godo, para que le ayude a acabar con estos invasores. Los visigodos cumplen con su parte y vencen a los alanos y expulsan a los vándalos. Los suevos se resisten un poco más, aunque en el 456 con la captura de su rey Requiario acabarían siendo parcialmente controlados.

Los visigodos recuperan por lo tanto la Península ibérica para Roma, pero los romanos, en plena decadencia económica y territorial, no son capaces de cumplir con los pagos y entrega de tierras prometidas. Por ello, los visigodos deciden quedarse con la Península para ellos mismos como recompensa por su trabajo y establecen el Reino Visigodo de Tolosa con capital en Tolosa (Tolouse, Francia).

Reino visigodo de Tolosa - Wikipedia, la enciclopedia libre

Ante el avance de los francos, los visigodos pierden sus territorios en suelo francés y trasladan su capital a Toledo, centrándose en la Península ibérica. Por su parte, en el 552, el emperador Justiniano I, en su intento por recuperar la gloria del antiguo Imperio romano, funda la provincia de Spania en el sureste peninsular con capital en Carthago Spartaria (Cartagena).

Tras este período de decadencia, los visigodos consiguen recuperar fuerza con el reinado de Leovigildo (573 – 586), el cual fortalece la monarquía y el control sobre los territorios independientes, por fin somete totalmente a los suevos y consigue recuperar territorios en Spania. Solo un error acaba con su auge: intentar unificar toda la península bajo el arrianismo, religión que gran parte de la población, con fuertes creencias romanas arraigadas, no estuvo dispuesta a aceptar.

Biografia de Leovigildo

Recaredo, hijo de Leovigildo, sí consiguió la unificación religiosa, pero tuvo que hacerlo a través del catolicismo. En el Concilio de Toledo, Recaredo se convierte y establece el catolicismo como la principal religión en el reino visigodo. Esto permite la mayor época de paz y esplendor del reino, que más tarde iría truncándose con los sucesivos reyes. En el 710, la muerte del rey Witiza, provoca una gran escisión entre los pretendientes al trono Roderico (don Rodrigo) y Agila II, que prácticamente divide al reino en una parte norte y otra sur.

En el 711, los musulmanes del Califato Omeya irrumpen en la península (con supuesta ayuda de los detractores del rey don Rodrigo), y el rey visigodo, sumergido en luchas locales en el note, se apresura para hacer frente a sus nuevos enemigos en Guadalete.

Batalla de Guadalete - Wikipedia, la enciclopedia libre

En la batalla de Guadalete, don Rodrigo, traicionado por parte de su ejército, es derrotado y asesinado. Los visigodos son entonces incapaces de unirse y presentar una resistencia eficaz, lo que provoca que el Califato Omeya avance rápidamente y con facilidad a través de la Península ibérica. El mismo año de la invasión, conquistan Toledo en un avance imparable.

Los pocos núcleos visigodos supervivientes se refugian en las montañas del noroeste. De entre ellos, el noble visigodo don Pelayo, consigue derrotar en el 722 a un ejército musulmán en las cuevas de Covadonga, insuflando algo de esperanza a los maltrechos cristianos.

1.300 años de la batalla de Covadonga • La Aventura de la Historia

Por su victoria fue elegido príncipe de los astures, convirtiéndose finalmente en el primer rey de Asturias. Esta victoria (que solo fue ante un cuerpo musulmán expedicionario), serviría para demostrar que los invasores no eran invencibles y a la larga daría origen a los reinos cristianos y al espíritu de la Reconquista.

 

Espero que os haya gustado esta parte de la historia que, desconozco el motivo, suele ser bastante desconocida. Decidme si os ha parecido ameno y sencillo, si os gustaría todavía más resumido o por el contrario más extenso… Mi objetivo es que sea agradable y que todo el mundo se entretenga descubriendo el pasado. Ese fue el objetivo de El sanador del tiempo, y quiero mantenerlo en esta nueva etapa.

Un saludo, ¡y estamos en contacto!

 

 

TOCA CAMBIAR DE HISTORIA

pills2

 

¿Sois de esos que boqueáis en cuanto escucháis algo referente a la historia? Los que me conocéis por mis libros, ya sabéis lo que me gusta rebuscar en el pasado. De hecho, disfruto tanto del proceso de documentación antes de ponerme con una novela como de la parte de escribirla. Pero ahora mismo no dispongo de tiempo para ambas cosas, y me toca quedarme en la primera.

Ya os dije que ante la situación que vivimos, muchos tendríamos que buscar nuevos caminos. Sí, esto significa un cese temporal en mi relación con la publicación de libros. Lo digo así, como de pasada, porque soy de los que no le gustan los dramas, de los que no quieren quedarse en el lamento y prefieren gastar su tiempo en seguir hacia delante.

Dejo de escribir libros… pero sí seguiré “documentándome” históricamente, aunque sea simplemente porque es algo que disfruto. De hecho, me sorprende que haya gente que renuncie y se aburra con los temas históricos. Aunque lo entiendo. Siempre se nos ha enseñado la historia como una sucesión de fechas, nombres, reyes y demás que hay que memorizar para aprobar un examen.

Y todo eso me ha llevado a una nueva ilusión que voy a llevar a cabo para seguir dándole vida al blog en lo que dure mi parón como escritor. Os necesito. Este espacio virtual de mi vida no me lo puede quitar nadie. Este mes sin publicación alguna me lo ha demostrado. Necesito darle una utilidad para seguir con él y poder intercalar mientras tanto todo aquello que me apetezca compartir.

El proyecto se llamará “La historia de la humanidad en píldoras de fácil digestión“. El objetivo es contar la historia de manera sencilla, amena, sin líos. Si hay una cosa que tengo clara, es que la gente quiere conocer la historia, pero no lo hace porque la considera aburrida. Haré entradas breves, dinámicas, para cada época de la historia que me apetezca contar, que yo mismo haya leído, me haya apasionado y quiera compartir.

No sé qué orden llevaré, me dejaré llevar por el momento. Pero conforme las entradas vayan aumentando, haré una página con un índice que las recopile todas. El objetivo es que toda la historia quede indexada y bien organizada para acceder a ella en forma de pildoritas sencillas. Uf, me encantaría poder hacer una biblioteca de la historia sencilla y ágil.

Así que, os quería avisar para que no os extrañe la nueva deriva del blog. Entre tanto, también iré escribiendo para contaros cosas que necesite compartir, como siempre, y que nada tengan que ver con todo esto. La situación nos puede obligar a cambios drásticos, pero solo cuando perdemos lo que de verdad amamos, es cuando podemos hablar de derrota.

Así que, toca la hora de cambiar la historia… del blog y de la humanidad. Nos vemos por aquí en estos nuevos tiempos.

Nada más por hoy. ¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

¿Y TÚ CÓMO TRATAS A TUS MAYORES?

66325323-escena-del-antiguo-egipto-tallas-jeroglc3adficas-en-las-paredes-exteriores-de-un-templo-egipcio-antiguo-g

¿Tratas a los mayores mejor que como lo hacían en el Antiguo Egipto? No, el hecho de estar tanto tiempo sin publicar una entrada no significa que haya entrado en la tercera edad. Pero sí os invito a una reflexión al respecto.

Una de las cosas que más rabia me dan de la pandemia es que ha evidenciado lo poco que hoy en día se valora a los mayores. Puedo comprender y perdonar errores durante la gestión sanitaria por la intensidad de la crisis y sus implicaciones económicas, sin mirar siquiera colores políticos. Pero lo que no perdono es el abandono y el descuido respecto a las personas más vulnerables. Habiendo precedentes y certeza del desastre, a nuestros mayores se les tenía que haber sencillamente blindado.

No voy a entrar en polémicas. Los errores no sirven de nada si no son para aprender. Así que, como he dicho, invito a una reflexión. Como estoy en pleno proceso de recuperación de la saga de El sanador del tiempo,  lo dejo en manos de sus personajes. Ya sabéis que me gusta sacarlos de sus historias para hacer pequeños capítulos relacionados con temáticas actuales. Y de paso, servirá como contenido extra para la nueva edición.

Así que, aquí os dejo este pequeño relato junto a Poul y Christiaan. ¡Espero que os guste!


 

El olvido de los años

 

—Aquí tienes, una cerveza de verdad.

Christiaan plantó dos botellines frente a su compañero Poul en una de las mesas de las cafeterías de MediTime. El golpe del cristal contra la madera sobresaltó al interventor, le hizo volver a la realidad. Le hacía falta, porque a decir verdad, sentía que se había quedado anclado en otro mundo en su último viaje virtual por el tiempo.

—Esto sí es cerveza buena, europea como nosotros —continuó hablando el pelirrojo mientras tomaba asiento frente a su amigo—, y no la basura que hacen los americanos.

Sin embargo, Poul seguía absorto en la pantalla de su portátil, como si esta se hubiera apoderado de todos sus sentidos, incluso de aquellos que había descubierto en su última intervención a juzgar por las nuevas sensaciones que le había provocado viajar virtualmente ene l tiempo.

—¿Y qué? ¿Cómo es la chica en vida? —siguió Christiaan con su monólogo. Se refería a la paciente, que se encontraba en un estado comatoso permanente, pero a la que Poul había podido ver consciente durante la simulación—. Se le ve buena persona, porque tiene un corazón que no le cabe en el…

El pelirrojo hizo unos gestos con las manos que evidenciaban que su broma hacía ilusión a los grandes pechos de la joven y no a su órgano cardíaco precisamente. Poul, por su parte, seguía inmerso en su lectura, lo que hizo desesperarse al técnico.

—¡Poul! ¡Relájate un poco! —le recomendó su compañero—. Desde que te has convertido en interventor no dejas de estudiar… Tranquilízate, recobra las fuerzas, así estarás mejor preparado para la próxima sesión.

—Eso es lo que intento —reaccionó Poul finalmente—. Trato de estar más preparado para el próximo viaje —añadió, en un tono seco que mostraba su estrés y preocupación.

Giró el portátil para que Christiaan pudiera ver que leía sobre el Antiguo Egipto. Ahí es donde le enviaban las intervenciones, y cuanto más supiera de esa época más preparado estaría para afrontar las nuevas situaciones.

—La sociedad egipcia se encargaba de que los ancianos vivieran en el estado de Amaku, lo que significaba que el resto de la sociedad se encargaba de proporcionarles el sustento para el resto de sus días —comenzó a leer el pelirrojo tras ajustarse las gafas, con unos claros gestos con los que mostraba que no entendía nada—. La vejez se ensalzaba y no se ridiculizaba la pérdida de plenitud o facultades, sino que se elogiaban y englobaban en un proceso llamado Maaty que tenía que ver con la bienaventuranza… Ocupaban un puesto privilegiado en la sociedad por la sabiduría que acumulaban… Tío, ¿qué haces leyendo sobre viejos? ¿Cómo te va a ayudar eso en las intervenciones?

—¡Yo qué sé! —replicó Poul, inquieto como estaba debido a su interés en salvar a su primera paciente—. Se supone que tengo que solucionar traumas de los predecesores de la paciente, si les importaban tanto los ancianos puede que sea una de las principales preocupaciones que me encuentre en mi próxima simulación… Así le daré la importancia que se merece…

—No te agobies, Poul… —le recomendó su amigo pelirrojo—. Simplemente disfruta de la experiencia, tú que puedes. Otros no tenemos tanta suerte de poder intervenir.

Poul asintió, por cortesía, pero cerró el ordenador y se levantó de la mesa.

—Tengo que irme, Christiaan —informó Poul no sin antes dar un trago al botellín para agradecer que su amigo le hubiera ofrecido la cerveza.

—Al menos me haces caso y te vas a descansar…

—No, Christiaan. No me voy porque tenga que descansar. Voy a visitar a mi abuela. —Poul le ofreció una triste sonrisa—. ¿Sabes lo que pienso? Es muy triste que tras miles de años, lo único que haya avanzado respecto al trato de nuestros mayores sea el tiempo.

Christiaan asintió, miró hacia otro lado avergonzado y sus mejillas llenas de pecas se tiñeron del color de su cabello. Él también tenía bastante abandonado a su abuelo. El trabajo le impedía visitarlo con frecuencia. También le pareció miserable que las preocupaciones laborales hubieran relegado a los ancianos a un segundo plano, cuando hacía ya más de 4.000 años, estos ocupaban un espacio más privilegiado en la moral humana.

 

Si te ha gustado, recuerda que tienes los tres primeros episodios de Poul y Christiaan recopilados en un único volumen a tu disposición.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

SI VOLVIERA A NACER CON LO QUE SÉ AHORA…

egi

¿Cómo sería vuestra vida si volvierais a nacer con todo lo que sabéis ahora? Buah, vaya preguntón, ¿eh? Seguro que alguno os la habéis hecho más de una vez. ¿Qué errores no volveríais a cometer? Sería maravilloso. Por suerte, la literatura sí nos da esa oportunidad de renacer cada vez que queramos.

Yo no creo en las casualidades. Esta cuarentena aproveché para echarle unas horas al Age of Empires, videojuego que me hizo apasionarme por la historia, y que en consecuencia me llevó a escribir El sanador del tiempo. Eso hizo que se removiera la nostalgia por mis entrañas. Unido a un misterioso repunte en las ventas de esta obra, que tengo abandonada a nivel promocional años ya, sentí la llamada de la magia: esa que se siente cuando publicas por primera vez.

El sanador del tiempo me lo ha dado todo. Me desvirgó como escritor, y me acercó a todo lo que plasmar una historia en unas páginas de papel significa: tanto lo bueno como lo malo. De lo malo ni me acuerdo, ya lo he convertido en aprendizaje. Y la parte buena la llevo grabada a fuego en el corazón. Después he escrito mucho más y mejor, he tenido aventuras editoriales, he aprendido y aplicado recursos de redacción y estilísticos, he cerrado obras en mi opinión mucho más maduras y coherentes. Pero nada tiene la frescura de la novedad. No hay segundas oportunidades para una primera vez.

Ahora vuelvo a leer El sanador del tiempo y, aunque muero de emoción, no puedo dejar de preguntarme cómo habría sido esa historia con ese entusiasmo del novato aplicando todo lo que he aprendido, tanto a nivel de escritura como de promoción, desde que se creó años atrás.

Pero como decía al principio, la literatura sí nos da esa oportunidad de volver a nacer con todo lo que hemos aprendido. Me ha mordido la serpiente de la nostalgia. Y me veo obligado a retomar la serie. Me puede la emoción. Así que, entramos en fase El sanador del tiempo 3.0. ¿Por qué este nombre? Porque retomo la saga a través de tres novedades que iré desarrollando poco a poco:

  • Sacaré una tercera edición de Los capítulos originales, con contenido extra.
  • Publicaré el primer libro que abrió la trilogía, ambientado en Egipto, en formato audiolibro.
  • Añadiré un episodio adicional a la trilogía original manteniendo el formato antes de buscar fórmulas novedosas, esta vez ambientado en la Antigua China (guiño a los jugones del AOE1).

Muchos me seguís desde esta aventura que fue el principio de todo. A los que seguís a bordo, no me queda más que daros unas gracias enooooormes por seguir ahí. Ha llovido desde entonces… Si me seguís leyendo, buf, sois mi vida, en la parte literaria al menos, porque estáis ahí desde el inicio. A los que os hayáis ido incorporando poco a poco, espero que este resurgir de la serie os anime a conocer al Jon Ícaro más fresco, apasionado, casi virginal, pero el que más ilusionado he visto con una historia entre manos.

Nos vemos en breve, que iré anunciando novedades. Id preparando vuestra mochila, ¡que viajamos en el tiempo!

¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

¿Te animas al TRIVIAL VIKINGO?

trivialviking

¿Te apuntas a un trivial vikingo? Con motivo del lanzamiento de mi próxima novela El último gato vikingo estoy haciendo actividades en torno a ella, y una de ellas es un juego de preguntas online sobre la cultura vikinga. ¿Te animas a demostrar que eres el que más sabe de todos?

La manera de participar es sencilla. Cada día a partir del 6 de noviembre, publicaré en mi cuenta de Instagram una pregunta diaria. Lo haré en la sección Historias, mediante un formulario interactivo, así podré saber quién ha adivinado y quién no. Después, en la página web iré actualizando la clasificación de aciertos, que está bien eso de picarse con los demás, siempre que sea de forma sana.

Mi cuenta de Instagram es @icaro_jon, así que allí te espero para que formes parte de este juego que preparo con mucha ilusión y que espero que os sirva para divertiros y, por qué no, aprender un poco sobre los vikingos.

¡Un saludo, nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

¿DE VERDAD ES NECESARIO DESENTERRAR A FRANCO? – Nerea dice…

Sin título

¿De verdad es necesario desenterrar a Franco? Entiendo que los familiares de las víctimas de la guerra no quieran que en un lugar destinado a la concordia esté presente precisamente el causante de ella. Es comprensible. Incluso me parece cuanto menos curioso que la familia del dictador recurra esta sentencia apelando a unos derechos que él precisamente arrebató a los españoles.

Pero si nos referimos a la necesidad de evolucionar como sociedad, ¿es necesario tanto revuelo y tanto resentimiento? Lo hicimos mal en el pasado, sí. Eso está claro. Pero eso no se puede cambiar. Hay que aprender de la historia para que algo así no vuelva a suceder, no devolver a la vida aquello que jamás debió suceder. No creo que desenterrar el pasado sea lo mejor para avanzar. La forma más correcta de demostrar que hemos aprendido de esta desgracia que tuvieron que sufrir los que nos precedieron, habría sido precisamente llegar a un acuerdo de gobierno que demuestre que, a pesar de las diferencias, estamos juntos en esto de sacar un país adelante. Eso habría sido una lección más práctica que volver a abrir las heridas.

Pero como siempre, dejo esta opinión en los personajes de GATA en este relato breve. Creo que ellos se explican mejor que yo.

separador

Néstor cogió el cuchillo y se dispuso a cortar aquellas flores que con tanto recelo había cuidado. Amaba hasta la última hierba de aquel jardín y no era para menos. Que su señor, Megacles, le hubiera contratado para mantenerlo, le había sacado de las peligrosas calles de Atenas y le había permitido disfrutar de una vida más o menos acomodada lejos de la pobreza.

—¡¡No!! —grito alguien de repente y Néstor dio un respingo, estuvo a punto de cortarse con el filo de bronce.

Se giró para comprobar que la propietaria de aquel grito había sido el otro motivo por el cual agradecía poder ocuparse de aquel jardín: Nerea, la hija de su señor. Cada vez que la veía, sentía que lo que florecía era su corazón. Tenerla allí, tan cerca, hacía que le temblaran hasta las manos, y tuvo que guardar el cuchillo por temor a no tener la precisión necesaria para hacer un corte sin dañarse.

—¡No la cortes! —le dijo la muchacha señalando la flor y acercándose a él. Cada paso que daba la joven encontraba su eco en un latido del jardinero. Ella, casi todo el tiempo recluida en el gineceo, apenas tenía contacto con él, que sentía su presencia en las escasas oportunidades que tenían para hablar como un regalo de los dioses.

—Tengo que hacerlo —explicó el chico esquivándole la mirada conforme se acercaba, tal era la influencia que tenía en él—. Me lo ha ordenado tu padre.

—¡Pero es que es preciosa! —dijo ella acercándose para oler aquella colorida violeta.

—Tu padre me lo ha ordenado —siguió justificándose Néstor. Si por él fuera, cumpliría el deseo de aquella muchacha y la dejaría allí. De hecho, no tardaría en comprobar que era capaz de hacer cualquier cosa por complacer sus anhelos.

—¡Utiliza otras flores! Esas son… mis favoritas —le dijo señalando las violetas y añadiendo una sonrisa que firmaba sus palabras.

—No hay otras que las puedan sustituir. Todavía no es el tiempo de las flores. Las violetas crecen antes porque fueron regadas con la sangre de Atis cuando se cortó los… —Néstor se calló de repente, sus mejillas enrojecieron. Pensó que no procedía contarle a la muchacha la leyenda en la que el amante de la diosa Cibeles se mutilaba los genitales permitiendo que las violetas florecieran antes de la primavera.

—Se cortó los… —repitió Nerea animándole a continuar ante su silencio.

—Eh, nada, lo que quería decir es que son las mejores flores de las que disponemos en este momento y no hay otras que puedan sustituirlas.

—¿Y si son las mejores por qué vas a cortarlas? —preguntó ella en un alarde de lógica con un gesto pensativo que vaciaba el corazón de Néstor. Bueno, cualquier otro gesto hubiese servido para ello, su pecho se alteraba cada vez que miraba el rostro de aquella muchacha.

—Tu padre quiere ofrendarlas para adornar el monumento a Teágenes de Tebas. —Nerea torció el gesto ante aquel nombre que no reconocía. De nuevo otra forma de expresión más de la muchacha que impactaba en el pecho del jardinero—. Fue uno de los generales de Queronea —aclaró—. Murió en la batalla contra Filipo y tu padre quiere honrarle.

Nerea se sentó en uno de los bancos de piedra del jardín. Sabía que necesitaba una lección de historia para comprender eso. Tocó con la palma de su mano al lado de ella para invitar a Néstor a sentarse también. El joven obedeció, guardando las distancias.

—¿Y quién es ese Teógenes?

—Teágenes —corrigió Néstor—. Luchó contra los macedonios.

—Ah, sí, los que ahora nos mandan —recordó Nerea. La sarta de improperios que su padre Megacles escupía contra el dominio macedonio a diario le había hecho tener bien clara esa parte.

—Bueno, yo diría más bien con los que cooperamos. —Al menos esa era la versión que los atenienses tenían para no aceptar del todo su derrota. Según ellos, obedecían a Filipo porque así lo querían, cuando la realidad era que la batalla de Queronea había dejado bien claro que el rey macedonio había dejado de ser un pastor salvaje y tenía el poder suficiente para someterles—. Les vamos a ayudar a acabar con la tiranía persa. Juntos, macedonios y griegos, podemos conseguirlo.

—Entonces, ¿por qué rendir homenaje a aquel que intentó separarnos? —preguntó la chica. Néstor se preguntó si de verdad era simple curiosidad lo que sentía la joven o trataba de ponerle a prueba con sus enrevesadas preguntas que, ciertamente, iban cargadas de lógica. Sea cual fuera la intención, ambas complacían al jardinero, que disfrutaba de aquella conversación.

—Bueno, ya conoces a tu padre. Perdió a muchos amigos en esa batalla y es una forma de recordarlos. Se le amarga la voz cuando habla de esos macedonios…

—¿Y qué? —dijo Nerea con una naturalidad pasmosa—. ¿La culpa la tiene esa flor? ¿Por eso tiene que arrancarla?

—Es su forma de mostrar sus respetos —terció Néstor, con temor en la voz por si enfadaba a la chica al replicarle—. A él al menos le sirve para sentirse bien.

—Pues muy bien —espetó ella, cruzándose de brazos como la joven caprichosa que era—. Córtala, y que se pudra bajo una estatua que no tiene la capacidad de verla ni olerla. Aquí esta flor tiene más sentido. Imagina que uno de los esclavos la ve y se la regala a una de las concubinas que gracias a ese gesto se enamora de él. ¡Anda que no sería esa una forma mejor de aprovechar esa flor!

Néstor tembló al pensar en la posibilidad de que ellos pudieran ser los protagonistas de esa imaginativa historia.

—Ya, si te entiendo. Pero esto es lo que quiere tu padre —insistió Néstor—. Quizás habría que comprender sus sentimientos, a él le duele recordar aquella derrota y necesita de alguna manera rememorarla.

—¡Pues yo no lo entiendo! —se quejó Nerea, aumentando un grado su enfado—. Si tanto le duele, ¿por qué prolongar esa agonía? ¿No dices que ahora nos llevamos bien con los macedonios? ¿Por qué volver atrás? ¿Acaso quiere eternizar esos recuerdos que tanto dolor le causan? ¡Pues es muy tonto eso que hace!

—¡No es tan fácil, Nerea! —Néstor no sabía cómo explicarle la situación, lo difícil que era sanar las heridas causadas con el filo del orgullo. Cuando el odio llevaba hasta el punto de matarse en un campo de batalla, era muy difícil hacerlo desaparecer sin más—. Son asuntos de políticos, muy complicados.

—Ah, ya, y yo soy tan tonta que no puedo entenderlo…

—No quería decir eso… —aclaró Néstor, que se moría por decirle que la entendía, que alababa incluso la pureza de sus pensamientos, pero se debía a su señor. No quería que este le reprendiera por adoctrinar a su hija permitiéndole pensamientos que él consideraba inapropiados.

—Ahora estamos junto a los griegos —continuó la joven, intentando argumentar esa opinión que según el jardinero era estúpida—. Y dices que tenemos la oportunidad de unirnos para librarnos de los persas. ¿No será mejor concentrarnos en lo que podemos conseguir juntos que perder el tiempo en lo que en el pasado nos separó?

—Si, eso sería lo ideal, pero…

—Mira, Néstor —interrumpió Nerea, lanzada como estaba—. Si yo algún día me enfado contigo, me gustaría que pudiéramos arreglarlo y que no estuviéramos todo el día recordándonos el uno al otro lo que nos hizo enfadar.

—Yo nunca me enfadaría contigo, Nerea… —afirmó Néstor, convencido.

—Ya, porque tú me quieres —afirmó ella en sentido fraternal, sin saber que él lo hubiera ampliado a todos sus significados—. Entonces ya lo entiendo, el problema aquí es que la gente no se quiere. Si todos se apreciaran como lo hacemos nosotros, se acabarían todos los problemas —apuntilló Nerea.

—En eso estoy de acuerdo. —Sentado en el banco, Néstor intentó estirar el dedo del brazo que apoyaba en la piedra para que acariciara el de la joven. Se arrepintió de aquel intento porque sabía que tenían el contacto prohibido.

—Ya, pero de momento me quedo sin flor en el jardín —concluyó la joven—. De verdad que me da rabia. Juntos, seguro que a griegos y macedonios nos iría mejor, y hasta podríamos conseguir la gloria.

—Sí, podría ser… —afirmó Néstor dando por finalizada la conversación, sin saber que unos años después, Alejandro Magno validaría aquella hipótesis.

————————

Y hasta aquí esta reflexión, si queréis conocer más de estos personajes y disfrutar de su historia original, podéis hacerlo en la novela Gàta. Si os hacéis con ella, ¡espero que la disfrutéis!

lgata2

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

 

POR QUÉ NUESTROS POLITICOS NO TIENEN NI IDEA

im25c325a1genes-con-humor-chismosos-de-politicos-corruptos.jpg

¿Cómo se siente uno cuando su derecho a voto se traduce en una incompetencia absoluta? La fallida investidura de Pedro Sánchez solo significa una cosa: el escaso conocimiento de nuestros políticos sobre el concepto de democracia. Me parece un horror que alguien (el que sea, no miro a un color ni a otro) diga que quiere gobernar solo sin tener la mayoría absoluta. Pero ojo, que más terrorífico me parece eso de gobernar con mayoría; muchos asumen que es necesario para la estabilidad, y temo por este pensamiento autoesclavista.

Pero como siempre, para hablar de temas controvertidos, le dejo el micrófono a dos personajes carismáticos de GÀTA que ya conocéis. En forma de pequeño relato, dejo mi pensamiento de por qué nuestros políticos están faltando a la democracia y el por qué de su incompetencia:

democracyalife1sgfftaxkqksie6pqrvixta

Néstor regresaba de la batalla de Issos cansado, sin un centímetro de su piel que no estuviera barnizado por polvo o arena, y con el linotórax lleno de sangre, propia y ajena, que le mostraba a qué se reducían las personas cuando la fuerza se imponía a la lógica.

Cuando llegó al campamento griego, su amigo, el titán Ascanio, ya se encontraba allí, relajado y sin síntomas de agotamiento. No sabía cómo lo hacía, pero juraba que tras cada lucha, aquel hombretón rejuvenecía varios años. No le extrañaba que algún día tras un combate su profusa barba blanca retornara a sus colores juveniles.

—Desde luego, Ascanio, juraría que disfrutas de la guerra —dijo Néstor, agradeciendo poder quitarse la armadura y dejar el pesado hoplon en el suelo.

—Y lo hago. No, no me mires así. No me juzgues por amar algo que siembra de muerte los campos. Si adoro la lucha, es precisamente para poder sobrevivir a ella.

—Yo he sobrevivido a ella —dijo el jardinero Néstor señalándose a sí mismo, a una túnica empapada por el sudor—. Y te puedo asegurar que la amo más bien poco.

—No me refiero a la supervivencia del cuerpo —afirmó Ascanio tras una carcajada—. Me refiero a la de aquí. —El gigantesco hombre señalaba con el dedo índice a su sien—. Dime cómo se sobrevive a la barbarie si uno no decide que sea agradable para él… ¿Cómo se soporta?

—Pues teniendo un ideal, Ascanio, un objetivo por el cual merezca la pena tanta destrucción… —dijo Néstor, tras lo cual se tiró al suelo, rendido.

—¡Ja! ¡Un ideal! ¿Como cuál? —preguntó Ascanio, que había atravesado con su lanza los suficientes vientres idealistas como para saber en qué quedaban esas ilusiones.

—Como el de acabar con la tiranía persa —afirmó Néstor, replicando el discurso que había llevado a tantos griegos a la guerra.

—¡Pero qué estúpido! —dijo el grandullón, sentándose a su lado—. ¿Qué más da si es un sátrapa o un rey como Alejandro el que da las órdenes? El caso es que siempre alguien quiere mandar sobre los demás, siempre. Y eso, amigo, es tan verdad como que a mí los huevos se me ponen duros de la emoción cuando voy a la batalla. Y no sé cuál de las dos cosas es más repulsiva. La diferencia es que yo no oculto mis intenciones.

—¿Y la democracia ateniense? Ahí no hay imposición, sino consenso —opinó Néstor—. Que ese macedonio nos lleve a la victoria contra los persas, ya luego le enseñaremos lo que es un buen gobierno.

—¿Un buen gobierno la democracia? ¿Y qué es eso si puede saberse? Porque yo, que la sufro, no veo sus bondades por ningún lado.

—Joder, Ascanio, ahí al menos los magistrados que representan a los ciudadanos deciden entre ellos. Se hace lo que decide la mayoría de ellos y no hay una única voz autoritaria.

—Ah, sí, la bendita mayoría —masculló Ascanio. Su rostro comenzaba a mostrar los mismos gestos que cuando estaba a punto de entrar en batalla—. La tiranía de la mayoría.

—¿Qué dices? —replicó Néstor, un poco hastiado de tanta ofuscación.

—Mira, Néstor, esto es así de fácil. ¿Cuántos somos en nuestra tienda de campaña? Cuatro, ¿verdad? —dijo antes de que el jardinero le contestara—. Imagina que tres de ellos quieren comer faisán y uno de ellos pescado. ¿Qué habría que preparar para la pitanza?

—Pues faisán, que es la preferencia de la mayoría.

—Y el pobre del pescado, que se fastidie. ¿Es eso? —Néstor asintió con la cabeza para contestar—. Dices que la democracia es el gobierno de todos, pero en este caso tres le acaban de dar bien por detrás a uno. Se come faisán y punto, el que quiere pescado que se fastidie. Te digo que no deja de ser una tiranía, solo que de la mayoría.

—¡Pero no se va a comer pescado! —se quejó Néstor—. ¿Acaso quieres que sea uno el que fastidie a tres? ¡Ilógico! ¿No sería eso una tiranía de la minoría?

—¡Quiero que todos salgan ganando, joder! ¡Eso sería democracia! —exclamó el titán Ascanio gesticulando con sus enormes brazos—. Se come tres días faisán por cada uno de pescado. En proporción. Y así todos son tenidos en cuenta, cada uno en su representación. Que solo se puede una de las dos cosas, pues faisán, pero un buen político no es el que impone el ave, es el que intenta que haya tres faisanes por cada pescado, no sé si me entiendes. Y hasta que de sus tripas no se les quite esa mala idea de que su voz tiene que ser la de todos, no verán esta puta verdad ni se esforzarán por conseguirla.

Néstor se incorporó, puso su mano sobre el gran hombro de su amigo.

—Ascanio, compañero. Te prometo que la primera vez que te vi pensé que por tu enorme cuerpo no podrías valer para otra cosa que no fuera la lucha. Que te pongan una túnica de magistrado, por los dioses, si es que la hay de tu talla. Qué gran político se está perdiendo Grecia…

 

Si quieres saber más de las aventuras oficiales de estos dos amigos, puedes hacerlo en la novela GÀTA.
Nada más por hoy. ¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

 

Blog de WordPress.com.

Subir ↑