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Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

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libros de ciencia ficcion

TIEMPO DE ENCIERRO… ¿O DE REFLEXIÓN?

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Llegan tiempos de cambio. Crisis en chino significa oportunidad y… no seré yo el que os dé la chapa motivacional con eso de que todo cambio requiere una respuesta adaptativa. Aunque sea una verdad como un templo. Esta reclusión hogareña supone todo un reto para muchos. Pero es una oportunidad para ver lo tan dependientes que somos de fuera y para empezar a saber vivir desde dentro.

Eso, para los que tenemos un mundo interior un tanto errante como yo, es una bomba de relojería. Este período de reflexión me ha llevado a escoger una dinámica literaria algo distinta, que es la que quiero compartir con vosotros.

En primer lugar, voy a darle un tiempo muerto a la narrativa, al menos tal y como la conocemos. Dejo mis historias un poco aparcadas para refugiarme en la poesía. Llegan tiempos muy emocionales, y a mí, que cambio de parecer casi como el viento, me apetece darme al verso. Si publico algo parecido a un libro próximamente, será en el género lírico.

¿Significa eso que dejo de crear historias? No podría. Pero sí aparco al menos la intención de sacar algún nuevo libro en ese sentido. En su lugar, me daré al librojuego, que últimamente me ha dado bastante feedback y diversión. Hay que reinventarse. Y esto de crear una historia para jugar me mueve por dentro y veo que tiene más respuesta. Lo haré en modo trivial, además. Es decir, habrá que acertar respuestas para poder avanzar en la historia. O lo que es lo mismo y lo que pretendo transmitir: será como jugar una partida al clásico Trivial a través de una novela.

¿En qué lugar deja esto a la aventura de Caótico Neutral que estábamos abordando? ¿Continuará? Sí, pero no de la manera en la que se estaba abordando. El sistema de acertijos, que yo considero más atractivo, parece no serlo tanto para la mayoría de los lectores. Muchos, que disfrutaron del trivial de «El último gato vikingo», me han pedido la vuelta a ese sistema. Así que ese será el que adopte.

Además, lo haré a través de una plataforma que me parece fantástica para este tipo de iniciativas. Ya lo veréis, la experiencia es mucho mejor, y más adecuada para el tiempo que tengo ahora tras esta última revolución y que me limita bastante. La primera parte será muy parecida a lo que hemos vivido aquí, pero adaptada, y seguirá con la salida a Sumergia.

Así que, esos serán los siguientes pasos a seguir y que guiarán el devenir del blog: poesía y librojuegos. Espero que os guste, y nada me haría más feliz que seguir teniéndoos por aquí. Nada me causa más alegría que encontrarme con vosotros reencontrándome conmigo mismo.

Nos leemos en breve. Espero que estéis pasando una buena cuarentena, y que os sirva para reflexionar y que esta salida de la rutina sea provechosa para encontrar un camino todavía mejor.

Un abrazo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

¿CÓMO VAS DE IDIOMAS INVENTADOS?

TrivialCNOpts

¡Vosotros lo habéis querido! Con cuatro personas con pleno de aciertos, toca subir un poco la dificultad del acertijo en el capítulo de hoy. Nos resituamos: mientras os realizaban las pruebas para obtener la ciudadanía en Sumergia, la primera ciudad flotante, el laboratorio fue atacado y ayudaste a defenderlo aprendiendo a usar el sistema de calibrado del cañón de mano.

Para los nuevos: estamos llevando a cabo un librojuego en el que en cada capítulo se plantea un acertijo que puedes resolver y firmar en la web como participante exitoso. En la página principal de http://www.jonicaro.com están todos los capítulos recopilados por si quieres empezar el juego desde el principio, aunque para la clasificación solo se puntúan los del día en cuestión. ¡Vamos allá!


 

ACERTIJO 4

 

EN MEDIO DEL CONFLICTO

 

El rayo rojizo sale de tu cañón de mano e impacta en uno de los motores de la aeronave a la que habías apuntado. La llamarada que sale en la zona del impacto refleja la euforia que sientes por dentro al haber acertado.

 

Al parecer, has comprendido el sistema de corrección. Reduce el error justo la mitad de la cifra que se le ordena. Esto permite afinar la puntería con el doble de posibilidades en caso de objetivos más lejanos, pero para ti lo importante es que has aprendido cómo funciona.

 

Te agachas para cubrirte hasta que tu cañón te envía un nuevo mensaje: “recarga energética finalizada”. Al parecer, vuelves a tener munición. Repites la operación de disparo y ocultación varias veces hasta que la aeronave queda lo suficientemente deteriorada para retirarse, dejando una nube de humo negro a su paso. Buscas tu siguiente objetivo y repites el proceso, volviendo a ocultarte cada vez que tu arma necesita recargarse.

 

Cuando ya le has cogido el truco a la maniobra, todas las naves atacantes parecen estar dañadas y ejecutan una retirada conjunta.

 

—¡Victoria! ¡Yuuuuju! —grita el soldado que tenías al lado y que parece recibir mensajes optimistas a través de su casco. Tú no escuchas nada de lo que le están comunicando, pero deduces que se ha ganado la batalla—. Sí, mensaje recibido, capitana. A la orden —continúa el militar, y entonces te mira. Puedes ver sus oscuros ojos tras la visera—. Gracias por la ayuda.

 

El hombre flexiona el brazo con el que no sujeta el cañón y expone su antebrazo para que tú hagas lo mismo con el tuyo y choquéis en forma de saludo amistoso. Acercas tu extremidad también flexionada y antes de que te des cuenta, saca unas esposas eléctricas que te coloca con una habilidad pasmosa.

 

—¡Eh! —te quejas por esa traición.

 

—Órdenes de la capitana —te explica—. Todo el personal que no sea del laboratorio es susceptible de ser un traidor. Incluso los científicos lo son, diría yo. Sígueme, por favor.

 

Tras un bufido, obedeces. Sabes que esas esposas te lanzarán una descarga eléctrica ante cualquier intento de evasión, así que caminas con pies de plomo, con temor a que esa herramienta malinterprete algún paso acelerado creyendo que se trata de una posible huida y te regale un potente calambrazo.

 

Avanzas por el laboratorio donde las escenas se suceden a tu paso, algunas de ellas son totalmente opuestas. En un lugar los soldados celebran haber acabado con el ataque y unos pasos más adelante algún militar llora a un compañero caído.

 

Finalmente, te meten a una sala y te introducen en una especie de cilindro cuya superficie en forma de pantalla impenetrable se activa encerrándote en su interior. Te das cuenta de que es una jaula para criaturas de experimentación. Tu aventura en Sumergia no ha empezado lo que se dice muy bien… Poco a poco, empiezan a traer nuevos individuos que también quedan encerrados como tú.

 

Un par de horas más tarde en las que el bestiario ha quedado reducido a un eterno silencio, las puertas metálicas de la estancia se abren y dejan pasar a una mujer. Va vestida con una coraza negra que le cubre el pecho, supones que para identificar su mayor rango, y tiene un rostro que es la viva personificación de la autoridad y la decisión. Su cabello castaño está revuelto, imaginas que como su interior a juzgar por su paso apresurado. Parece ansiosa por algo. Se pone en una posición más o menos central respecto a las jaulas y se dirige a todos en general y a nadie en concreto.

 

—¡Soy la capitana Sharker y estoy al mando de la defensa del laboratorio! —grita para mostrar su autoridad a todos los presentes, tras lo que parece relajar su voz—. Estáis aquí porque no tenéis documentación alguna que os acredite en el dispositivo de vuestra esfera textil.

 

“¿Ya ha entrado en la computadora integrada en mi traje?”, piensas. Bueno, son militares… “Por supuesto que no tengo documentación, si ni siquiera he terminado el test para que me aprueben la ciudadanía…”, reflexionas, pero prefieres no expresar tu opinión y sigues escuchando.

 

—Sin documentación alguna, no puedo saber si sois amigos o enemigos. Tendréis que ganaros mi confianza entonces para conseguir la liberación echándome una mano. Así, de paso, podréis hacer algo útil mientras… restauramos el orden. Ayudadme, y yo os ayudaré. Antes de recibir el ataque, una patrulla detectó una estación de transmisión hostil en la periferia de la ciudad. Intentamos recopilar la información que contenía para evitar… ataques como este. —Su suspiro evidencia el lamento de no haberlo conseguido—. Pero cuando llegamos, habían borrado toda la información. Solo quedaba un mensaje cifrado que, cortésmente, nuestros enemigos se encargaron de mantener junto a su traducción.

 

La capitana pulsa varias veces sobre su antebrazo y maximiza un mensaje para que todos los presos podáis verlo:

 

“ducsiñat”

 

—¿Sabéis lo que significa? —pregunta, pero nadie se atreve a asentir ni a negar, tal es el respeto que refleja la capitana—. Cabrones. Significa “cabrones”. Simpáticos nuestros enemigos, ¿verdad? Bien. Hace unos minutos hemos interceptado un mensaje de ellos que al parecer mantiene la misma capa de cifrado. El que consiga traducirlo, será considerado aliado y se ganará la libertad. Ánimo, a ver si sois capaces de resolverlo por el bien de la paz de Sumergia.

 

La capitana vuelve a manipular su antebrazo y sale el mensaje que están intentando descifrar:

 

“mohus teñ tim”

 

Intentas buscar un paralelismo que te dé las claves para resolver el sistema de cifrado. Así, podrás conseguir tu libertad.

 

Escribe la respuesta en minúsculas y con sus espacios cuando se pida la contraseña

¿TE ATREVES CON ESTA SUCESIÓN?

TrivialCNOpts

Con más aciertos de los esperados en el último acertijo (¡sois unas bestias!), nos metemos en el tercer capítulo del librojuego de Caótico Neutral. Nos situamos: estabais afrontando los test para ser aceptados como ciudadanos de la ciudad flotante de Sumergia, pero todo va a cambiar y vuestra supervivencia va a depender de que seais capaces de resolver una peculiar sucesión numérica. ¿Lo conseguiréis?

Para los nuevos, se trata de una historia en la que os convertís en protagonistas resolviendo cuestiones. Podéis seguirla desde el principio en http://www.jonicaro.com, aunque solo podréis empezar a sumar puntos a partir de este capítulo. ¡Pero estáis a tiempo de remontar! ¡Vamos allá!


ACERTIJO 3

 

CUESTIÓN DE PUNTERÍA

 

—¡Exacto! ¡Esto promete! ¡Esto promete! —grita el hombre al comprobar tu acierto y los iris de sus ojos se vuelven de un amarillo fluorescente, mostrando su alegría—. Muy bien, te has dado cuenta de que la primera letra siempre pasa a la segunda posición en la línea siguiente, de que la segunda pasa a la última, de que la tercera avanza un cuadro, la cuarta vuelve al principio y…

 

¡¡¡BOOOOOOOM!!!

 

Una explosión interrumpe las palabras del hombre. De repente, tu mente se sumerge en el caos. Tus oídos zumban por el ruido del estallido. Tu visión queda anulada por la nube de humo que se levanta a tu alrededor. Sientes dolor en la espalda, como si un pedazo de la pared te hubiera golpeado. Pero por lo demás, no sientes que tengas nada roto.

 

Toses durante unos minutos hasta que la ventilación hace que la capa de humo se disipe. Entonces, desearías no haber recuperado la visión. Delante de ti, el hombre que te estaba entrevistando yace muerto sobre su silla. Un pedazo de pared le ha golpeado en la cabeza, a juzgar por el pedazo de cráneo que falta en ella y que deja ver parte de su cerebro. Sus ojos ya no son amarillos, muestran una blancura fantasmal.

 

Dos personas entran en la habitación rápidamente y te retraes por instinto, pegas tu espalda a la pared. Si te han visto, obvian tu presencia, porque rápidamente se colocan frente al gran ventanal que hay en la estancia. Parecen dos soldados, a juzgar por el traje especial que cubre sus cuerpos. Es una coraza blanca y anaranjada de carbono reforzado, con una capa de teflón para aislar la electricidad de posibles proyectiles.

 

—¡¡Fuego!! —grita uno de ellos y las armas que llevan acopladas en sus brazos comienzan a escupir rayos rojizos despedazando el cristal de la ventana.

 

Sus disparos son contraatacados y ves cómo explosiones de luz entran en la habitación volviendo a herir tus oídos e impactando en todas partes. Te tiras al suelo como respuesta instintiva y cierras los ojos. Cuando el ruido se apaga ligeramente, te atreves a abrirlos para ver qué ha pasado. Uno de los dos soldados yace en el suelo bocarriba. Su coraza tiene un agujero del que gorgotea sangre y humo a la par.

 

—¿Qué miras? —te pregunta el soldado que queda vivo, que se ha puesto a cubierto apartándose del ventanal—. ¡Coge el cañón de mano y dispara!

 

Los calores se te suben a la cara. ¿Coger un arma? ¿Disparar? Tú habías venido a Sumergia a disfrutar de la vida, no a jugártela. Tu esfera textil te inyecta automáticamente una solución relajante y agradeces la calma instantánea que invade tu pecho y se extiende por el resto del cuerpo.

 

—¡Nos están atacando! —te grita de nuevo, desesperándose al ver tu incapacidad de moverte—. Si no defendemos el laboratorio, ¡caeremos con él!

 

Entonces, comprender la situación te da una motivación extra para actuar. Al parecer, alguien intenta derrumbar el edificio en el que estás. Y si no haces nada, acabarás entre sus ruinas.

 

Gateas hasta la posición del soldado muerto evitando exponerte a la abertura del ventanal, cuyo cristal a estas alturas ya es inexistente. Coges el cañón de mano e intentas sacarlo del brazo muerto del hombre que acaba de caer. Tienes que tirar varias veces para conseguir separar de su cuerpo ese armatoste que, te sorprendes, no pesa tanto como habías pensado a juzgar por su enorme tamaño.

 

Introduces el brazo por la parte posterior hasta alcanzar la sujeción donde insertas la mano y palpas el gatillo. Temes que por el temblor de los nervios dispares accidentalmente y tu traje detecta tu preocupación y te inyecta una nueva dosis de dopamina.

 

Te levantas ligeramente hasta poder ver al exterior y visualizas varias aeronaves que sobrevuelan el laboratorio disparando desde todos los lados. Son los atacantes. Apuntas a una de ellas, intuyendo que alineas el cañón con la aeronave y aprietas el gatillo. Un rayo rojizo sale de tu arma y… pasa muy desviado del objetivo. En el lateral del arma se proyecta una pequeña pantalla que te muestra y narra un mensaje.

 

“Desviación del disparo a la derecha: 20 unidades. ¿Ajuste de corrección?”.

 

¿Ajuste de corrección ha dicho? ¿Te está pidiendo que corrijas el disparo? Te atreves a responder.

 

—Mmm… veinte unidades —dices. No entiendes el mecanismo de corrección, pero si te ha dicho que has fallado esas unidades, deduces que es necesario un ajuste del mismo calibre.

 

Vuelves a apuntar igual que antes y disparas otra vez. Pero de nuevo vuelves a fallar.

 

“Desviación del disparo a la derecha: 10 unidades. ¿Ajuste de corrección?”.

 

Te sorprendes ante el nuevo error, aunque por lo menos ha sido menor que antes. Sin embargo, no entiendes nada. Pero intentas continuar con el proceso.

 

—¡10! —dices esta vez, esperando que el ajuste sea correcto, intentando de nuevo corregir las mismas unidades que has fallado esta vez.

 

Apuntas una vez más, de la misma manera que las anteriores veces y vuelves a apretar el gatillo. Te desesperas al ver que cometes un nuevo error. Recibes un tercer mensaje en tu arma.

 

“Desviación del disparo a la derecha: 5 unidades. Aviso, última carga. ¿Ajuste de corrección?”.

 

¿Último intento? ¿Qué significa eso? ¿Si no lo consigues ya no habrá nada que puedas hacer para defender el laboratorio y morirás en ese mísero lugar? No sabes muy bien cómo actúa el sistema de calibrado, pero piensas que tiene que haber algún tipo de relación y analizas los mensajes y resultados anteriores. Intentas hacer algún tipo de cálculo mental.

 

Cuando crees entender el mecanismo, dices la cifra con la que esperas acertar esta vez.

 

Escribe la cifra correcta con dígitos cuando se te pida la contraseña

VUELVO A AMAZON – SÍ, DE VERDAD

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«Buuuh, Jon, eres un vendido… Hace tres meses decías que dejabas Amazon y ahora vuelves con el rabo entre las piernas…». Sí, es cierto. Asumo las consecuencias de mi lengua traicionera, dirigida por una mente un tanto inestable. Podéis lapidarme con argumentos que no puedo discutir. Pero ¿queréis saber a que se debe este cambio de opinión repentino y traicionero? Tiene una explicación, lo prometo.

El motivo principal por el cual decidí abordar la serie Cats & Books, y hacerlo de forma gratuita, era recuperarme del desgaste. Solo quería publicar sin preocuparme de la promoción que, reconozco, me tenía agotado. Ser más escritor y menos comercial. Pensaba, iluso de mí, que así mi obra también estaría más accesible a la gente y eso me llevaría a tener más feedback e interacción con los lectores, que al final es el alimento vital de todo escritor. Pero… la venda ya cayó, ouhouh.

La sorpresa reveladora me llegó al comprobar que tenía más alcance poniendo mis libros de pago que ofreciéndolos gratuitamente. ¿Pero qué…? Tenía antes más ventas que ahora descargas gratuitas. Y en un intento de comprender esta lógica tan invertida en mi mente, llegué a varias conclusiones que me han llevado a mi nueva situación actual:

1. Lo gratis no se valora: así de claro. Por lo visto, la gente piensa que si un libro es gratis, es porque no vale nada. Y no me veo en la necesidad de proclamar que he publicado con Ediciones B ni que he ganado un par de concursos para hacerme valer, porque pienso que ni las editoriales ni los organizadores son quiénes para generar valor. Pero por lo visto es así. Si ofreces algo gratis, la gente no lo valora. Y si tu libro no tiene valor para la gente, pues no les interesa.

2. Tienes que promocionar tu libro sí o sí: es la parte que menos nos gusta a los escritores, pero es necesaria. Hay que generar interés, nos guste o no. Ver que llego a más gente poniendo precio a mis libros que regalándolos me hace concluir que, si generas el interés necesario, tus lectores se harán con el libro aunque tengan que pagar por ello. Si no generas interés, pues no lo querrán ni gratis. Duro pero cierto.

3. Hay que centrarse: para volver a reencontrarme salí de mi mundo y creé una serie nueva, Cats & Books, porque los gatos son mi perdición y escribir sobre ellos sabía que me ayudaría a recuperar la ilusión. Esto supone empezar de cero. Precisamente, traté de liberarme del yugo de la promoción con un producto desconocido y que, paradójicamente, requería de toda la promoción del mundo.

La conclusión final es que hay que venderse, dar valor y promover para llegar a más gente y que nuestra obra sea más leída, que al final es lo que nos da la vida más allá de lo monetario. La estrategia de escritura gratuita no ayuda, ni siquiera para disfrutar de esa parte menos económica y más emocional. Pero bueno, al menos estos tres meses de liberación promocional me han servido para descansar de esa vertiente tan tóxica. Y eso, junto a la verdad revelada, me obliga a dejar de ser un llorón y volver a las andadas más fuerte que nunca.

Así pues, en cuanto renueve la web, volveré a la carga con más productos libros y ganas de vender reencontrarme con vosotros a través de las palabras.

Gracias por estar ahí y aguantar mis pataletas literarias.
Un abrazo, ¡y nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

10 y 11 de JULIO – Descarga gratuita EN EL NOMBRE DE EVA

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Ya tardaba en hacer esto. Una de las tantas cosas maravillosas que tiene publicar con Kindle es que te permite poner tu libro de manera gratuita unos días limitados. Así he descubierto yo grandes autores y así he podido disfrutar de increíbles historias sin coste alguno. Y creo que es el momento de intentar devolver parte del cariño que he recibido por parte de esta iniciativa haciendo uso de ella y poniendo gratis a vuestra disposición la novela de «En el nombre de Eva«.

Se podrá adquirir gratis en la tienda Kindle de Amazon el martes 10 y el miércoles 11 de julio. Si teníais pensado echarle un ojo, es el momento. Y si ahora no tenéis tiempo pero pensáis disfrutarla en un futuro, aprovechad y descargarla aunque la dejéis aplazada en vuestra biblioteca Kindle, ya que así la tendréis ya guardada sin rascaros el bolsillo.

Deciros que el simple hecho de descargarla a mí me ayuda mucho. Al parecer, si estos días gratuitos la novela se mueve, Amazon entiende que es interesante y la tiene más en cuenta. Tecnicismos aparte y hablando desde el corazón, las descargas gratuitas de estos días a mí me suponen una tremenda alegría y me suben la moral. No hay nada peor para un escritor que el hecho de que los lectores no quieran tu novela ni gratis. Así que, por cada descarga en lo que dura esta promoción, ahí va un TREMENDO AGRADECIMIENTO por mi parte. De corazón.

Si os hacéis con ella, espero que la disfrutéis. Es una novela corta, ligera y directa que se lee en un par de horas, perfecta para llevar a la playa con el Kindle. Mientras el sol se encarga de broncear vuestra piel, espero que la historia os ayude también a coger color por dentro con la propuesta cívica de su metáfora. Me vengo arriba cada vez que alguien entiende el trasfondo y se da cuenta de que todos somos Eva.

Nada más por hoy. Muchas gracias por pasar por aquí como siempre, y otro puñado más de agradecimientos si hoy en concreto os pasáis por aquí.
¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon! Que, por cierto, si hoy os metéis a mi Instagram, podréis ver el booktrailer de la novela. ¡Abrazos!

 

 

PERDIENDO LA FE EN 3, 2, 1…

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Uno de los discursos que más me gustan de En el nombre de Eva, y que me hace perder la fe en la humanidad. Solo la gente que despedaza a los demás llega al poder. El que tiene la fuerza para deshacerse de toda la competencia a su paso. El que se impone y anula a los demás. Incluso a su hermano de partido, en eso que llaman democracias. A veces, hasta a la propia familia.

Y esos son los únicos que llegan a gobernar.
Nada más que decir.

¡Nos vemos las instacaras por @icaro_jon!

Tres, dos, uno… ¡BOOKTRAILER!

Ahora, En el nombre de Eva sí que parece una película. ¡Por fin hay booktrailer! Y está mal que yo lo diga, pero como buen padre enamorado de su hija, creo que ha quedado maravilloso. Espero que os guste y os anime a ver el resto de la película a través de sus líneas en las pantallas de vuestra imaginación.

Aprovecho, ya de paso, para decir que igual me animo a darle vida a un canal de Youtube. Tenía uno cuando mi espíritu era joven con vídeos en los que aporreaba mi guitarra y no me fue mal. Los más veteranos de este blog, incluso, me habréis visto publicar algún vídeo como Jon Ícaro en él. Pero esta vez me refiero a empezar de cero, a crear un canal exclusivo para esta aventura literaria.

Ya veremos. Mis ganas de hacer cosas a veces no se dan cuenta de que el tiempo es limitado. Pero la idea está ahí.

Un saludo a todos, que disfrutéis del fin de semana y que el mágico solsticio de verano recargue vuestras energías.
¡Nos vemos las instacaras por @icaro_jon!

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