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Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

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¿Y TÚ CÓMO TRATAS A TUS MAYORES?

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¿Tratas a los mayores mejor que como lo hacían en el Antiguo Egipto? No, el hecho de estar tanto tiempo sin publicar una entrada no significa que haya entrado en la tercera edad. Pero sí os invito a una reflexión al respecto.

Una de las cosas que más rabia me dan de la pandemia es que ha evidenciado lo poco que hoy en día se valora a los mayores. Puedo comprender y perdonar errores durante la gestión sanitaria por la intensidad de la crisis y sus implicaciones económicas, sin mirar siquiera colores políticos. Pero lo que no perdono es el abandono y el descuido respecto a las personas más vulnerables. Habiendo precedentes y certeza del desastre, a nuestros mayores se les tenía que haber sencillamente blindado.

No voy a entrar en polémicas. Los errores no sirven de nada si no son para aprender. Así que, como he dicho, invito a una reflexión. Como estoy en pleno proceso de recuperación de la saga de El sanador del tiempo,  lo dejo en manos de sus personajes. Ya sabéis que me gusta sacarlos de sus historias para hacer pequeños capítulos relacionados con temáticas actuales. Y de paso, servirá como contenido extra para la nueva edición.

Así que, aquí os dejo este pequeño relato junto a Poul y Christiaan. ¡Espero que os guste!


 

El olvido de los años

 

—Aquí tienes, una cerveza de verdad.

Christiaan plantó dos botellines frente a su compañero Poul en una de las mesas de las cafeterías de MediTime. El golpe del cristal contra la madera sobresaltó al interventor, le hizo volver a la realidad. Le hacía falta, porque a decir verdad, sentía que se había quedado anclado en otro mundo en su último viaje virtual por el tiempo.

—Esto sí es cerveza buena, europea como nosotros —continuó hablando el pelirrojo mientras tomaba asiento frente a su amigo—, y no la basura que hacen los americanos.

Sin embargo, Poul seguía absorto en la pantalla de su portátil, como si esta se hubiera apoderado de todos sus sentidos, incluso de aquellos que había descubierto en su última intervención a juzgar por las nuevas sensaciones que le había provocado viajar virtualmente ene l tiempo.

—¿Y qué? ¿Cómo es la chica en vida? —siguió Christiaan con su monólogo. Se refería a la paciente, que se encontraba en un estado comatoso permanente, pero a la que Poul había podido ver consciente durante la simulación—. Se le ve buena persona, porque tiene un corazón que no le cabe en el…

El pelirrojo hizo unos gestos con las manos que evidenciaban que su broma hacía ilusión a los grandes pechos de la joven y no a su órgano cardíaco precisamente. Poul, por su parte, seguía inmerso en su lectura, lo que hizo desesperarse al técnico.

—¡Poul! ¡Relájate un poco! —le recomendó su compañero—. Desde que te has convertido en interventor no dejas de estudiar… Tranquilízate, recobra las fuerzas, así estarás mejor preparado para la próxima sesión.

—Eso es lo que intento —reaccionó Poul finalmente—. Trato de estar más preparado para el próximo viaje —añadió, en un tono seco que mostraba su estrés y preocupación.

Giró el portátil para que Christiaan pudiera ver que leía sobre el Antiguo Egipto. Ahí es donde le enviaban las intervenciones, y cuanto más supiera de esa época más preparado estaría para afrontar las nuevas situaciones.

—La sociedad egipcia se encargaba de que los ancianos vivieran en el estado de Amaku, lo que significaba que el resto de la sociedad se encargaba de proporcionarles el sustento para el resto de sus días —comenzó a leer el pelirrojo tras ajustarse las gafas, con unos claros gestos con los que mostraba que no entendía nada—. La vejez se ensalzaba y no se ridiculizaba la pérdida de plenitud o facultades, sino que se elogiaban y englobaban en un proceso llamado Maaty que tenía que ver con la bienaventuranza… Ocupaban un puesto privilegiado en la sociedad por la sabiduría que acumulaban… Tío, ¿qué haces leyendo sobre viejos? ¿Cómo te va a ayudar eso en las intervenciones?

—¡Yo qué sé! —replicó Poul, inquieto como estaba debido a su interés en salvar a su primera paciente—. Se supone que tengo que solucionar traumas de los predecesores de la paciente, si les importaban tanto los ancianos puede que sea una de las principales preocupaciones que me encuentre en mi próxima simulación… Así le daré la importancia que se merece…

—No te agobies, Poul… —le recomendó su amigo pelirrojo—. Simplemente disfruta de la experiencia, tú que puedes. Otros no tenemos tanta suerte de poder intervenir.

Poul asintió, por cortesía, pero cerró el ordenador y se levantó de la mesa.

—Tengo que irme, Christiaan —informó Poul no sin antes dar un trago al botellín para agradecer que su amigo le hubiera ofrecido la cerveza.

—Al menos me haces caso y te vas a descansar…

—No, Christiaan. No me voy porque tenga que descansar. Voy a visitar a mi abuela. —Poul le ofreció una triste sonrisa—. ¿Sabes lo que pienso? Es muy triste que tras miles de años, lo único que haya avanzado respecto al trato de nuestros mayores sea el tiempo.

Christiaan asintió, miró hacia otro lado avergonzado y sus mejillas llenas de pecas se tiñeron del color de su cabello. Él también tenía bastante abandonado a su abuelo. El trabajo le impedía visitarlo con frecuencia. También le pareció miserable que las preocupaciones laborales hubieran relegado a los ancianos a un segundo plano, cuando hacía ya más de 4.000 años, estos ocupaban un espacio más privilegiado en la moral humana.

 

Si te ha gustado, recuerda que tienes los tres primeros episodios de Poul y Christiaan recopilados en un único volumen a tu disposición.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

SI VOLVIERA A NACER CON LO QUE SÉ AHORA…

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¿Cómo sería vuestra vida si volvierais a nacer con todo lo que sabéis ahora? Buah, vaya preguntón, ¿eh? Seguro que alguno os la habéis hecho más de una vez. ¿Qué errores no volveríais a cometer? Sería maravilloso. Por suerte, la literatura sí nos da esa oportunidad de renacer cada vez que queramos.

Yo no creo en las casualidades. Esta cuarentena aproveché para echarle unas horas al Age of Empires, videojuego que me hizo apasionarme por la historia, y que en consecuencia me llevó a escribir El sanador del tiempo. Eso hizo que se removiera la nostalgia por mis entrañas. Unido a un misterioso repunte en las ventas de esta obra, que tengo abandonada a nivel promocional años ya, sentí la llamada de la magia: esa que se siente cuando publicas por primera vez.

El sanador del tiempo me lo ha dado todo. Me desvirgó como escritor, y me acercó a todo lo que plasmar una historia en unas páginas de papel significa: tanto lo bueno como lo malo. De lo malo ni me acuerdo, ya lo he convertido en aprendizaje. Y la parte buena la llevo grabada a fuego en el corazón. Después he escrito mucho más y mejor, he tenido aventuras editoriales, he aprendido y aplicado recursos de redacción y estilísticos, he cerrado obras en mi opinión mucho más maduras y coherentes. Pero nada tiene la frescura de la novedad. No hay segundas oportunidades para una primera vez.

Ahora vuelvo a leer El sanador del tiempo y, aunque muero de emoción, no puedo dejar de preguntarme cómo habría sido esa historia con ese entusiasmo del novato aplicando todo lo que he aprendido, tanto a nivel de escritura como de promoción, desde que se creó años atrás.

Pero como decía al principio, la literatura sí nos da esa oportunidad de volver a nacer con todo lo que hemos aprendido. Me ha mordido la serpiente de la nostalgia. Y me veo obligado a retomar la serie. Me puede la emoción. Así que, entramos en fase El sanador del tiempo 3.0. ¿Por qué este nombre? Porque retomo la saga a través de tres novedades que iré desarrollando poco a poco:

  • Sacaré una tercera edición de Los capítulos originales, con contenido extra.
  • Publicaré el primer libro que abrió la trilogía, ambientado en Egipto, en formato audiolibro.
  • Añadiré un episodio adicional a la trilogía original manteniendo el formato antes de buscar fórmulas novedosas, esta vez ambientado en la Antigua China (guiño a los jugones del AOE1).

Muchos me seguís desde esta aventura que fue el principio de todo. A los que seguís a bordo, no me queda más que daros unas gracias enooooormes por seguir ahí. Ha llovido desde entonces… Si me seguís leyendo, buf, sois mi vida, en la parte literaria al menos, porque estáis ahí desde el inicio. A los que os hayáis ido incorporando poco a poco, espero que este resurgir de la serie os anime a conocer al Jon Ícaro más fresco, apasionado, casi virginal, pero el que más ilusionado he visto con una historia entre manos.

Nos vemos en breve, que iré anunciando novedades. Id preparando vuestra mochila, ¡que viajamos en el tiempo!

¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

Y NO PODER TOCAR A QUIEN UNA VEZ NOS TUVO DENTRO…

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Así es esta cuarentena, otra vez afilando un poco más nuestros sentimientos. De ahí este salto emocional a la poesía. Esta vez, no dejándonos estar junto a las madres para celebrar su día. Es paradójico eso de tener que guardar las distancias con alguien en quien vivimos durante nueve meses, en su interior.

Pero una madre siempre está más allá del distanciamiento y de cualquier situación. Para ellas va la poesía de hoy. Si no habéis podido comprarles un regalo o hacérselo llegar por la situación, dedicadle este poema. Que ninguna se quede sin saber lo importantes que son para nosotros. En mi cuenta de Instagram (@icaro_jon) acabo de subirla recitada, por si queréis mencionarla ahí o compartirla para hacérsela llegar.

Espero que os guste:

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MÉTODO PARA CUMPLIR UN SUEÑO – Cómo logré vivir de escribir

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¿Vivir de escribir? ¡Pero tú estás loco! Soy un motivado de la vida, me ponen los retos. Y a la que alguien dice “eso es imposible”, ahí voy yo a intentar demostrar que, como mucho, es improbable. Y si hay algo que tengo claro es que para conseguir un sueño solo hacen falta dos cosas: voluntad y una organización efectiva. No hay fracaso, sino planificación inadecuada. ¿Queréis saber cuál es el método que utilizo yo y que mejor me ha ido para lograr mis objetivos? Ahí va la bomba: me organizo en función de los chakras.

Los conocéis, imagino, son los centros energéticos que rigen el equilibrio físico, mental y espiritual. Incredulidad aparte, lo cierto es que muchas personas consiguen el bienestar a través de la tarea de equilibrarlos. Y ser feliz, al final, batallas aparte, es lo que importa. ¿Por qué no aplicar ese complejo sistema de equilibrio para cumplir un sueño? Lo que hago yo es anotar en mi agenda una acción diaria que tenga que ver con cada uno de los chakras. Ellos guían mi hoja de ruta.

Os resumo un poco de qué va cada chakra, para que os hagáis una idea de cómo los enfoco yo a mi sueño de vivir d escribir. Esto cambiará dependiendo de tu sueño, pero todos tienen algo que aportar a tu proyecto, sea cual sea:

Primer chakra: es el encargado de la supervivencia, el que te aporta los recursos básicos para sobrevivir. Yo lo enfoco a esas tareas que, aunque no sean mis favoritas, me generan un dinero extra. Siempre trato de llevar a cabo alguna corrección o traducción para tener un ingreso extra porque vender libros es algo muy inestable y algún trabajo adicional me da esa confianza terrenal.

Segundo chakra: se encarga de la creatividad, por lo que aquí en mi caso está claro. En este chakra anoto lo que tengo que escribir cada día, mi objetivo de páginas diarias para seguir elaborando contenido.

Tercer chakra: es el que rige la motivación y la autoestima. Siempre trato de ver algún vídeo que me anime. O en esos momentos de peores ventas, en los que dudo de la viabilidad de este sueño, me dedico unos minutos a recordarme que yo puedo, que he llegado hasta aquí y que no es el momento de rendirse. Estar siempre arriba mentalmente es importantísimo para progresar y no sabéis lo necesario que es dedicarse unos minutos al día para no perder la fe en uno mismo. Es la diferencia entre seguir al pie del cañón o rendirse, y sin embargo muy pocas personas lo tienen como tarea fundamental en sus proyectos.

Cuarto chakra: es el encargado del amor, de dar gracias por todo. Esto tiene muchos significados. Por un lado, anoto acciones solidarias. Por otro, trato de aprender cuando algo me sale mal, me obligo a entender qué ha podido pasar para crecer en lugar de lamentarme. Doy gracias por el tropezón y entiendo que es una oportunidad de mejorar.

Quinto chakra: es el de la comunicación. Aquí siempre apunto alguna tarea para darme a conocer o mantener el contacto con mi comunidad. Una publicación en Instagram, redactar una entrada en el blog, valor promociones pagadas…

Sexto chakra: es el de la sabiduría y yo lo enfoco al aprendizaje, siempre trato de formarme en aquellos aspectos que considero que tengo que mejorar para abrir nuevos caminos. Todos los días hago algo para aprender y ser mejor. Aunque lo cierto es que espiritualmente debería enfocarse más bien a la intuición. Así que, también me dedico unos minutos a pensar qué puede gustar, qué puedo escribir para que tenga éxito y así abro nuevas vías.

Séptimo chakra: este rige la espiritualidad. Aquí siempre me apunto alguna meditación, orientada al aspecto que sienta más débil de los anteriores. También me recuerdo a diario que si pongo la intención y creo en ello, el camino se abrirá ante mí sin esfuerzo y que tengo que olvidar toda preocupación para no bloquearme. “Pide y se te dará”, el universo es demasiado amplio como para no tener un camino para ti.

La conjunción de estos siete enfoques considero que es perfecta, te hace trabajar en tu proyecto desde varios puntos de vista y a la vez analizarlo constantemente, no estancarte, incluye la promoción, la fe, la motivación… Desde que lo uso me ha funcionado estupendamente, y lo recomiendo.

Si os animáis a probarlo, os aconsejo este cuaderno: El método organizativo de los chakras. Al principio explica brevemente para qué sirve cada chakra, de manera que puedas relacionarlo con tu objetivo, y después tienes un cuaderno para anotar la acción dedicada a cada uno de ellos para cada día. Es muy agradable de usar y anima a avanzar páginas a la vez que te vas acercando a tu sueño.

 

Espero que os sea útil, que tengáis un objetivo que cumplir o un sueño que perseguir, sobre todo en estos tiempos en los que todo es pesimismo. Ánimo, no diré que es un camino fácil, la de horas que he tenido que echarle a este sueño son infinitas, pero sí puedo afirmar que cada una de ellas la he disfrutado hasta el agotamiento y ha valido la pena.

Un abrazo, estamos en contacto y ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

PANDEMIA 1 – DIOS 0

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¿Dónde está ese Dios todopoderoso que por definición puede solucionar todo este desastre con un chasquido de dedos y que ni está ni se le espera? O a lo mejor, es que no quiere tanto a su creación como predica. Sin intención de cuestionar creencias ni herir sensibilidades, no es esa la intención, quiero compartir una reflexión a la que me lleva esa pregunta.

Para mí un dios no es esa cosa ante la que nos arrodillamos a pedirle que nos solucione los problemas. Más aún cuando a menudo se le olvidan nuestras plegarias. Para mí un dios es esa cosa que te da el poder para solucionar tus propias dificultades. Sentarnos y esperar a que nos arreglen nuestros desaguisados nos hace débiles, pasivos. En cambio, tener la resolución para enfrentarlos nos empodera. Y a menudo, actuar es mejor camino hacia la solución que quedarse de brazos cruzados.

Esta pandemia ha demostrado una vez más este pensamiento. Con las iglesias cerradas, conseguiremos salir de esta cuando todos actuemos en consecuencia. Con el personal sanitario como punta de lanza, los profesionales de la alimentación asegurando el abastecimiento, los políticos con sus (acertadas o no) decisiones, el personal de seguridad, de limpieza, cada uno quedándose en casa y todo aquel que aporta su pequeño granito de arena… Para mí, esos son los verdaderos dioses, todos aquellos que contribuyen a la solución del problema con sus actos y que me motivan a ser como ellos y a querer participar y enfrentar al caos.

Este pensamiento me lleva a compartir una poesía que, en esa dirección, habla de cómo una pareja puede aportarle a uno más beneficios que una divinidad, cambiándonos completamente el concepto de dios. Porque yo, sinceramente, creo más en esa persona con la que despierto cada día y que me motiva a comerme el mundo que en una creencia que gana cuando yo pierdo y soy débil.

Espero que os guste. Os dejo con los versos, no sin antes recordaros que sigo manteniendo mis libros de forma gratuita en formato Pay after show en mi página web. Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

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¿A QUIÉN ESTÁS DESEANDO VER TRAS TU PUERTA?

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¿Estáis deseando volver a ver a alguien y la cuarentena os lo imposibilita? Estoy seguro de que sí. De hecho, releyendo uno de mis poemas que habla sobre los pensamientos de alguien que se encuentra secuestrado, no he podido evitar que todos nos sentimos un poco así: encerrados y a la espera de que se abra la puerta de nuestra casa para poder ver a esa persona que tanto echamos de menos.

Así que, sin extenderme más, os la comparto aquí. En mi cuenta de Instagram (@icaro_jon) la tenéis recitada, por si queréis verla enriquecida con música ambiental y eso. Espero que os guste. ¡Un saludo!

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P.D.: os recuerdo que en la sección de libros de mi página web tenéis acceso libre y con descarga gratuita a todos mis libros.

¿ESTÁS A FAVOR DEL “APAGÓN CULTURAL”?

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¿Qué os parece el “apagón cultural” promovido por la Unión de Actores? Cuidado, que van a volar cuchillos. Yo mi opinión la tengo clara. No digo que sea la correcta, y de hecho me encantará leer opiniones contrarias para tener un punto de vista más completo. Porque la verdad, me cuesta bastante entender esta rabieta.

En resumen: la asociación de actores se queja de que el gremio no recibe el dinero suficiente por parte del Estado. Nada nuevo bajo el sol. Lo llevan haciendo desde… siempre. Cada gala que hacen es para lanzar balas verbales y quejarse de lo maltratados económicamente que están, en lugar de centrarse en los premios y premiados. En su pasión.

Como medida, han decidido no publicar nada de contenido cultural este fin de semana, para que la gente se aburra hasta la muerte (nunca mejor dicho en los tiempos que estamos) y hacer ver así lo importantes e imprescindibles que son. En resumen, “como no me pagan lo que quiero, me pongo en huelga”.

Me parece legítimo su derecho a hacerse notar. Pero, perdóname, ¿hacerlo con la intención de que te paguen por hacer “cultura” alguien que no son tus espectadores? Es decir, ¿estás reclamando que te den dinero público porque no eres capaz de generar clientes? O, siendo claros: como lo que haces no genera interés, reclamas que se te pague a la fuerza por otro lado. Porque sí. Porque tú lo vales, aunque no lo demuestres. Creo que han perdido el norte. El objetivo en el que tienen que enfocarse son sus espectadores y les están perdiendo el respeto. En lugar de mejorar para ellos, se comportan como mercenarios.

En este mundo están los que se han adaptado a los nuevos modelos de negocio y a sus espectadores. Que se lo digan a los de “La casa de papel”. Están también los que sí consiguen triunfar con sus películas, y que yo sepa no devuelven parte de sus ganancias al erario público. Y después está el resto, los que se aferran al argumento de la cultura para que se les pague por un trabajo con el que no han conseguido trascender. Como si la cultura fuera algo objetivo.

Lo digo desde conocimiento de causa, porque los escritores somos los que más sufrimos esta dura realidad. He visto libros con una riqueza cultural brutal morir a base de polvo. O una persona podría leerse mi libro Gàta y aprender de manera más o menos entretenida la historia de Alejandro Magno. ¿No es eso cultura? ¿No es cultura también los libros que escribís muchos de vosotros? Y no por ello vamos reclamando una paga por el simple hecho de escribirlos.

Sabemos que es muy difícil ganar dinero escribiendo, pero eso va en la vocación. Nos reinventamos para sobrevivir, inventamos mil maneras de generar interés a través de un texto, nos adaptamos, buscamos la forma de llegar al lector sea como sea, PORQUE ÉL ES NUESTRO ÚNICO OBJETIVO Y A QUIEN NOS DEBEMOS. Y si no lo conseguimos, morimos con nuestra obra en paz, sin hacer ruido. Hacemos autocrítica y aprendemos, y una vez recuperadas las fuerzas, lo volvemos a intentar enfocándonos en el único capaz de levantarnos: nuestro lector; nuestro espectador. Porque solo ellos pueden ejercer de jueces. Si lo que hacemos es cultura o no, si es necesario o no para la población, son ellos y solo ellos los que tienen que decidirlo.

Me parece indignante que reclamen un reconocimiento (económico, por cierto) que no han conseguido por parte de aquellos que verdaderamente tienen que dárselo. Y sobre todo que lo hagan en estos tiempos, donde todos los esfuerzos gubernamentales han de centrarse en lo sanitario. Más grave es si cabe que decidan hacer un apagón cuando la gente más necesita de entretenimiento confinados en casa, cuando pueden ser más útiles socialmente. Pero mira que ellos prefieren hacer uso de esa utilidad para erigirse como salvadores y necesarios. Gracias por tanta solidaridad, en serio. Os debemos la vida.

Bueno, puede que al menos les sirva para comprobar que hay otras alternativas que se dedican a reinventarse y que por eso no necesitan pedir el reconocimiento a base de exigencias y presión política. Que se lo digan a Netflix. Y puede que entonces se den cuenta de que ni son tan necesarios ni se les echa tanto de menos.

Aunque en algo sí que tengo que darles la razón: en este país no se valora lo suficiente la cultura ni el esfuerzo que se invierte en ella. Si alguien puede piratear y conseguir una obra gratis, lo hace. No empatizan con los autores. Hablo de mayorías, por supuesto. Generalizo. Excluyo a esas minorías que nos hacen seguir escribiendo páginas, que nos dan la vida con cada comentario. Pero no podemos quejarnos de la situación y echar balones fuera. Algo tendremos de culpa, digo yo. Es nuestra responsabilidad generar interés y crear valor y reconocimiento. Algo estaremos haciendo mal si no conseguimos hacernos valer con lo que hacemos.

De hecho, eso me acaba de recordar un modelo de negocio para el arte que pienso llevar a cabo a partir de ahora: el Pay after show. En este caso, el consumidor accede a la obra libremente y paga después de disfrutarla lo que cree conveniente. Si no le ha gustado, si su disfrute ha sido cero, pues no pagará por ello. Si la ha disfrutado, pagará lo que crea conveniente. Al fin y al cabo, tampoco es justo pagar previamente por algo que no sabes si te va a gustar.

Lo sé, pensaréis que es un modelo… ¿insostenible?  ¿Eso de poner las obras con acceso libre es un suicidio? No lo creo. Pienso que es una forma efectiva de concienciar a la gente de que todo proceso de creación merece la pena ser recompensado. A la larga, solo cuando la sociedad sea consciente de ello, los artistas podrán vivir de lo que hacen. La solución es más social que política. Como consumidor, practico este modelo, me ayudó a conseguir esa conciencia y soy un fan de él. Y como creador, en concordancia, pongo a partir de ahora todos mis libros de libre acceso.

Lo que no voy a hacer es quejarme por la evidencia de que no se venden libros, ni exigir una remuneración aferrándome a que son cultura si no soy capaz de venderlos, porque al fin y al cabo este es un concepto un tanto laxo. Y mucho menos, voy a quejarme en estos tiempos.

Si en algún momento tiene que reivindicarse la cultura en su formato de entretenimiento, es ahora, de acuerdo. Pero no con un apagón. Si alguien puede evadirse un poco de la situación o entretenerse en esta cuarentena eterna con una de nuestras obras, pues deberíamos sentirnos unos privilegiados porque es una realización personal inmensa y una oportunidad de demostrar la valía del arte. A mí no se me ocurre mayor recompensa que saber que en estos tiempos alguien pasa un buen rato leyendo una de mis historias. Así que, por mi parte, de apagón nada; más encendido que nunca.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

VACIÁNDOTE UN CARGADOR (a versos) I

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¡Os lo avisé! ¿Preparados para una sobredosis de azúcar? Hace unos días comenté que toda esta revolución sentimental que provoca el confinamiento me estaba llevando por el camino del verso. Y he aquí los primeros frutos.

Estoy mano a mano con un poemario novelizado; es decir, que las poesías siguen una historia, con una breve introducción en prosa que la contextualiza y las une (aunque después se respeta el carácter universal de la poesía que hace que funcione fuera de toda antología y todo contexto, faltaría más). En líneas generales, la cosa va de un miserable que no le encuentra sentido a la vida y se alista al ejército en busca de emociones para sentirse vivo. Allí, por supuesto, el sentido de su vida lo encontrará en otra persona.

Quiero compartiros aquí el primer lance, porque estoy muy ilusionado con ello. Espero que os guste. Si queréis verla recitada, podéis verla en las historias de mi Instagram (@icaro_jon), que aunque no sea lo mío, entusiasmo le pongo. Os dejo con ella, ¡y espero que os guste!


 

MI PAZ EN TU GUERRA

Hoy he vuelto a ganar una batalla.

Cuando me alisté, esperaba encontrar algo, quizás un poco de aventura que llenara una vida ausente…  aunque reconozco que rodearse de muerte y destrucción puede que no fuera lo más sensato para intentar sentirse vivo. Tal vez solo estaba buscando rodearme de la mayor miseria posible para que, en comparación con la mía, no me sintiera tan insignificante.

Sin embargo, acabo de encontrar lo que de alguna manera y sin saberlo buscaba.

Por mis méritos, he pasado a formar parte de un batallón de las fuerzas especiales. Aunque lo único de especial que he encontrado en ellas es mi nueva capitana.

He recibido puñetazos en el pecho que me han dejado con más aire que la primera vez que la he visto.

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Por cierto, si queréis echarme una mano para poder sacar adelante el proyecto, podéis echarle un ojo a la iniciativa Apadrina una poesía, ¡cosa que os agradecería mucho!

¡Nos leemos!

No preguntes CUÁNDO saldrás de la cuarentena, sino CÓMO

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¿Cuándo nos van a dejar salir a la calle? Esa es la pregunta del millón en estos momentos. Muchos estáis ya al límite del confinamiento, desesperados, así que ahí va mi truco: cada vez que al borde de la desesperación os preguntéis ¿cuándo va a acabar esto?, cambiad la pregunta por ¿cómo voy a acabar esto?

El impacto en el ánimo es brutal. Ya que tenemos que estar en casa, mejor aprovechar ese tiempo. Yo quiero salir de la cuarentena más en forma, con un libro de poesía nuevo y habiéndome hecho alguno de los cursos que siempre voy aplazando. Y entre entrenar, escribir y formarme, y el rato de ocio diario, se me pasa el día volando.

Sé que la principal preocupación de muchos reside más bien en el plano laboral. ¿Qué va a pasar con mi trabajo? Bien, pues es momento de dar un paso adelante. De aprovechar este parón para formarte en algo, en algo que te guste, de manera que te empoderes y que consigas algo que te genere la confianza para salir de esta con el convencimiento de que no solo tendrás trabajo cuando esto acabe, sino que tendrás uno en el que vas a disfrutar. Ese por el que nunca te has atrevido a luchar porque no tenías tiempo. Para ello, solo necesitas internet y tiempo libre, dos cosas de las que disponemos en cuarentena.

Sé que suena muy idealista, e incluso irresponsable. Yo sentí todo eso en el momento en el que decidí vivir de escribir. Dejé mi trabajo principal como profesor porque yo quería vivir de las letras, lo tenía muy claro, y me lancé a la incertidumbre. Me tacharon de loco, decían que eso no me iba a dar de comer. Y mira por donde, me está siendo útil para superar esta crisis, ya que los libros por el confinamiento han visto aumentadas sus ventas.

Yo tuve suerte. Como pude no haberla tenido. Pero si me hubiera quedado en ese trabajo en el que no estaba a gusto, ahora mismo estaría parado. Lo que quiero decir es que no hay opción mejor ni peor. Al final también hay que tener suerte. Pero puestos a no tener el control de nada, mejor intentar vivir de lo que a uno le llena. Es posible, os lo digo de corazón y por experiencia. No cambio nada por estos últimos años viviendo de reventar teclas. Puede que las cosas se tuerzan, pero pienso seguir luchando por lo que me gusta todo lo que esté en mi mano.

Si me dejáis recomendaros un libro en ese sentido, os aconsejaría este: Monetiza tu pasión; hazte millonario con lo que de verdad te gusta. Os va a dar además de la motivación, las herramientas y los pasos a seguir para lanzaros a ese sueño que es intentar vivir de lo que os gusta.

Las crisis, por muy jodidas que vengan, hay que tomárselas como oportunidades. Aprovechad este tiempo en casa. Pensad en lo que os hace felices y si no sabéis como sacar dinero con ello, estoy seguro que en ese libro con tantos ejemplos encontraréis ideas que os vendrán muy bien. Os animo a ello. Yo siempre digo que no hay personas que se aburren, sino perezosas. Espero que os ayude tanto como a mí a convertir esa desesperanza en un proyecto y en ilusión, que es lo que de verdad necesitamos no solo en estos tiempos, sino en el día a día.

Mucho ánimo, esta lucha es para muchos más mental que física, y espero de verdad que encontréis la motivación para salir victoriosos.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

 

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