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Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

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¿A QUIÉN ESTÁS DESEANDO VER TRAS TU PUERTA?

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¿Estáis deseando volver a ver a alguien y la cuarentena os lo imposibilita? Estoy seguro de que sí. De hecho, releyendo uno de mis poemas que habla sobre los pensamientos de alguien que se encuentra secuestrado, no he podido evitar que todos nos sentimos un poco así: encerrados y a la espera de que se abra la puerta de nuestra casa para poder ver a esa persona que tanto echamos de menos.

Así que, sin extenderme más, os la comparto aquí. En mi cuenta de Instagram (@icaro_jon) la tenéis recitada, por si queréis verla enriquecida con música ambiental y eso. Espero que os guste. ¡Un saludo!

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P.D.: os recuerdo que en la sección de libros de mi página web tenéis acceso libre y con descarga gratuita a todos mis libros.

¿ESTÁS A FAVOR DEL “APAGÓN CULTURAL”?

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¿Qué os parece el “apagón cultural” promovido por la Unión de Actores? Cuidado, que van a volar cuchillos. Yo mi opinión la tengo clara. No digo que sea la correcta, y de hecho me encantará leer opiniones contrarias para tener un punto de vista más completo. Porque la verdad, me cuesta bastante entender esta rabieta.

En resumen: la asociación de actores se queja de que el gremio no recibe el dinero suficiente por parte del Estado. Nada nuevo bajo el sol. Lo llevan haciendo desde… siempre. Cada gala que hacen es para lanzar balas verbales y quejarse de lo maltratados económicamente que están, en lugar de centrarse en los premios y premiados. En su pasión.

Como medida, han decidido no publicar nada de contenido cultural este fin de semana, para que la gente se aburra hasta la muerte (nunca mejor dicho en los tiempos que estamos) y hacer ver así lo importantes e imprescindibles que son. En resumen, “como no me pagan lo que quiero, me pongo en huelga”.

Me parece legítimo su derecho a hacerse notar. Pero, perdóname, ¿hacerlo con la intención de que te paguen por hacer “cultura” alguien que no son tus espectadores? Es decir, ¿estás reclamando que te den dinero público porque no eres capaz de generar clientes? O, siendo claros: como lo que haces no genera interés, reclamas que se te pague a la fuerza por otro lado. Porque sí. Porque tú lo vales, aunque no lo demuestres. Creo que han perdido el norte. El objetivo en el que tienen que enfocarse son sus espectadores y les están perdiendo el respeto. En lugar de mejorar para ellos, se comportan como mercenarios.

En este mundo están los que se han adaptado a los nuevos modelos de negocio y a sus espectadores. Que se lo digan a los de “La casa de papel”. Están también los que sí consiguen triunfar con sus películas, y que yo sepa no devuelven parte de sus ganancias al erario público. Y después está el resto, los que se aferran al argumento de la cultura para que se les pague por un trabajo con el que no han conseguido trascender. Como si la cultura fuera algo objetivo.

Lo digo desde conocimiento de causa, porque los escritores somos los que más sufrimos esta dura realidad. He visto libros con una riqueza cultural brutal morir a base de polvo. O una persona podría leerse mi libro Gàta y aprender de manera más o menos entretenida la historia de Alejandro Magno. ¿No es eso cultura? ¿No es cultura también los libros que escribís muchos de vosotros? Y no por ello vamos reclamando una paga por el simple hecho de escribirlos.

Sabemos que es muy difícil ganar dinero escribiendo, pero eso va en la vocación. Nos reinventamos para sobrevivir, inventamos mil maneras de generar interés a través de un texto, nos adaptamos, buscamos la forma de llegar al lector sea como sea, PORQUE ÉL ES NUESTRO ÚNICO OBJETIVO Y A QUIEN NOS DEBEMOS. Y si no lo conseguimos, morimos con nuestra obra en paz, sin hacer ruido. Hacemos autocrítica y aprendemos, y una vez recuperadas las fuerzas, lo volvemos a intentar enfocándonos en el único capaz de levantarnos: nuestro lector; nuestro espectador. Porque solo ellos pueden ejercer de jueces. Si lo que hacemos es cultura o no, si es necesario o no para la población, son ellos y solo ellos los que tienen que decidirlo.

Me parece indignante que reclamen un reconocimiento (económico, por cierto) que no han conseguido por parte de aquellos que verdaderamente tienen que dárselo. Y sobre todo que lo hagan en estos tiempos, donde todos los esfuerzos gubernamentales han de centrarse en lo sanitario. Más grave es si cabe que decidan hacer un apagón cuando la gente más necesita de entretenimiento confinados en casa, cuando pueden ser más útiles socialmente. Pero mira que ellos prefieren hacer uso de esa utilidad para erigirse como salvadores y necesarios. Gracias por tanta solidaridad, en serio. Os debemos la vida.

Bueno, puede que al menos les sirva para comprobar que hay otras alternativas que se dedican a reinventarse y que por eso no necesitan pedir el reconocimiento a base de exigencias y presión política. Que se lo digan a Netflix. Y puede que entonces se den cuenta de que ni son tan necesarios ni se les echa tanto de menos.

Aunque en algo sí que tengo que darles la razón: en este país no se valora lo suficiente la cultura ni el esfuerzo que se invierte en ella. Si alguien puede piratear y conseguir una obra gratis, lo hace. No empatizan con los autores. Hablo de mayorías, por supuesto. Generalizo. Excluyo a esas minorías que nos hacen seguir escribiendo páginas, que nos dan la vida con cada comentario. Pero no podemos quejarnos de la situación y echar balones fuera. Algo tendremos de culpa, digo yo. Es nuestra responsabilidad generar interés y crear valor y reconocimiento. Algo estaremos haciendo mal si no conseguimos hacernos valer con lo que hacemos.

De hecho, eso me acaba de recordar un modelo de negocio para el arte que pienso llevar a cabo a partir de ahora: el Pay after show. En este caso, el consumidor accede a la obra libremente y paga después de disfrutarla lo que cree conveniente. Si no le ha gustado, si su disfrute ha sido cero, pues no pagará por ello. Si la ha disfrutado, pagará lo que crea conveniente. Al fin y al cabo, tampoco es justo pagar previamente por algo que no sabes si te va a gustar.

Lo sé, pensaréis que es un modelo… ¿insostenible?  ¿Eso de poner las obras con acceso libre es un suicidio? No lo creo. Pienso que es una forma efectiva de concienciar a la gente de que todo proceso de creación merece la pena ser recompensado. A la larga, solo cuando la sociedad sea consciente de ello, los artistas podrán vivir de lo que hacen. La solución es más social que política. Como consumidor, practico este modelo, me ayudó a conseguir esa conciencia y soy un fan de él. Y como creador, en concordancia, pongo a partir de ahora todos mis libros de libre acceso.

Lo que no voy a hacer es quejarme por la evidencia de que no se venden libros, ni exigir una remuneración aferrándome a que son cultura si no soy capaz de venderlos, porque al fin y al cabo este es un concepto un tanto laxo. Y mucho menos, voy a quejarme en estos tiempos.

Si en algún momento tiene que reivindicarse la cultura en su formato de entretenimiento, es ahora, de acuerdo. Pero no con un apagón. Si alguien puede evadirse un poco de la situación o entretenerse en esta cuarentena eterna con una de nuestras obras, pues deberíamos sentirnos unos privilegiados porque es una realización personal inmensa y una oportunidad de demostrar la valía del arte. A mí no se me ocurre mayor recompensa que saber que en estos tiempos alguien pasa un buen rato leyendo una de mis historias. Así que, por mi parte, de apagón nada; más encendido que nunca.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

¿Te animas al TRIVIAL VIKINGO?

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¿Te apuntas a un trivial vikingo? Con motivo del lanzamiento de mi próxima novela El último gato vikingo estoy haciendo actividades en torno a ella, y una de ellas es un juego de preguntas online sobre la cultura vikinga. ¿Te animas a demostrar que eres el que más sabe de todos?

La manera de participar es sencilla. Cada día a partir del 6 de noviembre, publicaré en mi cuenta de Instagram una pregunta diaria. Lo haré en la sección Historias, mediante un formulario interactivo, así podré saber quién ha adivinado y quién no. Después, en la página web iré actualizando la clasificación de aciertos, que está bien eso de picarse con los demás, siempre que sea de forma sana.

Mi cuenta de Instagram es @icaro_jon, así que allí te espero para que formes parte de este juego que preparo con mucha ilusión y que espero que os sirva para divertiros y, por qué no, aprender un poco sobre los vikingos.

¡Un saludo, nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

MIS GATOS TE REGALAN ESTE LIBRO

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Pero Jon, ¿qué haces regalando ese libro que tantas horas de desvelo te ha llevado escribir, corregir, revisar y publicar? ¡Que así no vas a salir de pobre! Buf, cállate subconsciente, y dale al botón de permitir la descarga gratuita de Kindle. Sí, efectivamente, tras varias conversaciones conmigo mismo, hoy 11 de octubre os regalo el libro GÀTA poniéndolo en descarga gratuita en Kindle Amazon.

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Realmente el regalo no os lo hago yo, os lo hacen los gatitos que a diario corretean por mi casa dándome la vida. Estos peluditos me abrieron un nuevo universo creativo cuando empezaba a estar cansado de la mafia literaria que rodea a Amazon. En concreto, fue uno de ellos que ya no está y que solo corretea por mi corazón. Los gatos me inspiraron a crear la serie CATS & BOOKS, que se inicia con GÀTA. Una serie de novelas cortas en las que los felinos tienen un papel fundamental en la vida de sus protagonistas como los verdaderos maestros y generadores de sensibilidad que son.

Estos animalitos no solo han determinado la temática de mi nueva deriva literaria, también su sentido. Ya no escribo para vender, ni para mejorar rankings, ni por las infamias inherentes al ego del escritor. Ya no publico para afuera, lo hago desde dentro. El objetivo de esta nueva serie es utilizar los libros como medios para emprender acciones con las que pueda, de alguna manera, echar una mano a estos amigos peludos, amén de demostrar lo necesarios que son para los humanos.

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Aunque, si nos ponemos estrictos, quien os hace el regalo no soy yo ni mis gatos, sino la protectora que me concedió estas dos bellezas que llenan de felicidad mi casa: Felinos lo Morant. Gracias a ellos tengo una constante fuente de inspiración felina a mi alrededor. Y como es de bien nacido ser agradecido, me gustaría pediros a cambio del libro gratuito, que le echarais un ojo a esta protectora y, si lo estimarais oportuno y estuviera a vuestro alcance, que les echarais una mano. Conozco en primera persona el esfuerzo y las penurias a las que tienen que enfrentarse, y la nobleza de sus iniciativas. Son maravillosos, como todas aquellas personas que dedican su tiempo y esfuerzo a proteger a los desprotegidos, sean de la especie que sean. Si os animáis a participar en cualquier otra protectora, adoptando peluditos o con vuestro tiempo o de cualquier otra manera, también vale.

Como os decía, el libro al final es una excusa, un medio para transmitir este amor por los animales. Pero si aprovecháis la descarga gratuita, de corazón espero que la historia os guste y os dé algunos momentos de entretenimiento.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

#RECOMENDADÍSIMO: Mika Holdbrand, diplomacia en Alisia

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Os diría que hoy vengo a hablaros de un libro, pero estaría mintiendo, porque para mí, Mika Holdbrand: Diplomacia en Alisia, es algo más que eso. Es el regreso de Luis M. Núñez a la fantasía épica, y tal noticia, como seguidor ferviente que soy de él, es equiparable a la emoción que me causa la suma de todos los retornos posibles del universo, incluidos el retorno del rey y el del jedi.

Poca broma con esto, que Luis M. Núñez es a día de hoy uno de los pocos autores que me causan la necesidad de completar toda su obra. Me hace recobrar la fe en ese pensamiento de que los lectores deberíamos ver más allá del libro y ser conscientes del autor que hay tras ellos. Porque, os aseguro, detrás de este hay uno maravilloso.

Pero vamos a lo que vamos. Yo conocí literariamente a Luis M. Núñez con La sombra dorada y su secuela Resurge la plata. Si tuviera que hacer una campana de Gauss con el género de la fantasía épica, esta bilogía estaría justo en el centro de ella, en su punto de equilibro perfecto entre diversión y profundidad. A un extremo de la campana tendríamos a Tolkien con su soporífero Señor de los Anillos, tan elaborado como denso, y en el otro el 90 % de las novelas de fantasía que se publican actualmente que son muy entretenidas pero aportan una elaboración más bien justa y poco novedosa. Pero Luis, para mi gusto, coge lo bueno de uno y lo mejor de lo otro para ser esa referencia que adoro.

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Y Mika Holbrand: Diplomacia en Alisia es una vuelta de tuerca. Nos pone en los ojos de su protagonista, un veterano diplomático de la República de Priseida, y crea una historia en torno a su persona, con lo que eso conlleva. Nos movemos en una primera persona que centra la perspectiva desde el punto de vista de Mika, y eso establece unas claras y definidas reglas del juego.

Los primeros compases del libro nos ponen en la piel del diplomático, en sus quehaceres, y reconozco que estas primeras páginas me desubicaron momentáneamente. ¿Qué me podía ofrecer un funcionario de oficina respecto a la aventura y la acción que uno espera de un libro de este tipo? Me sentía como un lector encerrado entre labores propias de su protagonista. Es el precio que hay que pagar por la originalidad y las propuestas frescas: no saber muy bien a qué atenernos en un principio

Pero ese precio se paga gustosamente conforme avanzan las páginas y la construcción del personaje toma forma a menudo que el argumento se va volviendo más movido. Su inicio nos deja claro que el protagonista no es un héroe al uso, que es un mortal más con sus virtudes y carencias y esto hace que uno pueda sumergirse en los acontecimientos conforme van sucediendo. Mika se convierte entonces en el perfecto motor de una trama que va creciendo y creciendo, pero con una exquisita coherencia que hace que nada se salga del enfoque marcado al inicio. Las aventuras aparecen y la acción se acelera, pero siempre dentro de la cercanía que ofrece la propuesta de centrarse en el personaje de Mika. Y esto, chic@s, es maravilloso.

Siempre digo que es fundamental que una obra de este tipo haga creíble lo increíble, y Luis sabe utilizar a Mika como una perfecta herramienta para conseguirlo. Se mete en la piel del personaje para trasladarnos a su universo de manera precisa, pero es que además lo utiliza para explicar el mundo (de nuevo un maravilloso mundo) que nos muestra, con una sutileza tal que a través de la duda, de la opinión, de la subjetividad de los pensamientos de Mika, nos eneña todo a su alrededor con una excelsa claridad. Me encanta, dicho sea de paso, esa forma en la que Mika reflexiona sobre muchos aspectos y la naturaleza con la que desde su criterio (que puede ser más acertado o no), el autor nos lanza explicaciones atemporales. Eso, nunca mejor dicho, es magia.

Y resumiendo, que no quiero haceros perder un buen tiempo que podríais utilizar en leer esta aventura (que además se lee en una tarde): Mika Holdbrand, diplomacia en Alisia es una novela de fantasía épica que aporta la frescura de un enfoque distinto y original, muy entretenida y balanceada, que vais a disfrutar mucho sin echar de menos una generosa construcción de mundo. Como siempre digo, leer un libro de Luis es como abrir un bote de perfume literario: sabe concentrar lo bueno dándole la medida exacta.

Recomendadísimo, por supuesto.
Nada más por hoy, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

#2 Crear audiencia – CÓMO VENDER MÁS LIBROS EN AMAZON

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A la espera de ver el rebufo y analizar la eficacia de la primera acción para promocionar GÀTA en vivo y en directo, vamos con la segunda medida, para mí una de las más importantes para vender libros en Amazon: crear audiencia.

Es algo que parece evidente, pero por lo que veo es uno de los errores más frecuentes a la hora de enfocar la estrategia de promoción. La mayoría de autores termina su historia, siente la felicidad inherente al punto final, la publica, y se dedica a simplemente anunciar que ya está en venta. La muestran al mundo, expanden su existencia, y cuentan de qué va con la esperanza de que sus posibles lectores se interesen en el argumento y la compren. Y la gran mayoría de campañas de promoción que se basan en mostrar el libro como elemento central de venta, fracasan.

¿Y cómo quieres que lo venda si no hablo de él?, me diréis. ¿Cómo voy a hacer que lo compren si no me dedico a mostrar que existe? El caso es que, simplemente anunciando que este existe, es muy difícil venderlo. Libros hay muchos, y cuando tú le estás diciendo a alguien que has publicado uno, simplemente le estás diciendo eso mismo: hay un libro más en el mercado entre los tantos millones existentes. La conversión en ventas en este caso es muy, pero que muy limitada.

Por eso tienes que enfocarte en ti mism@ como elemento central de venta, porque tú eres únic@. La mayoría de libros no se venden por lo bueno que es este, ni por su portada, ni siquiera por su sinopsis (salvo que haya tenido la extraordinaria pero difícil suerte de adherirse a la ventisca del boca-oreja, que ya trataremos más adelante). La mayoría de los libros que solemos vender los autoeditados es por nuestro factor como personas, porque esos lectores nos conocen previamente a la publicación y creen en nosotros. Hay que crear una audiencia fiel y paulatina.

En los primeros meses de publicación de mi primer libro, El sanador del tiempo, mis ejemplares vendidos se podían contar con los dedos de mis dos manos, porque no tenía a nadie ahí que estuviera esperando su salida, y eso que me dejé la vida en que el mundo supiera que existía (hay varias entrevistas por la red, aparecí en la radio, tiene reseñas satisfactorias, se ofreció como suplemento de una revista histórica…).

En cambio, en la primera semana de venta de GÀTA, con 85 ejemplares, tripliqué las ventas de El sanador en su primer año. ¿Es porque ya me conocía la gente? Sí, pero no porque me hubieran conocido a través de otros libros (la  inmensa mayoría de ellos no conocían otros títulos míos). Es simplemente que me dediqué a conseguir una audiencia específica antes de su lanzamiento, centré mi estrategia de promoción en ese sentido, cosa que no hice con mi primer libro.

Así que, el consejo de hoy es que te olvides directamente de lo tan bueno que es tu libro, y te dediques a conseguir seguidores de ti como autor, no de tu libro como elemento de venta. Hay que olvidar el libro como centro de atracción, y utilizarlo como elemento de descarga de la audiencia generada previamente a su lanzamiento.

Para ello, hay que conseguir un vínculo especial con tus futuros lectores. ¿Y cómo se crea esa audiencia? Pues eso depende de tu personalidad y del medio que utilices, y por supuesto de la temática de tu libro. Hay quien tiene maña con Twitter y utiliza la acidez de sus comentarios para conseguir admiradores de su capacidad de aportar cosas interesantes en pocos caracteres. Si en dos frases consigues atraer su atención, querrán saber de lo que eres capaz de generarles en todo un libro. También está quien optimiza Instagram o Facebook, que explotan su imagen y su simpatía visual, o los que se hacen su propia lista de correo ofreciendo información valiosa periódicamente e interactúan a través de él… Yo en las redes sociales en general soy un negado, aquí no puedo aportaros grandes consejos. ¿A vosotros cómo os va? ¿Qué red social preferís? Si comentáis vuestras técnicas, las puedo añadir aquí para compartirlas con todos.

En lo personal, yo solo puedo opinar sobre WordPress, sobre este blog que es al que le saco rendimiento. Con 3.000 seguidores y una media de 40 me gusta por entrada, siento que es la herramienta que mejor se adapta a mi forma de ser, porque yo soy de palabras y necesito extenderme. Las redes sociales se me quedan cortas, no puedo disfrutar de la cercanía de poder confesarse con la persona que hay tras la pantalla.

Y no olvides que para crear audiencia tienes que ofrecer valor, darle a tu posible lector algo que necesita. Esto supone asumir (de manera dolorosa además) que nadie busca activamente tu libro. Yo, que estoy comprometido con la autoedición, escribo bastante sobre ello compartiendo mi experiencia, y soy consciente de que la mayoría de mi audiencia llega a mí buscando cómo exprimir la plataforma de Amazon más que por mi mundo literario. Pero sé que ese primer acercamiento sirve como desencadenante para compartir esta gran ilusión, y es ese anhelo compartido es el que nos hace conectar.

Resumiendo: si tienes pensado gastarte dinero para promocionar tu libro, no lo hagas si simplemente vas a hablar de él. Más vale que, si vas a gastarte 10 euros en una promoción que diga simplemente que tu libro ya está en venta, los inviertas en promocionar una entrada de blog o en una publicación en una red social que cubra una necesidad de tu posible lector para hacerte con su atención y convertirte para él en algo más que un vendedor de libros ambulante. Eso hará que a la larga se interese en tu obra y se haga con ella.

Nada más por hoy. ¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

CÓMO PUBLICAR TU LIBRO – Propósitos de Año Nuevo

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2019 está devorando mi tiempo de tal manera que parece anacrónico que ahora venga a hablaros de propósitos de Año Nuevo.  Pero puesto que estos tienden a abandonarse al poco de ser propuestos, sirva este desajuste temporal para animaros a retomarlos. En concreto, si uno de ellos tiene que ver con publicar un libro.

Tanto si es por la ilusión de plasmar una historia en papel impreso como si es uno de esos proyectos que uno tiene que hacer a lo largo de su vida, si este año te has propuesto publicar un libro, mi objetivo con esta entrada es aclararte un poco las opciones que tienes para conseguirlo. Que, por fortuna, cada vez son más. ¡Vamos allá!

VÍA EDITORIAL
Publicar a través de una editorial es (incomprensiblemente) la primera opción que a la mayoría se le viene a la mente cuando quiere publicar. Para algunos, incluso la única. Con la esperanza de ser aceptados, enviáis vuestro manuscrito a discreción para, en la mayoría de los casos, recibir la respuesta más frecuente: ninguna o, con suerte, un «gracias pero no nos interesa».

Es difícil conseguir una valoración positiva por parte de una editorial, pero no imposible. Si quieres conseguirlo, te recomiendo que sigas estos consejos:

· Busca una línea editorial acorde al género de tu obra. Es decir, que publiquen libros similares.

· Infórmate si reciben manuscritos o publican solo a través de concursos. Para una editorial es de muy  mal gusto recibir un texto si no están abiertos a ellos.

· Por todos los dioses, ¡acompaña tu obra con una propuesta editorial! Esto es un documento en el que hables de ti como autor (échate todas las flores posibles, sobre todo si eres novel), de tu obra, pero SOBRE TODO de las opciones comerciales de esta. Cuéntales por qué crees que va a vender y qué contactos tienes disponibles para ofrecérsela (seguidores de tu blog, redes sociales…). Recuerda que a la editorial le da igual lo tan buena que sea tu historia, solo quiere saber si va a tener salida comercial. Así que, ¡céntrate en ello! Una buena propuesta editorial es el 90% del éxito de la respuesta de la editora.

Pero, sobre todo, pregúntate si te interesa publicar a través de una editora. Lo único por lo cual yo me lo plantearía es por su capacidad comercial, por su maquinaria de venta. Aunque, lo cierto, es que a día de hoy las editoriales no hacen NADA para vender tu libro. Vas a tener que currártelo tú, por tu cuenta. Eso sí, a cambio de que se queden ellos el 95 % de los beneficios. Yo publiqué El corazón del aedo con la esperanza de que me ayudaran en ese aspecto y a la vista están los deplorables resultados: cero reseñas, menos ventas.

VÍA COEDITORIAL
Si no consigues que te acepte una editorial, siempre hay coeditoriales que te publican a cambio de un generoso pago. Te corrigen, editan e imprimen el libro (algunas incluso lo distribuyen) a través de un presupuesto. Y te va a costar un pastón. Yo lo tomaría como una última opción, sinceramente.

Y mucho cuidado con las coeditoriales encubiertas. Estas son las que te responden positivamente cuando les envías un manuscrito pero después te dicen que tienes que poner dinero para el proceso de edición. No son más que coeditoriales para las cuales no eres un autor, sino un cliente. Las reconocerás porque te responden muy rápido, en cuestión de días. Ojito al circulito rojo y compañía.

VÍA AGENTE EDITORIAL
¿Todavía existen los agentes editoriales? No, en serio, ¿conocéis alguno? No te haré perder el tiempo en este aspecto: en estos tiempos donde internet elimina los intermediarios, no pongas un eslabón más en una cadena de buitres, que bastante escasas son las regalías que nos llevamos como autores como para tener que compartirlas.

AUTOPUBLICACIÓN
He aquí el gran hito literario del siglo XXI: permitir a los autores publicar por sí mismos a coste cero. Hoy en día puedes publicar tu libro sin intervención ajena y nadie te lo pone tan fácil como el KDP de Amazon (ahora, por cierto, en español). Te permite publicar tu libro gratuitamente, tanto en papel como en digital, te paga un porcentaje de las ventas de hasta un 70%, te deja decidir el precio, puedes sacar reediciones cuando quieras, no tienes que pagar ningún stock inicial y encima ellos te distribuyen y envían a casi todo el territorio del planeta. ¿Alguien da más? No. Absolutamente no.

¿Y realmente interesa? Yo comencé autopublicando El sanador del tiempo, y los resultados en comparación a mi primera aventura editorial son inigualables. Extremadamente superiores tanto en ventas como en posicionamiento (Top 10 en ciencia ficción en varias ocasiones). ¿Por qué? Porque por un 70 % de los beneficios yo sí me muevo y me promociono. Por un 4 % que me da la editorial, no. Y como muestra de ello, mi última y más reciente publicación, GÀTA, también la he autopublicado en Amazon, porque ahí es el lugar en el que veo que mis gotitas de ilusión se transforman en resultados.

Claro que no es oro todo lo que reluce… Autopublicar con Amazon tiene también sus inconvenientes, que te voy a comentar junto a cómo desactivarlos:

· La corrección corre de tu parte. Tus lectores te perdonarán alguna falta esporádica, pero una lluvia de errores gramaticales puede llevarte a la ruina. También te diré que últimamente hasta las editoriales prescinden de los correctores para ahorrar gastos (o para achicar agua en su inevitable naufragio), y veo muchas publicaciones editoriales atestadas de errores. En cualquier caso, te aconsejo que dediques tiempo a mejorar tu escritura o que contrates un corrector profesional.

· La edición también es cosa tuya. La plataforma KDP te lo pone bastante fácil (y repito, ahora en español), con plantillas de Word con la maquetación hecha y con amplios tutoriales y asistencia. Aun así, reconozco que puede ser bastante liosa para los usuarios que no sean muy diestros con la informática. En ese caso, siempre puedes preguntar a la comunidad para que te eche una mano con tus dudas. Y para lo que necesites, aquí tienes a un servidor.

· El diseño de las portadas, de nuevo, será tarea tuya. Recuerda que en Fiverr hay profesionales que las diseñan por 5 €. ¡Solo tienes que tener cuidado con el tamaño de las portadas y que la calidad sea de 300 ppp para que ni se pixele ni cambien los colores al imprimir!

Lo sé, lo reconozco… Lleva mucho trabajo autopublicar, requiere algo de aprendizaje y paciencia. Pero vale la pena. Cada vez que me preguntan, yo siempre recomiendo la autoedición a través de Amazon. Si en el fondo, los escritores ya tenemos el callo hecho del trabajo duro de redactar cientos de páginas para nuestras historias, un poco de burocracia no nos va a detener, y de verdad que merece la pena viendo los beneficios que proporciona KDP.

En fin, espero haberos ayudado un poco en esta ardua y a veces confusa tarea de publicar un libro y os animo a cumplir vuestro sueño de materializar ese deseo en papel. Cualquier duda que tengáis, estoy a vuestra disposición.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

LOS LIBROS NO VALEN NADA

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Literalmente, el valor de los libros está por los suelos. Rozan el cero absoluto y no es broma:  hay incluso que promocionar los días de descargas gratuitas para que nuestros libros se difundan y conseguir una pequeña visibilidad que nos permita luego vender nuestro libro al, oh, magnánimo precio de 0,99 euros si quieres ser competitivo. El siguiente paso será pagar para ser leído.

Ojo, que no es una queja. A mí no es que me afecte en gran medida. Yo seguiré escribiendo igual, sencillamente porque la única ley que me rige en este mundo es la de mi ilusión. Es más, si consigue ahuyentar a los que exclusivamente buscan un fin económico en esto de juntar letras, menos oportunistas a mi alrededor.

Pero sirva este panorama como una triste apreciación de cómo funciona el mundo. Antes se vendía, y las pocas editoriales que había sacaban su tajada. Pero llegó la autoedición y los libros digitales, que permitió incorporarse al mercado a todo el que quisiera y el pastel se repartió en porciones tan minúsculas que nadie gana para vivir de ello.

Porque así es como funciona la economía mundial. A las grandes empresas no les interesa que florezcan negocios similares a su alrededor.  De ahí que sea tan difícil abrir un negocio y que las condiciones de los autónomos sean tan abusivas, para que no crezcas y te lleves una porción lo suficientemente significativa del pastel económico. Y los gobiernos, que lo saben, apoyan a la gran empresa para mantener el equilibrio (o mejor dicho, desequilibrio). No les interesa tu libertad y tus oportunidades, porque arruinaría a todos. Aunque en cada candidatura te prometerán que lucharán por ella y por la igualdad.

Pero no nos desviemos. Nadie ha evitado que eso ocurra en el sector literario (salvo los gigantes de la promoción que tienen la oportunidad de colgar su best seller en la sección de novedades para vendértelo a 18€). El comercio de los libros en general ha hecho crac y la mayoría de ellos tienen que ofrecerse al irrisorio precio de 0,99 € en Amazon para obtener alguna venta. Es el precio de la igualdad, que en absoluto criticaré porque yo me sirvo de ella. Simplemente, es lo que hay.

Repito: no es una queja. De hecho, la intención de esta entrada no es lloriquear y pedir que todos nos alcemos en furia solicitando el respeto que merecemos como autores, que obliguemos a todos a saber las horas de esfuerzo que dedicamos para sacar a la luz nuestras obras. Todo lo contrario. Lo que pretendo transmitir es que esto es así, y hay que aceptarlo para empezar a actuar en consecuencia. Antes publicar era un éxito, pero ahora sacar un libro al mercado no tiene valor alguno. ¿Qué puedes hacer como autor?

Precisamente eso: darle valor a tu libro. Lo tiene, y lo sabes. El simple hecho de ser algo creado por ti ya lo diferencia de los demás, ahora solo tienes que tratar de mostrar por qué es tan único. Por ejemplo: un punto clave para mí fue cambiar la forma de vender El sanador del tiempo. Antes lo vendía diciendo que es una novela que mezcla ciencia ficción e historia basada en curar enfermedades mediante viajes en el tiempo. Ahora ya no hablo de lo que va, por muy interesante (o no) que pueda ser el tema. Ahora digo que es una novela que mezcla ciencia ficción e historia y que es muy ligera, no hay ninguna novela similar que cuente la historia de forma tan amena, de hecho le acaba gustando hasta a gente que no está acostumbrada a leer. Por un euro que vale, seguro que te merece la pena. No es mentira. No encontrarás una novela de género histórico que sea tan rápida en su narración (para bien o para mal). Es su signo distintivo. En sus 300 páginas, atraviesas la historia más significativa del Antiguo Egipto, Grecia y Mesopotamia. Todo eso con una trama intermedia de intereses que va enlazando los episodios históricos.

En fin, que hoy en día está muy jodido eso de ser escritor. Pero he aprendido que quejarse y lamentarse, como en todos los aspectos de esta vida, no sirve de mucho. Mejor asumirlo y utilizar todo nuestro talento para revertir la situación. Ánimo. Nadie dijo que los sueños fueran fáciles. Las dificultades solo son la forma que tiene el mundo de preguntarnos cuánto queremos lo que deseamos, que diría Risto.

¡Nada más por hoy!
Nos vemos las instacaras en @icaro_jon.

 

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