Buscar

Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

Etiqueta

novelas romanticas 2019

YULE – La Navidad antes de la Navidad

dqondvjxuaaheno

¿Sois muy de espíritu navideño o más tipo Grinch como yo? Respeto las creencias de cada uno, pero me sorprende que los agoreros seamos los que no queremos celebrar la Navidad, como si esta festividad hubiera existido desde siempre y lo normal sea pensar que estamos atados a ella per se. Pues no, hubo un tiempo en el que estas fiestas no eran más que celebraciones paganas que se moldearon para llevar a los bárbaros al cristianismo.

Pero como no se puede ir por ahí diciendo a la gente que está celebrando algo que en origen era pagano y que el cristianismo decidió un día convertir en su celebración religiosa por antonomasia por orden y voz de una autoridad eclesiástica y no de Dios, prefiero descargar mi frustración en un relato corto que dejo en manos de dos de mis personajes vikingos. Ya sabéis, la ambiciosa Kaysa y el supersticioso Niels forman un cóctel perfecto para representar esta idea. ¡Espero que os guste!

cenefa

UN YULE MUY CRISTIANO

Niels no podía dejar de reír, tirado en el suelo de tierra batida de su casa normanda en Caen. Aunque gran parte del mérito de aquella carcajada continua la tenía la cerveza ya casi agotada de su vaso de madera, Kaysa tenía mucho que ver con aquella diversión desmedida.

—Eso no va ahí… —le repitió el vikingo a la mujer, refiriéndose a unas figuritas de madera que supuestamente eran para adornar el pequeño pino que habían traído al hogar, y que Kaysa trataba de colgarse de los pezones.

—¿Acaso te gustan más en ese pedazo de hierba que aquí? —le preguntó ella, contoneando su pecho desnudo y haciendo que las figuritas cayeran al suelo, despertando otra estruendosa carcajada en Niels—. ¿Entonces por qué no nos olvidamos de adornar el árbol y nos centramos en otro tipo de celebración más íntima y carnal? —dijo ella abalanzándose sobre él, aprovechando que ya estaba tumbado bocarriba en el suelo para posicionarse encima.

—Kaysa, Kaysa… —afirmó él mientras la agarraba de los hombros para retener su ímpetu—. Deberíamos unirnos a los cánticos en las calles y al brindis con el resto de aldeanos…

—Oh, qué valor Niels, que me digas que prefieres unirte a los demás que seguir conmigo, sobre todo ahora que estoy sobre ti… —se quejó la mujer dedicándole una mirada pícara, esa que no tenía que fingir en exceso.

—No es eso, Kaysa… —afirmó él, y se notaba que era cierto por la parte que comenzaba a abultarse en su entrepierna—. Es que no debemos dejar de lado las tradiciones…

—¿Por qué? ¿Tanto te gustan las tradiciones? Inventemos una tú yo en este momento —sugirió ella deslizando su mano entre las calzas del hombre.

—Nada me gustaría más ahora mismo que crear una tradición que nos obligue a estar juntos y llevarla hasta la eternidad un año tras otro —comenzó a decir Niels con esa voz dulce que envolvía la fogosa iniciativa de la mujer.

—Pero…

—Pero tenemos que unirnos al resto de la aldea —repitió Niels, que no quería dejar de lado las costumbres.

—Ya lo haremos luego, haremos uso de los demás cuando nos hayamos agotado el uno al otro —dijo Kaysa, agilizando sus movimientos con la mano derecha y llevando la izquierda del normando a su propio pecho. Siempre era ella la que tenía que arrastrarle en la intimidad. A decir verdad, eso era algo que se extendía a cualquier ámbito de su relación.

—No, Kaysa, que nos conocemos —negó él retirando la mano y haciendo que ella parara—. Yo cederé a mi pasión por ti, porque soy totalmente vulnerable a ella, y para cuando la haya saciado, la celebración ahí fuera ya habrá terminado…

—¡Uf! ¡Así le quitas las ganas a cualquiera! —se quejó Kaysa, se quitó de encima de él y se tumbó a su lado, abrazándole y apoyando la cabeza en el fuerte torso del normando.

—Esta noche seré todo tuyo, te lo prometo… —se excusó Niels.

—Pero yo quiero que lo seas ahora, ¿dónde está ese Niels que todo me lo concede?

—Ahora es momento de venerar a los dioses…

—Sí, a los dioses. Esos que por lo visto tienen más importancia en tu vida que yo. Vale, lo entiendo. —Hasta la rebelde de Kaysa tenía que reconocer que por mucho que a veces los olvidara, no podía desafiarlos eternamente—. Pero hoy es Yule, ¡y también se celebra la fertilidad! —exclamó, y utilizando ese argumento como comodín, volvió a posicionarse encima de él para honrar sus creencias.

Volvió a estimular a Niels, pero esta vez no encontró respuesta. Él le evitó la mirada, y entonces ella le dio una fuerte bofetada como cada vez que esa actitud esquiva en él hacía que le ardieran las entrañas de ira.

—¿¿Qué te pasa, Niels??

—Uff… Es que esto que pretendemos hacer, los cristianos dicen que es pecaminoso…

—¿Otra vez con los cristianos? —se quejó Kaysa. En una transitiva Normandía en la que los seguidores de Cristo ya eran más numerosos que los que seguían las antiguas costumbres vikingas, Niels no podía hacer caso omiso a las dudas que se asentaban en su cabeza—. ¿Ahora es el dios cristiano el que te dice cuándo podemos darnos placer y cuándo no? ¿Desde cuándo hacerte mío hasta el punto de provocar que te derrames de felicidad en mi interior se puede considerar algo malo?

—¡¡No lo sé!! —replicó Niels, preso de sus dudas—. Pero eso es lo que dicen. ¿Y si tienen razón? ¿Y si ese Dios es más poderoso y nos castiga? Ellos celebran hoy el nacimiento de su señor. Convendría no ofenderles, no al menos hoy. Entiéndelo, Kaysa…

Pero Kaysa no lo entendió. Se levantó y se puso el pesado abrigo sobre su piel, negándole las vistas de su robusto y desnudo cuerpo a Niels.

—Pues por lo visto, sí que es poderoso ese Dios cristiano. Lo es al menos más que tus estúpidos pensamientos, que no sé en qué momento han preferido hacer más caso a las locuras ajenas que atender a la parte de mí que, quisiera creer, aún tienes dentro de esa cabezota.

Kaysa abandonó la casa dejando allí a un Niels confuso y lleno de incertidumbre. Sin apenas darse cuenta, se había visto sumergido en una batalla de dioses en la que él ni hacía ni deshacía, y mucho peor, había hecho que se olvidara de lo que de verdad le reclamaba su corazón: disfrutar de la presencia de Kaysa. Pero él, como mostraría en el futuro, no tenía la capacidad de obrar por sí mismo, obviando las creencias ajenas.

 

Si os ha gustado y queréis saber más de esta peculiar pareja y sus dificultades para ser felices, ya sabéis que podéis haceros con la novela “El último gato vikingo” de manera gratuita en www.jonicaro.com.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

Historia o indecencia. ¿Y tú de quién eres?

2016-05-23_0002-762x1024

Benditos seáis los lectores cero, y mucho hemos de cuidarnos los autores de agradeceros vuestra labor y conservaros como las joyas que sois. Pero a veces, qué bonitos quebraderos de cabeza nos dais, cab***es. Hoy os quiero contar un dilema que tuve en la creación de GÀTA y que, a día de hoy, todavía no sé si escogí la opción adecuada. Este tema da mucho juego en las presentaciones del libro, y hoy os hago partícipes de él.

La novela comienza con Nerea, una joven de la Antigua Grecia que asegura que romperá su compromiso de matrimonio si su prometido no se molesta en conseguirle un gato egipcio. Néstor, el jardinero de su hogar y enamorado de ella, le promete que conseguirá ese animal para ella así que tenga que dejarse la vida en ello. Hasta aquí, bien, unos básicos cimientos para una tierna historia de amor. Quizás demasiado tierna.

El problema aparece cuando cuento que Nerea tiene 12 años y Néstor 30. Tras comentar esto, ya no es tan romántico el planteamiento, ¿eh? Pero el caso es que en la Antigua Grecia era lo normal. Comprendo, a la perfección además, que a día de hoy se considere una atrocidad (y lo es, por supuesto), pero en aquella época era lo estipulado. Y he aquí la pregunta que intenté responder más de mil veces en mi mente con distintos resultados: ¿debía mantener la fidelidad histórica y mantener las edades o modificarlas para que esta relación no pareciera tan atroz?

Reconozco que a mí me gusta mantener el rigor histórico, me parece una falta de respeto alterarlo en las novelas. Además, la edad iba acorde al comportamiento de Nerea: una niña que quiere un gato egipcio por un puro capricho infantil. Pero varios de mis lectores cero me advirtieron que no solo iba a recibir críticas por ello, sino que eran incapaces de disfrutar de la lectura al no dejar de pensar en esa relación como algo incorrecto. ¿Qué hice entonces?

Cambiar la edad de Nerea, por supuesto. Eh, no me miréis así. ¿Qué habríais hecho vosotros? No, en serio, ¿qué habríais hecho? Tengo curiosidad por conocer las distintas opiniones. Lo que sí tuve cuidado fue de justificar que Nerea se casara tan tarde. Como el motivo del casamiento era en esa época puramente económico y ella pertenece a una familia relativamente acomodada, puede permitirse que su padre Megacles, bruto en apariencia pero con un enorme corazón al fin y al cabo, acabe retrasando el momento de su casamiento. Eso, junto a un par de pinceladas más que pienso que hacen que esta modificación sea coherente.

lgata2

Pues eso. Solo quería compartir con vosotros un debate que fue un quebradero de cabeza en su momento, pero que reconozco que ahora le da vida a las presentaciones de GÀTA. Espero que os haya gustado.

Nada más por hoy, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

#Recomendado – LA PELIRROJA DE LA BICICLETA (Pintina Cuneo)

peli

Hoy os voy a recomendar un libro. Así debería empezar la entrada de hoy, pero sería como decir «voy a enseñaros una piedra», refiriéndome al Everest. Incompleto; absolutamente por debajo de lo requerido para una ocasión tan especial como lo es para mí poder recomendaros La pelirroja de la bicicleta de Pintina Cuneo. Esta historia no es solo un libro, es algo más. Tiene alma, hay vida en esas letras; vida de verdad. Así que, empecemos de nuevo: hoy os voy a recomendar a unos amigos que os van a conquistar el corazón.

Pintina Cuneo no escribe historias, concibe vidas. Manufactura personas allí donde debería haber personajes, y teje recuerdos vivos donde otros solo son capaces de establecer tramas literarias. Así es el talento creativo de Pintina. Es por ello que esta recomendación en mi blog es obligada. Mi apuesta por ella es total. Voy con todo. All in.

He tenido la suerte de leer bastantes cosas de su autora, algunas incluso antes de ser publicadas, y no puedo evitar sentir la malicia que se arraiga en mis tripas al pensar en los pobres lectores que no han tenido mi misma suerte. Lo siento por los que no habéis sido tocados por la diosa Fortuna, pero esto es así. En la vida siempre habrá privilegiados, y esta vez me ha tocado en el lado bueno, ese que me ha permitido poder disfrutar en primicia de alguna de las creaciones de Pintina. Y, además, de poder tener acceso a la persona detrás de la obra, que eso ya es acertar los cinco y el complementario, el décimo con la serie, el bote de Boom y Pasapalabra. Juntos.

Pero he aquí su primera publicación, a través de Ediciones B, y es inevitable pensar que el mundo es justo, porque ahora todos podréis disfrutar de su arte literario. Es justo para sus lectores, que ya tienen la posibilidad de abordar una de sus obras, y para la literatura en sí, que gana enteros con este libro en el mercado.

¿Qué os voy a decir de La pelirroja de la bicicleta? Que es una novela romántica disfrutona, ágil, con toques de simpatía sin dejar de lado la profundidad… Podría repetir aquí su sinopsis, pero prefiero dejar el enlace a Amazon para que la veáis ahí, y de paso tengáis a mano el botón de compra. Porque yo prefiero destacar esta obra por su encanto etéreo más que por sus características tangibles. Esa es la magia de Pintina: la naturaleza de lo que cuenta, que hace que parezca tan sincero que las letras comienzan poco a poco a tomar forma y a convertirse en la piel de unos personajes de verdad. Sus historias se degustan poco a poco, como la buena cocina, y el retrogusto que dejan es el sello de calidad que identifica a Pintina.

Una vez llegas al punto final, no sientes que has terminado una historia, sino que has conocido a nuevas personas. Su impacto es tal que uno no olvida sus personajes más allá de su fin; uno espera poder encontrarse a sus protagonistas en el café de la esquina, tanto por su realismo como por el deseo de saber de ellos más allá de la trama.

Esa es la magia de Pintina Cuneo, una capaz de llevarte a unos protagonistas encantadores a través de sus páginas, y de no querer (ni poder) olvidarlos una vez cerrado el libro. Recomendado, sin duda. Sello esa opinión con la felicidad que me causa poder dedicarle unas palabras en mi blog.

Un saludo a tod@s, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

 

GRATIS 12 y 13 de febrero – GÀTA: Novela ¿romántica?

gratisk

Hola, soy Jon Ícaro, ¿me recordáis? Después de tanta ausencia por el blog, no me extrañaría que la respuesta fuera negativa, pero ya sabéis que tras mis desapariciones temporalmente forzadas, siempre vuelvo con contenido compensatorio. Y aquí os traigo el regalo de reyes. Un poco tarde, sí, pero más vale tarde que nunca (o eso espero).

Los días 12 y 13 de febrero tendréis GÀTA en descarga gratuita para Amazon Kindle. ¿Qué es Gàta? Ah, sí, ¿os acordáis que dije que tenía un proyecto de crear una novela donde un gato iba a ser el protagonista o el hilo conductor de esta? Bien, pues adivinad lo que he estado haciendo durante mi desaparición. ¡Exacto! La historia ya está terminada y publicada.

lgata2

Está basada en una leyenda que leí y que me encantó, sobre una mujer griega prometida a un aristócrata que decidió romper su compromiso porque su futuro esposo no quería conseguirle un gato egipcio. Sobre ese fundamento se desarrolla una novela… ¿romántica? Bueno, eso es lo que parece en primera instancia, pero luego la historia de amor se convierte más en un medio que en un objetivo, recordad que aquí el protagonista es un gato y no quiero que esto sea nada zoofílico. El caso es que la novela ya está lanzada y con la ilusión remanente tras la publicación, os la hago llegar de manera gratuita.

Considero que no es justo pagar por algo que no sabes si te va a gustar, soy un amante del Pay After Show y esa es la política que quiero aplicar, en tanto que los limitados días gratuitos de Amazon me deje. Te descargas la novela gratuitamente, la disfrutas, y luego, si te ha gustado, si crees que lo merece y quieres y te apetece, este es el trato: después compras El sanador del tiempo, que son 3 libros en 1 por un precio de 0,99 € y ese será tu pago y nuevo regalo por Gàta.

Y si no, pues no pasa nada. El simple hecho de que os hayáis interesado por la historia ya es para mí un pago, los escritores somos trabajadores de la vocación y esa felicidad de que alguien se aproxime a lo que hacemos es ya de por sí la mejor de las recompensas. Además, y esto va para los que también sois escritores, el simple hecho de que alguien se descargue gratuitamente tu novela posiciona en Amazon, y ayuda a que esa ilusión y ese empuje del propio autor por intentar darlo algo de visibilidad a su historia se materialice.

Así que, nada más. Mil millones de gracias si al final decidís darle una oportunidad a Gàta. En tal caso, espero que disfrutéis de ella tanto como yo escribiéndola.

Nada más por hoy.
¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

leore

Blog de WordPress.com.

Subir ↑