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Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

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VUELVO A AMAZON – SÍ, DE VERDAD

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“Buuuh, Jon, eres un vendido… Hace tres meses decías que dejabas Amazon y ahora vuelves con el rabo entre las piernas…”. Sí, es cierto. Asumo las consecuencias de mi lengua traicionera, dirigida por una mente un tanto inestable. Podéis lapidarme con argumentos que no puedo discutir. Pero ¿queréis saber a que se debe este cambio de opinión repentino y traicionero? Tiene una explicación, lo prometo.

El motivo principal por el cual decidí abordar la serie Cats & Books, y hacerlo de forma gratuita, era recuperarme del desgaste. Solo quería publicar sin preocuparme de la promoción que, reconozco, me tenía agotado. Ser más escritor y menos comercial. Pensaba, iluso de mí, que así mi obra también estaría más accesible a la gente y eso me llevaría a tener más feedback e interacción con los lectores, que al final es el alimento vital de todo escritor. Pero… la venda ya cayó, ouhouh.

La sorpresa reveladora me llegó al comprobar que tenía más alcance poniendo mis libros de pago que ofreciéndolos gratuitamente. ¿Pero qué…? Tenía antes más ventas que ahora descargas gratuitas. Y en un intento de comprender esta lógica tan invertida en mi mente, llegué a varias conclusiones que me han llevado a mi nueva situación actual:

1. Lo gratis no se valora: así de claro. Por lo visto, la gente piensa que si un libro es gratis, es porque no vale nada. Y no me veo en la necesidad de proclamar que he publicado con Ediciones B ni que he ganado un par de concursos para hacerme valer, porque pienso que ni las editoriales ni los organizadores son quiénes para generar valor. Pero por lo visto es así. Si ofreces algo gratis, la gente no lo valora. Y si tu libro no tiene valor para la gente, pues no les interesa.

2. Tienes que promocionar tu libro sí o sí: es la parte que menos nos gusta a los escritores, pero es necesaria. Hay que generar interés, nos guste o no. Ver que llego a más gente poniendo precio a mis libros que regalándolos me hace concluir que, si generas el interés necesario, tus lectores se harán con el libro aunque tengan que pagar por ello. Si no generas interés, pues no lo querrán ni gratis. Duro pero cierto.

3. Hay que centrarse: para volver a reencontrarme salí de mi mundo y creé una serie nueva, Cats & Books, porque los gatos son mi perdición y escribir sobre ellos sabía que me ayudaría a recuperar la ilusión. Esto supone empezar de cero. Precisamente, traté de liberarme del yugo de la promoción con un producto desconocido y que, paradójicamente, requería de toda la promoción del mundo.

La conclusión final es que hay que venderse, dar valor y promover para llegar a más gente y que nuestra obra sea más leída, que al final es lo que nos da la vida más allá de lo monetario. La estrategia de escritura gratuita no ayuda, ni siquiera para disfrutar de esa parte menos económica y más emocional. Pero bueno, al menos estos tres meses de liberación promocional me han servido para descansar de esa vertiente tan tóxica. Y eso, junto a la verdad revelada, me obliga a dejar de ser un llorón y volver a las andadas más fuerte que nunca.

Así pues, en cuanto renueve la web, volveré a la carga con más productos libros y ganas de vender reencontrarme con vosotros a través de las palabras.

Gracias por estar ahí y aguantar mis pataletas literarias.
Un abrazo, ¡y nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

CÓMO VENDER LIBROS CUANDO NO SE VENDEN LIBROS #3 – Visibilízate como nadie

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¿Eres consciente de que tu libro es invisible por muy bueno que sea? Uno de los principales motivos por los cuales nos cuesta tanto vender libros es porque, aunque nos duela, simplemente no existen a los ojos de los demás. Hagamos honor a la verdad, aunque no queramos verlo: si bien es cierto que en general cada vez se venden menos libros, todavía existen esos pocos títulos que, tocados por la varita mágica del fanatismo, se venden como churros. Pero eso, a nosotros, desgraciadamente no nos pasa.

Entonces, ¿cómo hacer para salir de esa  masa informe que no se vende para pasar a ser de esos pocos privilegiados que sí consiguen llamar la atención de los cada vez más escasos lectores? Pues fácil, dándolo a conocer. Una vez que sepa de su existencia, ya llegará la difícil tarea de hacer que le interese. Pero la mayoría de nosotros nos quedamos en este primer y letal eslabón de intentar darle visibilidad a nuestra obra y no conseguimos pasar al siguiente.

Cuando pregunto a la gente qué hace para dar a conocer su libro la respuesta más frecuente es “publicarlo en mis redes sociales“. Ya, como el resto de millones de escritores. Para empezar, la mayoría de la gente no está en las redes sociales buscando una lectura, sino para saciar el gusanillo social, y que les bombardees vendiéndole tu libro no hace otra cosa que interrumpir su ocio. Es más, las publicaciones sobre “este es mi libro” se han multiplicado tanto que ya cansan, el cerebro se aburre de tanto mensaje repetitivo y no causa ningún efecto. Ni siquiera pagando una promoción supuestamente dirigida al público potencial es eficaz esta promoción. Pruébalo. Promociona una publicación de tu libro en Facebook e Instagram y verás cómo pierdes más dinero del que ganas.

Y así con el resto de medidas de promoción que puedas aprender de los miles de libros de marketing literario que hayas podido leer. Todas están demasiado usadas, cansan a la gente, generan indiferencia en el mejor de los casos, cuando no molestia. Hazte a la idea, no te va a funcionar nada que ya hayan hecho millones de personas antes para visibilizar tu libro.

¿Qué es lo que hay que hacer entonces? Pues lo contrario: aquello que no haya hecho nadie. O casi nadie. “Eso es muy fácil decirlo, Jon”. Lo sé. Pero es precisamente por eso que te va a funcionar. Si fuera fácil lo haría todo el mundo y todos los cerebros de tus lectores ya estarían insensibilizados contra eso. Pero ahí van un par de consejos para ayudarte a conseguirlo:

· Enfócate en tu libro: ¿qué tiene de especial tu obra? Y no me digas que nada, porque entonces mal vamos. Dentro de tu libro está la respuesta. En sus páginas encontrarás la forma en la que puedes hacer algo especial y único para hacer que sea visible. Por ejemplo, yo ahora con la serie Cats & Books estoy enfocado en los gatos. ¿Por qué no dejarlo en salas de espera de veterinarios? Ahí hay mucha gente esperando sin nada que hacer y no tengo libros que compitan conmigo en esa sala para que lo conozcan. ¿Y por qué no llegar a un acuerdo con tiendas de artículos para mascotas? Ellos me dan descuentos para mis lectores y así me acerco a ellos ofreciéndoles algo que puede interesarles, y a través de “ese favor” consigo que me conozcan. ¿Sale algún restaurante en tu novela romántica? ¡Llega a un acuerdo con él! ¿Aparece algún lugar real en tu historia? Haz una presentación allí encubierta en forma de excursión con actividades, que siempre atrae a más gente… Los poetas lo tenéis más sencillo, simplemente salid a un lugar de la ciudad a recitar, en plena calle.

En resumen: haz lo que nadie hace y no pierdas tiempo en lo que hacen todos.

· Busca la viralización: deja de perder tiempo buscando formas de promocionar que ya están más que quemadas y dedica esa energía a aprender cómo viralizar tu contenido. Lo sé, que algo llegue de manera repentina a las masas tiene mucho que ver con la suerte, es cierto. Pero hay ciertos patrones que se repiten, aspectos que puedes utilizar para atraer ese golpe de suerte. Aplicar las medidas de promoción archiconocidas te puede hacer ganar unas ventas puntuales, crecer poco a poco,  pero los grandes logros llegan a través de la explosión. Aprende la ciencia (quizás mejor dicho arte) de la viralización. Hay muchos manuales sobre ello, y es infinitamente más eficaz que la promoción repetitiva. Requiere de ingenio y suerte, pero también hay mucha parte que se puede estudiar. Siempre hago hincapié en que la época en la que más vendí fue cuando acusaron a El sanador del tiempo de plagio de Assassin’s Creed. Nunca he vendido en un mes tanto como en esa ocasión. Fue algo fortuito, cierto, ¿pero podría haber hecho algo yo para que ocurriera? Ahí dejo el fantasma de la viralización.

Si quieres llegar a las masas, olvídate de la limitada promoción constante y fórmate en el arte de la viralización.

En conclusión, hay que hacerse visible pero con medidas que ya no estén tan utilizadas que el cerebro de tus lectores ya se hayan adormecido ante ellas. Para ello, hay que ser creativo y original (y valiente). No te centres en miles de medidas (casi) ineficaces y busca el pez gordo que hay dentro de tu libro.

Como sabéis, aquí tenéis el índice con el resto de consejos para vender libros cuando no se venden libros por si os habéis perdido alguno.

Nada más por hoy, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

CÓMO VENDER LIBROS CUANDO NO SE VENDEN LIBROS #2 – El storytelling

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¿Tienes una historia personal mejor que la historia que cuenta tu libro? Espero que sí, porque si no estás jodido. Viendo Got Talent recordé un tip que no podía obviar en esta serie de consejos sobre cómo vender libros cuando no se venden libros, así que vamos a por él.

El storytelling es el arte de contar una historia y es un recurso cada vez más utilizado (y con más efectividad) por las marcas en sus técnicas de mercadotecnia. Te cuentan una historia para tocar tu fibra sensible con la que te atrapan y consiguen venderte cualquier cosa. Da igual que el producto sea bueno o una mierda, la calidad ya no es lo principal, lo que vende es el universo que lo envuelve. Sobre todo en mercados donde el producto no es una necesidad básica como son todas las artes, entre ellas la literatura.

Ojo, que esto no es algo nuevo en sí. Como comentaba al comenzar esta serie de consejos, no es más que una vuelta de tuerca a una técnica de venta casi tan antigua como el papiro. Al final siempre se trata de darle otro color a algo que ya existe. No es un secreto que los libros basados en hechos reales tienen buena salida. O que si el autor viene de una situación dramática, las puertas se le abren de par en par. Lo único que hacen ahora las empresas es abusar de estas ventajas llamándolas marketing emocional.

Abro un inciso sobre algo que me parece una injusticia: las personas que publican obras tras vivir una situación infernal tienen más facilidad para vender. Me parece estupendo, ojalá nadie tuviera que vivir situaciones así. Pero no nos olvidemos de esos tantos que en lugar de verse obligados a ello por factores externos, un día decidieron por motivación e ilusión propia ser artistas, que generan productos de mayor calidad, pero que quedan en el olvido de la masa indiferenciada por el simple hecho de haber tenido una vida relativamente sencilla. Solo pido eso, que valoremos a ambos bandos, sin intención de posicionarme ni de abrir un debate.

Pero vamos a lo que nos interesa. que es cómo sacarle jugo a esta técnica como escritores para mejorar nuestras ventas. Tienes que crearte una historia impactante y llamativa como autor. “¿Y cómo hago esto yo que soy una persona normal que solo escribe porque me gusta?”, me decís todos cuando os invito a potenciar vuestro perfil de autor. “¿Me lo invento?”. No, mucho cuidado, no se trata de mentir. Se trata de saber vestiros con eso que lleváis dentro y que os hace especiales. Todos lo tenemos, os lo aseguro, aunque no lo sepamos.

Por ejemplo, en el caso de “El sanador del tiempo“, yo hice storytelling sin saberlo. Yo soy biólogo, y como tal, recién licenciado tenía la mente cerrada y limitada al “científicamente demostrado”. Para entonces, mi hermana comenzó a trabajar con terapias energéticas, constelaciones y registros akhásicos (esto es, la influencia de las vidas pasadas). Mis enfrentamientos científicos con ella se convirtieron en aprendizaje, y ese libro es el resultado de la mezcla de estos dos mundos: El sanador del tiempo trata de científicos que viajan al pasado a través de una reconstrucción del ADN para curar enfermedades presentes. Toma cóctel. A día de hoy, soy una persona con una mente extremadamente abierta. Esa historia la contaba yo en las presentaciones sin saber que estaba haciendo storytelling, simplemente porque sabía que gustaba y atraía.

En el caso de Gàta, el universo que rodea al libro está más claro. Esa historia es por y para Leore, el gato que saltaba a mis brazos cuando entraba a casa y al que le debo que haya multiplicado mi sensibilidad por mil: quien tiene animales, paradójicamente, se humaniza. Y eso es lo que quería reflejar. Para ello, imaginé la situación que más deshumaniza a los hombres y metí a su protagonista en una guerra, una novela histórica hecha cuento para hablar sobre la sensibilización a la que nos exponen los animales; o como dice su lema: cuando los animales nos convierten en personas.

Incido en que todo esto no son vivencias especiales ni extraordinarias. Yo estudié ciencia y mi hermana se fue por las terapias alternativas, pura casualidad. Tuve un gato al que quise mucho y se marchó, como millones de personas. No hace falta tener una vida increíble, solo hay que saber contarla de manera que sea atractiva. Y, joder, eso es lo que hacemos los escritores, ¿no? Pues ya sabes, atrévete a tejer tu propia historia y a utilizarla como vestido y verás cómo la gente se acerca a ti, y a través de ti a tu libro.

Nada más por hoy. ¡Nos vemos las caras en @icaro_jon!

CÓMO VENDER LIBROS CUANDO NO SE VENDEN LIBROS #1 – La presentación

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¿Has hecho ya la primera presentación de tu libro? ¿Y has visto lo vacía que estaba la sala? Lo primero en lo que uno piensa para empezar a vender cuando ha publicado un libro es en la presentación. Evidentemente, hay que presentar a la criatura en sociedad. Pero esta iniciativa ha ido mostrando a lo largo del tiempo una tendencia derrotista. Cada vez son menos los asistentes y todo el catering preparado para tan importante momento se queda prácticamente sin tocar. Y no son pocos los compañeros que, tristemente, he visto tener que suspender una presentación por falta de audiencia.

¿Por qué pasa esto? Todo desastre tiene un origen múltiple, pero todos ellos desembocan en una consecuencia principal: la gente se aburre. No me imagino a nadie diciendo “eh, vaya planazo, una presentación de un libro este sábado, ¿te vienes?”. Si el autor es reconocido, puede tener cierto tirón, pero salvo que ya tengas algún bestseller va a ser muy difícil que consigas convocar asistentes, aunque tengas el respaldo de una editorial, te lo aseguro. Piénsalo, es más apetecible para el común de los mortales quedarse en el sofá viendo Netflix.

¿Por qué iban a ir a ver a un desconocido presentar un libro que ni siquiera saben si les interesa? Dejémonos de egolatrías, todos sabemos que nuestro libro es el mejor, pero eso no va a atraer a la gente a tu presentación, por mucho que hayas empapelado la ciudad con carteles. Tienen mejores cosas que hacer que ir a ver a alguien hablar de sus cosas. Así que, la clave está en convertir la presentación en algo divertido. Ni siquiera la llames así, o generarás rechazo. Inventa un juego alrededor de tu obra.

Yo, por ejemplo, conseguí las presentaciones más exitosas cuando hice un trivial con preguntas de mi libro GÀTA. Hacía cuestiones y los asistentes conseguían puntos si las adivinaban, y el ganador se llevaba un ejemplar. Abría con la pregunta “¿A qué edad normalmente se casaban las mujeres en la Antigua Grecia?”, y eso me daba pie a comentar un dilema moral que tuve al crear la historia: ¿mantener el rigor histórico a pesar de que la protagonista tendría que ser menor de edad y casarse con alguien 20 años mayor o adecuarlo a nuestros tiempos? Y así con todas las preguntas, las utilizaba para comentar algún aspecto de mi historia mientras se picaban jugando. Gustó tanto que vi a gente repetir presentaciones, y eso me hizo que tener incluso que cambiar las preguntas.

Otros se curran una especie de Escape Room temática en la sala… Yo qué sé, piensa en la temática de tu libro y encontrarás alguna forma de hacer un juego. También los hay que, si la historia está ambientada en su ciudad, hacen una visita guiada por los escenarios de la obra. Esas cosas me parecen genialidades, y atraen a la gente hacia tu libro.

Otro de los aspectos por los que la gente no acude a las presentaciones por la sensación de la obligación de comprar el libro. Existe una ley no escrita que dice que hay que recompensar el esfuerzo del autor de presentarlo comprándoselo. Eso hace que la gente prefiera evitar la mala sensación de irse de allí sin adquirirlo no acudiendo. Deja claro desde el principio que la compra no es obligatoria. Yo por ejemplo, digo directamente que lo regalo (en versión digital), para eliminar ese lastre. Para quien lo desee, anoto su dirección de correo y luego se lo envío en epub o PDF. ¿Qué puedes perder, diez ventas? Pero ganarás evangelistas. Para que tu libro se mueva es necesario que alguien lo lea y lo recomiende. Además, te harás con una buena base de direcciones de correo para promocionar futuras obras.

Ya sabes, dale un giro de tuerca a los métodos tradicionales y la tendencia de tus ventas también se invertirá para bien. Recuerda que aquí tienes el índice donde recopilo todos los trucos actualizados que voy comentando.

Seguimos en contacto. ¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

CÓMO VENDER LIBROS CUANDO NO SE VENDEN LIBROS #0

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¿Lo has intentado ya todo para vender tu libro pero las ventas siguen sin despegar? Vender un libro es jodido. Seguramente ya hayas probado con mil cosas y hayas leído varios manuales de marketing literario. Probablemente se te ha encendido muchas veces la bombilla al tener una nueva idea y se te ha vuelto a apagar cuando has visto que las expectativas superaban a la realidad. Si no te ha pasado y tienes pensado publicar un libro, te acabará pasando.

El problema es que somos muchos. La facilidad progresiva para publicar ha creado una masa que ha dado lugar al mercado con más oferta y menos demanda de mundo. ¿Cómo vas a vender un libro si la gente ya no lee y compites contra cientos de miles de personas, muchas de ellas ya muertas pero con más prestigio que tú? Y como decía un escritor al que admiro, la literatura es una sala donde todos tienen algo que decir pero nadie quiere escuchar.

Esta masificación ha hecho que las técnicas tradicionales de ventas de libros ya no sirvan. La gente ya está inmunizada a ellas. Se las conoce. Las ve de manera tan repetida que están hartos. No llaman su atención, más bien les aburren por repetitivas. Así que, no te va funcionar que te leas un libro o utilices los consejos que ya antes le sirvieron a tantos otros.

No obstante, la esencia de esos trucos sigue teniendo un gran potencial, siempre que se actualice y se modernice. La experiencia me ha enseñado que no hay que copiar, hay que actualizar, solo cuando he hecho eso he conseguido darle un empujón a las ventas. Hay que saber darle un giro, devolverle el brillo que las hacía atractivas, devolverle esa frescura perdida. Y eso es lo que voy a intentar con esta serie de entradas. Mostrar cómo revirar las técnicas de venta para que vuelvan a ser útiles y vuestro esfuerzo, esta vez sí, se manifieste en resultados.

A continuación utilizo esta entrada como índice para las distintas entradas que publique sobre este tema:

#1 La presentación

#2 El storytelling

VENTAJAS DE LA AUTOEDICIÓN #1 – Registro de ventas

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¿Preparado para hacer ya el agosto con tus libros? Muchos estáis aprovechando el verano para escribir y publicar finalmente esa idea que estaba cogiendo polvo en vuestras cabezas. Y una de las dudas que más me consultáis a la hora de publicar es si es mejor hacerlo por editorial o a través de Amazon. Mi respuesta, ya la conocéis: Amazon siempre. ¿Por qué prefiero la autopublicación? Por muchas ventajas, que os iré contando en varias entradas, pero hoy me quedo con esta: libertad total en los precios y registro de ventas.

Pongámonos en situación. Si tu libro es publicado por una editorial, será ella la que marque el precio. Y la que lleve el registro de ventas, por supuesto. Tú no podrás saber cómo se está vendiendo hasta que recibas tu liquidación anual. Y a ti esto bien te puede dar igual, porque claro, de vender se encargan las editoriales, ¿no? Perdona que me ría.

El esfuerzo total de venta lo hace el autor. Eso es algo que tienes que tener claro. Me expongo a mí mismo como ejemplo. El corazón del aedo lo publiqué con Ediciones B, y cansado de que se llevaran el 96 % de los beneficios, dejé de darlo a conocer. Lo abandoné en piloto automático, a ver qué hacían ellos. El resultado: más allá del puesto 350.000 en el ranking de ventas en Amazon.

Ahora vamos con El sanador del tiempo, o GÀTA, novelas que trato de promover todo lo que el tiempo me permite (que es más bien poco): ambas rondan sobre el puesto 70.000. No es mucho, pero se entiende la diferencia.

En cuanto a las ventas, en estas dos novelas que autopublico algunas van cayendo, pero si vierais la liquidación anual que me envió Ediciones B… Quería morirme de la vergüenza, pero después alcé la cabeza y dije “qué cojones, el trabajo de venderla debería ser vuestro“.

A lo que voy. Ya que el esfuerzo de venderla va a ser tuyo y solo tuyo, ¿no sería  mejor tener la mayor cantidad posible de herramientas para facilitar la venta? Si la editorial te marca el precio, no vas a poder jugar con él para hacer ofertas o atraer lectores. Y si nos centramos en la versión en papel, suelen establecer un precio estratosférico, imposible de darle salida para un novato.

Y por último y no menos importante, ¿cómo vas a saber si lo que haces para promocionar una novela sirve si no puedes ver las ventas? ¿Cómo voy a saber si la acción que hago hoy es útil si no tengo datos hasta dentro de un año? Con Amazon tienes un registro diario de ventas, puedes saber exactamente si lo que hiciste un día tiene repercusión o no. Y eso te hace descartar unas cosas y potenciar otras, ahorrándote una bestialidad de tiempo y convirtiéndote en un vendedor efectivo.

Vender a través de editorial es como disparar con los ojos cerrados. Nunca puedes saber qué está funcionando y qué no. Y eso es vital para tu estrategia de ventas. Vital.

Nada más por hoy, espero que os sea útil y más adelante seguiré dando motivos por los cuales prefiero mi amada autoedición.
Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

NETFLIX mató a la estrella de la literatura

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Aunque no lo parezca, de fondo está Netflix en la tele y, lo prometo, la foto tiene sentido respecto a la entrada de hoy

El vídeo mató a la estrella de la radio, que cantaban The Buggles. Y después llegó Internet e hizo lo propio con las celebridades de la pequeña y gran pantalla. Y en esta guerra literaria, en la que el libro siempre ha sobrevivido con esmero y dificultades, aparece un nuevo enemigo dispuesto a sentarse en el trono del entretenimiento: Netflix.

¿Pero habéis visto el interminable catálogo de Netflix? ¡Harían falta cien vidas para completar solo una parte! Y está invadiendo todas las casas, y enganchando a la gente, y… Espera, que recupero el aire. Veo la filia a las series que se implanta cada vez más a mi alrededor y una duda me aprieta el corazón: ¿a quién le va a quedar tiempo para leer?

No, en serio. Si ya la afición a la literatura está mermada, el hecho de tener siempre una serie nueva que ver va a hacer que el «pesado y dificultoso» paso de coger un libro acabe extinguiéndose. Leer supone un esfuerzo mental, y la gente lo que quiere es llegar a casa, echarse en el sofá y tirar de mando a distancia. Lo entiendo.

El clavo ardiendo al que me aferro es que a mí ninguna serie ni película me permite la inmersión que sí me concede un libro. No me las creo. No puedo evitar pensar que los personajes están fingiendo, que no son lo que se nos muestra, por muy buenos que sean (que lo son). En cambio, un personaje de libro está creado «de novo», no es un intérpetre. Las series históricas o de ciencia ficción me las trago, y las disfruto, porque el atrezzo lo es todo. Pero el resto, que es el 90% del catálogo, me parece un orgasmo fingido. No sé cuál es vuestro motivo para seguir dándole larga vida al libro, que tenéis que tenerlo, porque en general la literatura sobrevive.

En lo personal, cuando publiqué «El sanador del tiempo», Netflix estaba todavía lejos de ser el ocioso virus que acabaría invadiendo los hogares mundiales. Pero con «Gàta», publicada recientemente, necesitaba ver con ojos temblorosos si esta tendencia al alza de consumir series iba a tener alguna repercusión. De momento, respiro (un poco) tranquilo. Supongo que será porque me conoce más gente y eso hace que me esté yendo mejor que con mi primer lanzamiento y lo vea todo tan positivo (y eso que sigo sin sacar tiempo para la promoción).

Pero oye, que si se vende menos, pues que se venda. Los autores tenemos ya el callo hecho a las dificultades. No es fácil nuestra tarea, pura devoción con difícil recompensa. Si las ventas decaen, solo será una muestra (más) de cuánto nos gusta lo que hacemos y lo que estamos dispuestos a sacrificar por ello. Yo seguiré escribiendo y malviviendo por mis historias, así que solo lleguen a una persona. Que estas durezas no nos hagan olvidar jamás que, detrás de cada lector, hay una persona que ha apostado por nosotros, y que es  honor y deber convertirla en combustible para seguir avanzando en este pedregoso camino. Si el precio de las dificultades es re-enseñarnos a valorar lo verdaderamente importante, pues gracias. Por todo.

Nada más por hoy. ¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

¿POR QUÉ ME TENGO QUE LEER TU LIBRO?

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A ti, que tanto insistes: ¿por qué cojones tengo que leerme tu libro? Si como autores no os habéis hecho a vosotros esa misma pregunta, estáis jodidos. Yo me la hago a menudo, con esa violencia verbal incluida, porque así parece que me espabilo un poco más.

Salvo que seas uno de esos afortunados tocados por la gracia del boca-oreja cuyos libros pasan de mano en mano por ensalzamiento popular, deberías hacerte a ti mismo la pregunta que encabeza esta entrada. Lo normal es que te cueste vender, que te resulte difícil incluso encontrar gente que quiera leer tu libro, aunque este sea gratuito. Es así de duro. Es muy triste saber que publicar un libro es dar un salto a ese vacío en el que nunca sabrás si tu enorme inversión temporal y creativa (y de ilusión, que al final es la más importante), será recompensada.

Pero el primer paso para salir de esa fosa literaria es reconocerlo. Existen millones de libros ahí fuera, se crea una tonelada de papel literario al día y además compites con el pasado, con el presente y con el futuro (sí, hay gente que reserva libros que todavía no están escritos y que venden más que el tuyo). No pasa nada. Hay que ser humilde. Ante tanta oferta, ¿por qué tendría alguien que comprar mi libro? Hay que ponerse en posición del lector, y comprenderlo. Solo así entenderemos dónde nos hemos metido realmente al publicar.

– Hola, me llamo Jon, y soy escritor.
– Hola  Jon, bienvenido a escritóricos anónimos.

Una vez reconocido esto, llega el momento de ponerse manos a la obra, aparcar las excusas y utilizar el tiempo que dedicamos a los lamentos a acabar con esos ceros en nuestras ventas. Los días en blanco no dejarán de existir hasta que tú mismo no te respondas a la pregunta inicial y la uses para contagiar a tus posibles lectores. ¿Por qué tendrían que leerse tu libro? ¿Eh? No, en serio, ¿por qué? Y no, la respuesta de porque es lo mejor que se ha escrito nunca no me vale, no te ancles en razonamientos subjetivos.

Tienes que responder con aquello que te haga conectar con el lector, ese punto de magia que lleve a tus lectores irremediablemente hacia tu obra. Ese toque especial que tuviste cuando por inspiración divina te llegó la idea sobre la que querías escribir y que espero que no hayas perdido en el largo desgaste del proceso de escribir y publicar.

Por ejemplo, yo ahora que estoy en plena promoción de GÀTA, trato de contagiar a mis posibles lectores el motivo por el que escribí esa historia, ese por el cual esta novela romántica animalista existe y que me sirve para responder a por qué deberían leerla. Evidentemente, primero hago uso del ámbito personal para crear un entorno cercano y acortar distancias. Va dedicada a un gatito al cual echo mucho de menos y es una forma de agradecerle que me haya convertido en una persona más sensible. La gente conoce esta novela por esa anécdota. Pero la novela no va sobre él. Ni sobre mí. Es un cuento sobre cómo la cercanía de un animal nos puede cambiar la personalidad para bien: o lo que es lo mismo, cómo un animal puede acabar convirtiéndonos en personas.

Así que, en mi caso, ¿por qué tienes que leerte mi libro? Pues primero, porque es ligero y entretenido. Yo no escribo un libro si no estoy convencido de que este va a ser disfrutado, si las páginas no se pasan solas; eso lo tengo claro. Segundo, porque vas a aprender un montón de la Antigua Grecia sin que te des cuenta, como esas cintas que se ponen por la noche mientras dormimos para aprender idiomas sin esfuerzo.

Y por último, y por ello más importante, porque amas a los animales. Esa adoración que hay en sus páginas sé que va a resonar en ti. Solo los que convivimos con animales sabemos el poder que tienen sobre nuestro corazón. Y solo ese tipo de personas va a entender la metáfora de este cuento: la transformación de su personaje principal y la mentira que es la historia romántica que se relata para llegar a ese punto. Solo esas personas van a comprender la verdadera función de esta historia, y sé que en esas personas resonará esa magia especial que he impregnado en esta novela breve.

Al resto, sé que no se la voy a vender, lo tengo claro. Si me pregunto por qué deberían de leer mi novela, se me ocurrirían muchos motivos, pero ninguno de ellos son ese chispazo que sé que va a hacer que mi historia funcione. Pero respecto a los que sí les gustan los animales, sí siento que la van a disfrutar, en ese momento sé por qué deberían leerla: porque van a entender esa ilusión con la que escribí GÀTA y va a resonar en ellos haciendo de la lectura algo más que pasar páginas.

Concluyendo: tengo claro que si alguien acaba dándole una oportunidad a GÀTA, será porque la intención que puse en ella es lo que actuará como pegamento entre mi experiencia escritora y su experiencia lectora. Sé que es ese vínculo es la respuesta a la pregunta con la que abordaba esta entrada. Como también estoy seguro de que todas las ventas que se están consiguiendo han ido por ese camino. Cada historia tiene un canal de ventas muy específico que hay que encontrar, es inútil lanzarla al azar. Solo si encuentras esa magia que te hará conectar con el lector, verás que las ventas comienzan a despegar.

Y nada más por hoy. Si eres autora o autor, respóndete a esa pregunta y encontrarás el camino que te llevará a tus lectores. Estoy segurísimo de ello.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

DESMONTANDO EBROLIS – ¿Gato por libro?

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Como todo buen escritor que pretenda sobrevivir a la jungla de papel, siempre trato de buscar formas de visibilidad. Antes me avergonzaba reconocer que constantemente estoy buscando promoción, pero la cruda realidad me ha enseñado que, si amas tus libros, tienes que estar continuamente apostando por ellos intentando aprovechar cualquier mínima oportunidad de sacarlos a flote.

Una de esas opciones para acceder al público que había tenido siempre en la recámara había sido ebrolis. Se trata de una plataforma que tiene un gran impacto sobre la literatura digital (o eso se dice). Se basa en recopilar títulos de calidad contrastada a precios muy bajos o de oferta, lo cual suena muy apetecible para los lectores. O, al menos, eso es lo que yo tenía entendido.

Con motivo de la reedición de El sanador del tiempo: Los capítulos originales, decidí contactar con la plataforma para ver si había alguna opción de aparecer en ella. A mi entender, aunque puede que con esa distorsión con la que un padre ve a un hijo, el libro cumple los requisitos. Tiene reseñas positivas, no muchas pero sí de calidad, tanto dentro como fuera de Amazon. Ha llegado a estar en el Top10 de viajes en el tiempo y en el Top25 de ciencia ficción. Y en cuanto a los términos económicos, para celebrar esta reedición he decidido dejar su precio en 0,99 € durante el mes de octubre.

Decido entonces enviar mi propuesta junto a una buena dosis de ilusión en el remite y la respuesta que recibo es, básicamente, que están saturados y que solo se dedican a publicar a autores que optan por la opción premium. Vamos, la de pago. Que, ojo, lo entiendo y reconozco que su trabajo debe ser remunerado, pero aquí llega mi primera decepción: publican aquello que llena su cuenta corriente. El filtro de calidad aquí se vuelve un poco laxo y, para mí, siento que esta plataforma pierde una de las grandes características que la identifican: su capacidad de recomendar libros por su contrastada calidad. La ley del dinero, que se dice.

No obstante, me dan una alternativa. Si consigo que 30 amigos se registren en la página (para lo cual me dan un link personalizado y un contador muy bien traído), publicarán mi libro; eso sí, en el fondo del fondo de las páginas y correos. Vamos, que si trabajo para ellos de comercial, en deferencia, me incluyen discretamente en su base de datos. Lo cual me lleva a una segunda cuestión: ¿tan necesitados están de registros que utilizan estos medios tan poco respetuosos con los autores convirtiéndolos en evangelizadores suyos por unas migajas? Al final va a ser que ebrolis no tiene una base de aficionados tan potente como proclaman.

Todo esto son conjeturas y sensaciones, por supuesto, pero algo me dice que ebrolis no es lo que dice ser y que su amor por el papel no se refiere a las hojas llenas de tinta, sino a ese que se imprime en forma de moneda. Y vosotros, ¿habéis probado a promocionaros con esta plataforma? ¿Cómo os ha ido? De verdad que estoy muy interesado en conocer opiniones ajenas, porque todo el respeto que tenía por esta página se está esfumando en 3, 2, 1…

Nada más por hoy.
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