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Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

Lo que me hubiera gustado saber antes de publicar

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Siempre digo que la recompensa de un escritor está más allá de las ventas de sus libros. Se encuentra en esas pequeñas cosas que te hacen conectar con los lectores, como puede ser una presentación, una tertulia literaria, una conversación espontánea sobre alguna de tus obras, un correo electrónico o un comentario en el blog… Esta vez, gracias a la escuela creativa OptimizArte, voy a tener la oportunidad de disfrutar de uno de esos momentos de conexión gracias a los puentes literarios.

 

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Voy a participar en el curso de creación literaria que va a impartir el centro, encargándome de algunos seminarios y de la parte más técnica, pero sobre todo, desde la humildad, para aconsejar sobre aquellas cosas que a mí me hubiera gustado saber antes de realizar mi primera publicación para no haber perdido tanto tiempo dando bandazos (errores que agradezco, pues me han dado un profundo aprendizaje). Para mí será un placer compartir mi experiencia tanto en edición como en publicación y espero que pueda serle útil a todo aquel que comparta esta pasión que es la literatura.

Así que, aprovecho para decir a los que seáis de Alicante y cercanías, que si estáis pensando en escribir un libro y en lanzaros a este mundo, será un placer para mí vernos en este curso en el que espero que todos disfrutemos y aprendamos mucho.

Nada más por hoy. Un abrazo.
¡Nos vemos las instacaras por @icaro_jon!

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LA MUERTE DE LAS EDITORIALES

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Hoy me ha llegado la liquidación anual de “El corazón del aedo“, libro que publiqué a través de Ediciones B, y no sé si reír o llorar. Aunque, en el fondo, sonrío como ese cínico malicioso que está deseando su propia e ilógica flagelación para confirmar una verdad. Una verdad que me temo muy pronto dejará de ser solo una predicción mía: las editoriales tienen los días más que contados.

“El corazón del aedo” fue para mí un experimento, una evaluación del verdadero poder de las editoriales; un espejo en el que comparar la autoedición que abordé con “El sanador del tiempo“. Quería comprobar cuánto era capaz de hacer por mí el sello editorial. Sentir en mis carnes si de verdad era un privilegiado, si había entrado en ese mundo de los elegidos que por fin salen de la fosa común del olvido literario.

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Nada más lejos de la realidad. La repercusión conseguida con la autoedición de “El sanador del tiempo” supera en todo a “El corazón del aedo”. En ventas, en feedback, en visitas, en comentarios en Amazon… No hay color. Evidentemente, es porque he dedicado todo mi esfuerzo, mi ilusión y mi desgaste promocional a mi obra; lo cual no dice mucho ni bien de mi compromiso con la editorial, pero es que hacer lo contrario me habría hecho sentir un estúpido.

Con Amazon el autor consigue entre un 30 % y un 70 % de los beneficios; a través de editorial, solo una media de un 5 %. Si la editorial actúa como una bestia promocional, aumentando las ventas hasta límites insospechados, entiendo que se lleven ese gran pedazo del pastel, ya que en general, tanto autor como editor salen ganando. Pero a la vista de mi experiencia, si las ventas al final las tengo que hacer yo sí o sí, ¿entendéis que me sienta ahora un estúpido si ellos se quedan con un 94 % de los beneficios?

Antes, las editoriales eran un mal necesario para publicar. Ahora no. Y por lo visto, ni para vender. Sobre todo las que editan en digital, cuyo gasto cero les permite lanzar títulos a diestro y siniestro para que sus autores siembren y ellas recojan. Lo único que las mantiene vivas son sus servicios de corrección y edición, cosas que cada uno puede aprender y aplicar con esfuerzo, paciencia y aprendizaje (cosa que recomiendo). Porque publicar, con Amazon poniéndonoslo cada vez más fácil (incluso muchas editoriales realmente publican a través de su plataforma), va a ser la puntilla que dé la muerte a un negocio editorial que da sus últimos coletazos. En mi opinión.

Y es por eso por lo que he decidido optar por la vía de la autopublicación para “En el nombre de Eva“, como he comentado a los que pensáis que salir del resguardo de una editorial es un paso atrás. Yo, personalmente, no lo veo así. Quitándome el lastre de sentirme un esclavo y servidor, me siento más libre y más dueño de mi obra, y eso me anima a luchar por ella con muchas más fuerzas.

Un saludo a todos, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

 

MI SEGUNDO PARTO LITERARIO

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Recién publicada la novela “En el nombre de Eva“, vuelvo a disfrutar de ese mágico momento para todo autor que es tener por primera vez su obra en sus manos, su ilusión materializada en forma de papel entintado. Podría decirse que se trata de un sueño cumplido; pero no.

Las reglas del juego han cambiado. Ahora que publicar es (relativamente) fácil y que se puede conseguir con cierta seguridad solo con paciencia y (mucho) esfuerzo, el sueño de todo escritor ha pasado a ser que su libro no se quede en el olvido, viendo como el tiempo desintegra sus páginas, cruel metáfora de un corazón que se hace añicos al ver aquello que ama pasar por el mundo sin pena ni gloria. Ahora publicar ya no es el objetivo: es el punto de partida.

Sé que ahora empieza una nueva aventura. Pese a la alegría que me inunda el logro de tener esta historia en mis manos, ahora comienza todo. Y estoy seguro de que el éxito de “En el nombre de Eva” dependerá de mi capacidad de contagiar mi ilusión, entusiasmo y pasión por esta historia. Hasta ahora, habéis sido vosotros los que me habéis animado a seguir, los que me habéis dado fuerzas para no rendirme hasta llegar al punto final, los que con vuestros comentarios me habéis hecho amar este proyecto a lo largo de las entradas que le he dedicado.

Ahora es mi turno de demostraros en qué se ha tornado tanta energía revulsiva que he recibido. Lo que tengo en las manos en la fotografía no es un simple libro, es el reflejo de un sueño, de vuestra participación, de todo lo que este blog representa. Espero saber haceros llegar esta ilusión que me inunda, tengo fe en ello.

Gracias por todo. Seguimos en contacto.
¡Nos vemos las instacaras por @icaro_jon!

 

REIBY – La mala hostia al servicio de una buena causa

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A Emma Stone, con un poco más de mala leche y menos glucosa
que en La la land, la vería en el papel de la rebelde Reiby.

Tras presentar a Roldey y Wilker, hoy en Personajes de los que me enamoré escribiendo sobre ellos le toca el turno a Reiby, la pequeña rebelde que tiene un gran impacto en el argumento de En el nombre de Eva.

Reiby es la lideresa de Zena, una organización feminista que es socialmente considerada como un grupo de mujeres alteradas sin sentido ni repercusión política alguna (cualquier parecido con la realidad es una coincidencia, nótese la ironía). Sin embargo, la aparición de Eva es el desencadenante de un cúmulo de causas-consecuencias cuyo efecto mariposa cambia drásticamente el papel de la organización en toda la confederación. Y hasta aquí puedo leer sin destripar más la historia.

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En cuanto a Reiby, es un personaje con carácter, capaz de perseguir sus objetivos cueste lo que cueste, en un claro ejemplo de que el fin justifica los medios. Su aporte a la parte filosófica del libro es precisamente esa. Para los que crean en defender sin miramientos un ideal a priori justificado, será una heroína. Para los que crean que siempre hay una forma más sosegada y civilizada de solucionar las cosas, será una villana. Y yo me muero por saber qué es lo que opinas de ella.

Así que, os invito a que forméis parte de esta aventura que acaba de empezar y que se llama En el nombre de Eva.

Nada más por hoy, que tengáis un buen día. ¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

SANDJI WILKER – La norma ingenua

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Sebastian Kurz, ministro austriaco, el prematuro político que
encajaría físicamente en el papel del regulador Sandji Wilker.

Tras daros a conocer al científico Roldey, hoy os dejo con el regulador Sandji Wilker, otro personaje importante de “En el nombre de Eva“. Los reguladores son funcionarios que supervisan proyectos polémicos y a este joven imberbe le toca vigilar que la clonación de Eva sea correcta y que la muchacha creada reciba el trato que merece.

Lo que sorprende en este caso es su juventud para ocupar tal cargo, por lo que el científico Roldey deduce que le han elegido para que la revolución hormonal y la ingenuidad propia de su edad le hagan enamorarse de Eva y así sea más eficiente en preocuparse por su bienestar. Una visión muy superficial sobre las implicaciones políticas en las que posteriormente se verá sumergido por esta designación.

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Una vez avanzada la historia, Wilker pone su ingenuidad a disposición del entramado de intereses en el que se convierte el argumento. Como regulador, confía en su capacidad mediadora para que todas las partes confluyan en un beneficio común. Una virtud de su juventud que puede convertirse en defecto. Si cada personaje representa una opinión en esta historia, Wilker llevaría colgado el cartel de la cordura. ¿Servirá su actuación en esta novela como una exitosa moraleja o acabará siendo víctima de su propio concepto del orden?

La respuesta, en En el nombre de Eva, que, por fin, ¡ya ha sido publicada!
Un saludo. ¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

EN EL NOMBRE DEL NOMBRE DE EVA

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Esto me pasa por blasfemar. Dios me pone piedras en el camino y yo no las veo, no las veo… Ya con la publicación encarrilada, tras el tortuoso proceso de edición (recuerdo que la primera fecha de publicación iba a ser el 8 de marzo por ser el Día Internacional de la Mujer), cómo no, tenía que aparecer otro problema: resulta que el título que había elegido, La rebelión de Eva, ya estaba cogido. Juro que había buscado y rebuscado para que esto no me pasara.

Esto, en principio, no era un problema. Legalmente pueden haber dos libros con el mismo título. Pero me hubiera parecido una doble falta de respeto por mi parte. Primero, respecto al autor, que me imagino que no le debe causar mucha alegría que alguien publique con uno de sus títulos. Y segundo, con el lector, debido a la confusión que puede crearse a la hora de adquirir cualquiera de los dos libros.

Así que, finalmente he renombrado La rebelión de Eva, que ahora se llamará En el nombre de Eva. A nivel argumental, le pega más, ya que contrasta con el clásico En el nombre del padre eclesiástico, y hace alusión al empoderamiento de la mujer y a la condición casi divina que se le da a Eva en la historia. Tiene menos pegada que La rebelión de Eva y me costará acostumbrarme (toda la promoción la había hecho con ese nombre), pero es lo que toca. Seguiremos adelante, con ilusión y pasión, como siempre, unas veces a favor del viento y otras en contra de él.

Así que, ¡ya tenemos aquí En el nombre de Eva! Por fin, esta travesía llega a su meta. Qué digo, si ahora con el libro bajo el brazo es cuando empieza todo. Ahora toca disfrutar de esta nueva aventura, de la que me encantaría que fuerais parte.

¡Un saludo en el nombre de Eva!
Nos vemos las instacaras por @icaro_jon.

 

 

STAR WARS El ataque de los clones – Crítica

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Luces y sombras para El ataque de los clones, segundo episodio de una saga que no es santo de mi devoción pero que hago el esfuerzo de completar, tomándome mi tiempo. Así pues, ahí va mi opinión sobre la segunda película (por orden de los acontecimientos) de esta legendaria saga.

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Diez años después de La amenaza fantasma, varios sistemas solares de la República influenciados por el conde Dooku amenazan con independizarse. Para evitar este desmadre, la República propone crear un ejército capaz de controlar a los independentistas. He de decir que este planteamiento me pareció más serio que el de la anterior película, y en mi opinión, ofrece un punto más de madurez argumental que su precuela. Era una de las cosas que echaba en falta. Me parece que el universo Star Wars estaba mermando su propio potencial con tramas dirigidas a un público más juvenil. No pido un entramado político al estilo Juego de Tronos, pero sí algo con más sustancia.

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Ante esta tesitura, Obi-Wan y un crecidito Anakin tienen como misión proteger a la senadora Padmé durante la votación sobre la creación del ejército de la República. Mención especial aquí a la persecución al cazarrecompensas en una escena vertiginosa de acción y adrenalina digna de ser disfrutada. Llegados a este punto, mi opinión es que El ataque de los clones promete y mucho.

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Pero Obi-Wan comienza una investigación sobre un ejército clon encargado hace diez años en secreto por la República y es aquí donde todo se diluye. Un desarrollo lento solo salvado por la belleza del diseño de los kaminoanos y el enfrentamiento de Obi-Wan con Jango Fett, el cazarrecompensas a partir del cual se crean los clones.

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Y si lento y difuso es el desarrollo de la investigación de Obi-Wan, aún más laxo es el apartado dedicado al joven Anakin. Su vuelta a Tatooine me parece excesivamente oportunista, y mira qué casualidad que, tras tantos años sin ir allí, el hecho dramático que allí ocurre sucede en ese mismo momento. No puedo con esas casualidades, tan forzadas que me impiden meterme en la trama. Más inverosímil me parece aún el romance con Padmé, propio de chiquillos, sin química alguna, igual de forzado que todo lo que sucede alrededor de Anakin. Lo único reseñable de este aspecto es su paseo por la Plaza de España de Sevilla. Para mí, el trato de esta relación es uno de los grandes puntos negativos de esta película, teniendo en cuenta la importancia de estos hechos en la historia posterior.

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Tras media película deshaciéndose por segundos, se encara la parte final, y aquí mejora, obligada a ello. La lucha de Obi-Wan, Anakin y Padmé en el coliseo de Geonosis por su libertad con la posterior aparición del consejo Jedi y el ejército clon, le da otro color al filme, aunque no el suficiente para no echar de menos una batalla campal a mayor escala, sobre todo teniendo en cuenta que en esta película tampoco hay batalla espacial.

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En cuanto a los combates individuales, la lucha entre Obi-Wan, Anakin y el conde Dooku sí se nota más trabajada y preparada que los combates de la primera película. Los movimientos se notan más veloces y fluidos. Y se agradece. Memorable la aparición de Yoda, por supuesto.

Al final, luces y sombras para una película algo más madura que su antecesora pero que se pierde en los compases medios incapaz de sostener un equilibrio que le dé un punto más de grandeza. Esta es mi opinión; como sabéis, la de alguien que no es especialmente aficionado a esta saga. Respeto y reconozco su legendaria connotación, por supuesto, pero bueno…, así tenéis también un punto de vista de alguien más ajeno a su encanto.  Seguiré completándola, aunque reconozco que hay muchísimas cosas más que me apetece ver antes en lo relativo a la ciencia ficción.

Nada más por hoy. Un saludo a todos.
¡Nos vemos las instacaras por @icaro_jon!

¡UNA FAMILIA DE MÁS DE 2.500 MIEMBROS!

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¡Ya somos más de 2500 en el blog! Sí, lo digo como si fuera un éxito rotundo a pesar de que no se trate más que de un grano de arena en comparación con otros desiertos. Pero, para mí, que tiendo a individualizar las cosas y me gusta poco generalizar, eso significa que más de dos mil quinientas personas, una tras otra, le han dado a ese botoncito de seguir. Cada una de ellas, ha sido para mí una inyección de felicidad.

Y como no puedo plasmar aquí los latidos de mi corazón, acelerados cada vez que alguien se une a esta familia, haré lo que llevo haciendo cada vez que alcanzamos una cifra significativa, agradecéroslo individualmente, uno a uno, por ser parte de todo esto:

GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS 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Eso es todo por hoy.
¡Nos vemos las instacaras por @icaro_jon!

EL DÍA DEL LIBRO CON UN PAR DE PELOTAS

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Los que bien me conocéis sabéis que odio el fútbol, que para mí no es más que un embrutecedor social, una pócima que enajena las mentes y que nos enfrenta sin sentido alguno. Yo dejé de ir a los estadios porque los insultos y las amenazas de muerte me parecían más propias de un coliseo romano. Generalizo, por supuesto. En cambio, me encanta el baloncesto. Más limpio, más coherente, con más valores. Y más divertido, que al fin y al cabo estamos hablando de un entretenimiento.

Pero este fin de semana, en relación al Día Internacional del libro, me ha dado un motivo más para estar orgulloso de haber dejado atrás el fútbol, ese deporte que llevaba inyectado como una droga por el bombardeo social al que fui sometido de pequeño, como muchos, para aficionarme a la canasta. Tanto entrenadores como árbitros, en todos los partidos de esta jornada en la ACB, han intercambiado sus libros favoritos en esta iniciativa cultural que a mí me parece una pasada y que aplaudo.

Me apetecía comentarlo, por eso de que une dos de mis pasiones. Así que ahí lo dejo. No alargo más esta entrada para no quitaros más tiempo y que podáis dedicarlo a leer. No quiero ser incoherente con este día tan especial para los escritores.

P.D.: La rebelión de Eva ya está fuera de mi poder. Esta semana verá la luz.

P.D.2.: ¡nos vemos las instacaras por @icaro_jon!

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