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Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

La vez que Gandalf me acompañaba de paseo

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¿Sois de los que os gusta coleccionar libros en papel? En la última entrada hablaba sobre el dispositivo Kindle y la lectura digital, y me alegraba coincidir con muchos de vosotros en los comentarios en eso de que aunque leyéramos mucho en digital, nos gustaba comprar y conservar nuestras obras preferidas en papel. Eso me ha llevado a querer hablar de ellas, de esas que conservo de forma física, como si así pudiera abrazarlas para recordar los tan buenos momentos que me dieron.

Una de ellas (o mejor dicho trilogía) que no puede faltar en esta lista es El señor de los anillos. Como a muchos de mi generación, la obra de Tolkien nos hizo entrar de lleno a la fantasía épica. Nos introdujo a los reinos de humanos, elfos, enanos, orcos y magia a través de sus pesadas líneas. A día de hoy no estaría en mi Top 5 de fantasía (puede que ni en el Top 10), pero el mérito de conseguir aficionarme a ese universo (como a tantos otros) es lo que la mantiene en un rincón predilecto de mi nostalgia.

Tras ella conocí obras de fantasía épica más oscura, realista, donde la magia es más creíble, en las que el argumento va más allá de un simple objeto superpoderoso capaz de dominar el mundo y la lectura es más ágil sin perder por ello ni un ápice de riqueza o profundidad. Sapkowski llegó con su brujo y me cambió completamente el concepto. Reconozco que a día de hoy estoy un poco deshinchado con este género, me cuesta abordar obras nuevas. Desconozco este “desánimo” con la fantasía. Será que me hago mayor.

Además, uno de los motivos que me hace tener en tan buena estima esta trilogía hace referencia a lo personal. Fue la primera obra que leí en digital. Y como ya he nombrado algunas veces, lo hice de camino a recoger a mi pareja a su trabajo. En mis paseos de ida para juntarme con ella y acompañarla después de vuelta a casa tras su jornada laboral, sacaba el móvil y me leía unas cuantas páginas. Sí, es posible leer andando. En cuanto te acostumbras, puedes caminar mientras lees en el móvil y conservar la vida. Esos veinte minutos de paseo a la sombra de aquellas líneas bien merecen un grato recuerdo (y los otros veinte de vuelta con la muchacha, también).

Apuesto que más de uno ha pensado en llevar esta obra a su biblioteca de nostalgia particular. La ventaja en este caso es que hay muchas ediciones con un acabado estético precioso para adornar nuestras estanterías. Con otras obras que forman parte de mi coleccionismo particular y que os nombraré en otras entradas, no existe esa suerte. Y vosotros, ¿qué obras conserváis en papel simplemente por los recuerdos que os traen?

Nada más por hoy. ¡Nos vemos las caras en Instagram!

¿Lector KINDLE? Necesario, no. Recomendable, sí.

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Encuesta rápida. Que levante la mano quien tenga un lector Kindle. Aunque no os vea, imagino que sois pocos. Por mi experiencia, sé que es un dispositivo muy conocido, pero poco usado. Salvo en Estados Unidos e Inglaterra, donde están en la vanguardia de la lectura digital. El caso es que… es curioso que llame tanto la atención, pero que sean tan escasos sus usuarios. Cuando trato de indagar sobre esta cuestión, la conclusión a la que llego es porque la mayoría de gente todavía no asimila la lectura digital o incluso la rechaza. Es llamativo precisamente… porque el lector Kindle busca mantener la esencia del papel para salvar esta barrera. Veamos…

¿Es recomendable un lector Kindle? En mi caso tengo clara la respuesta: SÍ. Os lo digo yo, que me leí la trilogía de El señor de los anillos en el móvil de camino al trabajo y ojalá hubiera descubierto el Kindle para entonces. El lector Kindle es un dispositivo de lectura digital, sí, pero que trata de no alejarse mucho de la experiencia del papel. La experiencia es muy gratificante, no es reflectante, no cansa la vista… Es justo lo que necesitan aquellos que reniegan de la lectura digital pero quieren aprovecharse de todas sus ventajas.

Pero ¿es necesario? La respuesta es NO. Existen aplicaciones para móvil y tablet que nos permiten disfrutar de los libros digitales como Aldiko o la propia App de Amazon para Kindle. Alternativas a tener en cuenta, sobre todo por el alto coste de un dispositivo Kindle (aunque si eres un lector frecuente se amortiza al ser los libros digitales más baratos). La experiencia con estas aplicaciones no es en absoluto la misma que con un lector Kindle (y de hecho entiendo que la gente incluso reniegue de la lectura digital), pero yo me he leído decenas de obras así en mi teléfono móvil. Y las he disfrutado. Y de hecho hubo una época en la que leía más en el móvil que en papel. Podía leer en cualquier lugar, llevar decenas de libros siempre encima y a mejores precios.

Pero a día de hoy reconozco que el lector Kindle es otra cosa que se acerca más a la lectura tradicional, que es la mejor opción para los que buscan lo mejor de ambos mundos, el del papel y el digital. Para los que estéis pensando en darle una oportunidad, debéis saber los tipos que hay y sus ventajas, de manera que podáis haceros con el que más se adapte a vosotros:

  • Kindle clásico: es la versión original y por ello… la más barata. Si no te convencen las mejoras de los otros modelos, quédate con este, tampoco creo que haga falta más. Por algo es el modelo más vendido. Tendrás la experiencia de este reader y las ventajas en cuanto a precios de libros y comodidad de transporte en su modelo más básico. Desde 2019 incorpora iluminación, por lo que su principal problema, que era no poder leer de noche, queda subsanado. Su precio suele estar en torno a 100 €, aunque ahora Amazon lo tiene en oferta aquí en torno a 70 €, por lo que es una gran oportunidad para hacerse con él.
  • Kindle Paperwhite: la principal ventaja de este modelo era que incorporaba iluminación, algo que el modelo clásico ya ha subsanado. También es más ligero y más fino, y resistente al agua, lo cual puede ahorrarte un disgusto si te gusta leer en piscinas y playas. Su precio está en torno a 130 – 150 €, aunque Amazon en este momento también tiene este modelo rebajado.
  • Kindle Oasis: es la versión más moderna y de alta gama. Lo más llamativo es su estética, con una carcasa de aluminio (en dorado o plateado) que le da un aspecto más exclusivo. Incorpora un acelerómetro que busca emular la sensación de sujetar un libro por el lomo y la pantalla de 7” es ligeramente más grande que en los anteriores. Prestaciones, por supuesto, a cambio de un precio que se eleva a los 250 €. Y en honor a esa exclusividad que Amazon pretende otorgarle, no tiene oferta en su página oficial. Es, entre nosotros, el iPhone de los Kindle, mucho postureo.

 

Para los que estéis dubitativos o hayáis pensado alguna vez en comprar uno de estos dispositivos, espero haberos sido de ayuda. Lo cierto es que el hecho de que cada vez más gente se familiarice con ellos y sea utilizado en mayor medida, nos beneficia a los autores. Descubrir que se pueden conseguir libros por menos de 3 euros (muchos de ellos incluso a 0,99 €), por no hablar del programa Kindle Unlimited (tarifa plana tipo Netflix con un catálogo de millones de títulos), aumenta el consumo de libros, y aunque sea de forma digital, la felicidad de ver que nuestras obras tienen más salida es muy, pero que muy real.

Nada más por hoy, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

¿MENOS ROPA Y MÁS DISTANCIA? ¿Estamos locos?

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¿Cómo lleváis este verano tan… peculiar? Yo, como veis, bastante desaparecido. No por motivos vacacionales, todo lo contrario. Pero mi ilusión creativa siempre ganará la batalla a mi escaso tiempo disponible y aquí os traigo un pedacito del proyecto que me traigo entre manos: Veranovirus, versos al calor de la fría distancia.

La verdad es que este verano está siendo extraño. Pero como siempre digo, allí donde hay incertidumbre siempre hay poesía. Y donde hay novedad, siempre hay reflexión (senti)mental. Esta obra será una recopilación de poemas estivales relacionados con esta nueva normalidad. El que os dejo hoy, versa sobre la incongruente lucha de tener que mantener la distancia en la época más instintiva del año. ¿Cómo se lleva eso de tener que distanciarse de la persona que te atrae en la estación más calurosa del año y no solo por la temperatura ambiental?

Os dejo con el poema ¿Menos ropa y más distancia? Espero que os guste.

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¿MENOS ROPA Y MÁS DISTANCIA?

Algo falla en la ecuación de menos ropa y más distancia
si tu piel descubierta es mi mejor estancia.

¿Cómo voy a alejarme de ti por seguridad
si cada paso atrás es la más pura crueldad?

¿Cómo hago para que mi cuerpo al fin entienda
que no es metal que imantas al caer cada prenda?

Ya me dirás cómo a mí mismo yo me miento
si tus finos tirantes son mi pegamento.

Que sí, que entiendo y sé que alejarme salva vidas,
pero morir pegado a ti es de mis muertes preferidas.

Que la separación no es una opción al ver tu escote,
me salvará del virus, pero no de que explote…

La cosa se complica al llegar a la playa,
tú en bikini y a varios metros mi toalla.

¿Cómo va a ser sano el distanciamiento
si no tocarte es enfermar de pensamiento?

 

Si os ha gustado, iré publicando más contenido constantemente en la cuenta de Instagram @icaro_jon (ahí tengo este mismo poema recitado) y en el blog. Igualmente, si queréis echar una mano con la obra para que pueda seguir avanzando, podéis hacerlo con alguna de las recompensas que hay preparadas para su desarrollo.

Y nada más por hoy, ¡que tengáis un gran inicio de semana!

¿Y TÚ CÓMO TRATAS A TUS MAYORES?

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¿Tratas a los mayores mejor que como lo hacían en el Antiguo Egipto? No, el hecho de estar tanto tiempo sin publicar una entrada no significa que haya entrado en la tercera edad. Pero sí os invito a una reflexión al respecto.

Una de las cosas que más rabia me dan de la pandemia es que ha evidenciado lo poco que hoy en día se valora a los mayores. Puedo comprender y perdonar errores durante la gestión sanitaria por la intensidad de la crisis y sus implicaciones económicas, sin mirar siquiera colores políticos. Pero lo que no perdono es el abandono y el descuido respecto a las personas más vulnerables. Habiendo precedentes y certeza del desastre, a nuestros mayores se les tenía que haber sencillamente blindado.

No voy a entrar en polémicas. Los errores no sirven de nada si no son para aprender. Así que, como he dicho, invito a una reflexión. Como estoy en pleno proceso de recuperación de la saga de El sanador del tiempo,  lo dejo en manos de sus personajes. Ya sabéis que me gusta sacarlos de sus historias para hacer pequeños capítulos relacionados con temáticas actuales. Y de paso, servirá como contenido extra para la nueva edición.

Así que, aquí os dejo este pequeño relato junto a Poul y Christiaan. ¡Espero que os guste!


 

El olvido de los años

 

—Aquí tienes, una cerveza de verdad.

Christiaan plantó dos botellines frente a su compañero Poul en una de las mesas de las cafeterías de MediTime. El golpe del cristal contra la madera sobresaltó al interventor, le hizo volver a la realidad. Le hacía falta, porque a decir verdad, sentía que se había quedado anclado en otro mundo en su último viaje virtual por el tiempo.

—Esto sí es cerveza buena, europea como nosotros —continuó hablando el pelirrojo mientras tomaba asiento frente a su amigo—, y no la basura que hacen los americanos.

Sin embargo, Poul seguía absorto en la pantalla de su portátil, como si esta se hubiera apoderado de todos sus sentidos, incluso de aquellos que había descubierto en su última intervención a juzgar por las nuevas sensaciones que le había provocado viajar virtualmente ene l tiempo.

—¿Y qué? ¿Cómo es la chica en vida? —siguió Christiaan con su monólogo. Se refería a la paciente, que se encontraba en un estado comatoso permanente, pero a la que Poul había podido ver consciente durante la simulación—. Se le ve buena persona, porque tiene un corazón que no le cabe en el…

El pelirrojo hizo unos gestos con las manos que evidenciaban que su broma hacía ilusión a los grandes pechos de la joven y no a su órgano cardíaco precisamente. Poul, por su parte, seguía inmerso en su lectura, lo que hizo desesperarse al técnico.

—¡Poul! ¡Relájate un poco! —le recomendó su compañero—. Desde que te has convertido en interventor no dejas de estudiar… Tranquilízate, recobra las fuerzas, así estarás mejor preparado para la próxima sesión.

—Eso es lo que intento —reaccionó Poul finalmente—. Trato de estar más preparado para el próximo viaje —añadió, en un tono seco que mostraba su estrés y preocupación.

Giró el portátil para que Christiaan pudiera ver que leía sobre el Antiguo Egipto. Ahí es donde le enviaban las intervenciones, y cuanto más supiera de esa época más preparado estaría para afrontar las nuevas situaciones.

—La sociedad egipcia se encargaba de que los ancianos vivieran en el estado de Amaku, lo que significaba que el resto de la sociedad se encargaba de proporcionarles el sustento para el resto de sus días —comenzó a leer el pelirrojo tras ajustarse las gafas, con unos claros gestos con los que mostraba que no entendía nada—. La vejez se ensalzaba y no se ridiculizaba la pérdida de plenitud o facultades, sino que se elogiaban y englobaban en un proceso llamado Maaty que tenía que ver con la bienaventuranza… Ocupaban un puesto privilegiado en la sociedad por la sabiduría que acumulaban… Tío, ¿qué haces leyendo sobre viejos? ¿Cómo te va a ayudar eso en las intervenciones?

—¡Yo qué sé! —replicó Poul, inquieto como estaba debido a su interés en salvar a su primera paciente—. Se supone que tengo que solucionar traumas de los predecesores de la paciente, si les importaban tanto los ancianos puede que sea una de las principales preocupaciones que me encuentre en mi próxima simulación… Así le daré la importancia que se merece…

—No te agobies, Poul… —le recomendó su amigo pelirrojo—. Simplemente disfruta de la experiencia, tú que puedes. Otros no tenemos tanta suerte de poder intervenir.

Poul asintió, por cortesía, pero cerró el ordenador y se levantó de la mesa.

—Tengo que irme, Christiaan —informó Poul no sin antes dar un trago al botellín para agradecer que su amigo le hubiera ofrecido la cerveza.

—Al menos me haces caso y te vas a descansar…

—No, Christiaan. No me voy porque tenga que descansar. Voy a visitar a mi abuela. —Poul le ofreció una triste sonrisa—. ¿Sabes lo que pienso? Es muy triste que tras miles de años, lo único que haya avanzado respecto al trato de nuestros mayores sea el tiempo.

Christiaan asintió, miró hacia otro lado avergonzado y sus mejillas llenas de pecas se tiñeron del color de su cabello. Él también tenía bastante abandonado a su abuelo. El trabajo le impedía visitarlo con frecuencia. También le pareció miserable que las preocupaciones laborales hubieran relegado a los ancianos a un segundo plano, cuando hacía ya más de 4.000 años, estos ocupaban un espacio más privilegiado en la moral humana.

 

Si te ha gustado, recuerda que tienes los tres primeros episodios de Poul y Christiaan recopilados en un único volumen a tu disposición.

Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

SI VOLVIERA A NACER CON LO QUE SÉ AHORA…

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¿Cómo sería vuestra vida si volvierais a nacer con todo lo que sabéis ahora? Buah, vaya preguntón, ¿eh? Seguro que alguno os la habéis hecho más de una vez. ¿Qué errores no volveríais a cometer? Sería maravilloso. Por suerte, la literatura sí nos da esa oportunidad de renacer cada vez que queramos.

Yo no creo en las casualidades. Esta cuarentena aproveché para echarle unas horas al Age of Empires, videojuego que me hizo apasionarme por la historia, y que en consecuencia me llevó a escribir El sanador del tiempo. Eso hizo que se removiera la nostalgia por mis entrañas. Unido a un misterioso repunte en las ventas de esta obra, que tengo abandonada a nivel promocional años ya, sentí la llamada de la magia: esa que se siente cuando publicas por primera vez.

El sanador del tiempo me lo ha dado todo. Me desvirgó como escritor, y me acercó a todo lo que plasmar una historia en unas páginas de papel significa: tanto lo bueno como lo malo. De lo malo ni me acuerdo, ya lo he convertido en aprendizaje. Y la parte buena la llevo grabada a fuego en el corazón. Después he escrito mucho más y mejor, he tenido aventuras editoriales, he aprendido y aplicado recursos de redacción y estilísticos, he cerrado obras en mi opinión mucho más maduras y coherentes. Pero nada tiene la frescura de la novedad. No hay segundas oportunidades para una primera vez.

Ahora vuelvo a leer El sanador del tiempo y, aunque muero de emoción, no puedo dejar de preguntarme cómo habría sido esa historia con ese entusiasmo del novato aplicando todo lo que he aprendido, tanto a nivel de escritura como de promoción, desde que se creó años atrás.

Pero como decía al principio, la literatura sí nos da esa oportunidad de volver a nacer con todo lo que hemos aprendido. Me ha mordido la serpiente de la nostalgia. Y me veo obligado a retomar la serie. Me puede la emoción. Así que, entramos en fase El sanador del tiempo 3.0. ¿Por qué este nombre? Porque retomo la saga a través de tres novedades que iré desarrollando poco a poco:

  • Sacaré una tercera edición de Los capítulos originales, con contenido extra.
  • Publicaré el primer libro que abrió la trilogía, ambientado en Egipto, en formato audiolibro.
  • Añadiré un episodio adicional a la trilogía original manteniendo el formato antes de buscar fórmulas novedosas, esta vez ambientado en la Antigua China (guiño a los jugones del AOE1).

Muchos me seguís desde esta aventura que fue el principio de todo. A los que seguís a bordo, no me queda más que daros unas gracias enooooormes por seguir ahí. Ha llovido desde entonces… Si me seguís leyendo, buf, sois mi vida, en la parte literaria al menos, porque estáis ahí desde el inicio. A los que os hayáis ido incorporando poco a poco, espero que este resurgir de la serie os anime a conocer al Jon Ícaro más fresco, apasionado, casi virginal, pero el que más ilusionado he visto con una historia entre manos.

Nos vemos en breve, que iré anunciando novedades. Id preparando vuestra mochila, ¡que viajamos en el tiempo!

¡Nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

Y NO PODER TOCAR A QUIEN UNA VEZ NOS TUVO DENTRO…

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Así es esta cuarentena, otra vez afilando un poco más nuestros sentimientos. De ahí este salto emocional a la poesía. Esta vez, no dejándonos estar junto a las madres para celebrar su día. Es paradójico eso de tener que guardar las distancias con alguien en quien vivimos durante nueve meses, en su interior.

Pero una madre siempre está más allá del distanciamiento y de cualquier situación. Para ellas va la poesía de hoy. Si no habéis podido comprarles un regalo o hacérselo llegar por la situación, dedicadle este poema. Que ninguna se quede sin saber lo importantes que son para nosotros. En mi cuenta de Instagram (@icaro_jon) acabo de subirla recitada, por si queréis mencionarla ahí o compartirla para hacérsela llegar.

Espero que os guste:

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MÉTODO PARA CUMPLIR UN SUEÑO – Cómo logré vivir de escribir

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¿Vivir de escribir? ¡Pero tú estás loco! Soy un motivado de la vida, me ponen los retos. Y a la que alguien dice “eso es imposible”, ahí voy yo a intentar demostrar que, como mucho, es improbable. Y si hay algo que tengo claro es que para conseguir un sueño solo hacen falta dos cosas: voluntad y una organización efectiva. No hay fracaso, sino planificación inadecuada. ¿Queréis saber cuál es el método que utilizo yo y que mejor me ha ido para lograr mis objetivos? Ahí va la bomba: me organizo en función de los chakras.

Los conocéis, imagino, son los centros energéticos que rigen el equilibrio físico, mental y espiritual. Incredulidad aparte, lo cierto es que muchas personas consiguen el bienestar a través de la tarea de equilibrarlos. Y ser feliz, al final, batallas aparte, es lo que importa. ¿Por qué no aplicar ese complejo sistema de equilibrio para cumplir un sueño? Lo que hago yo es anotar en mi agenda una acción diaria que tenga que ver con cada uno de los chakras. Ellos guían mi hoja de ruta.

Os resumo un poco de qué va cada chakra, para que os hagáis una idea de cómo los enfoco yo a mi sueño de vivir d escribir. Esto cambiará dependiendo de tu sueño, pero todos tienen algo que aportar a tu proyecto, sea cual sea:

Primer chakra: es el encargado de la supervivencia, el que te aporta los recursos básicos para sobrevivir. Yo lo enfoco a esas tareas que, aunque no sean mis favoritas, me generan un dinero extra. Siempre trato de llevar a cabo alguna corrección o traducción para tener un ingreso extra porque vender libros es algo muy inestable y algún trabajo adicional me da esa confianza terrenal.

Segundo chakra: se encarga de la creatividad, por lo que aquí en mi caso está claro. En este chakra anoto lo que tengo que escribir cada día, mi objetivo de páginas diarias para seguir elaborando contenido.

Tercer chakra: es el que rige la motivación y la autoestima. Siempre trato de ver algún vídeo que me anime. O en esos momentos de peores ventas, en los que dudo de la viabilidad de este sueño, me dedico unos minutos a recordarme que yo puedo, que he llegado hasta aquí y que no es el momento de rendirse. Estar siempre arriba mentalmente es importantísimo para progresar y no sabéis lo necesario que es dedicarse unos minutos al día para no perder la fe en uno mismo. Es la diferencia entre seguir al pie del cañón o rendirse, y sin embargo muy pocas personas lo tienen como tarea fundamental en sus proyectos.

Cuarto chakra: es el encargado del amor, de dar gracias por todo. Esto tiene muchos significados. Por un lado, anoto acciones solidarias. Por otro, trato de aprender cuando algo me sale mal, me obligo a entender qué ha podido pasar para crecer en lugar de lamentarme. Doy gracias por el tropezón y entiendo que es una oportunidad de mejorar.

Quinto chakra: es el de la comunicación. Aquí siempre apunto alguna tarea para darme a conocer o mantener el contacto con mi comunidad. Una publicación en Instagram, redactar una entrada en el blog, valor promociones pagadas…

Sexto chakra: es el de la sabiduría y yo lo enfoco al aprendizaje, siempre trato de formarme en aquellos aspectos que considero que tengo que mejorar para abrir nuevos caminos. Todos los días hago algo para aprender y ser mejor. Aunque lo cierto es que espiritualmente debería enfocarse más bien a la intuición. Así que, también me dedico unos minutos a pensar qué puede gustar, qué puedo escribir para que tenga éxito y así abro nuevas vías.

Séptimo chakra: este rige la espiritualidad. Aquí siempre me apunto alguna meditación, orientada al aspecto que sienta más débil de los anteriores. También me recuerdo a diario que si pongo la intención y creo en ello, el camino se abrirá ante mí sin esfuerzo y que tengo que olvidar toda preocupación para no bloquearme. “Pide y se te dará”, el universo es demasiado amplio como para no tener un camino para ti.

La conjunción de estos siete enfoques considero que es perfecta, te hace trabajar en tu proyecto desde varios puntos de vista y a la vez analizarlo constantemente, no estancarte, incluye la promoción, la fe, la motivación… Desde que lo uso me ha funcionado estupendamente, y lo recomiendo.

Si os animáis a probarlo, os aconsejo este cuaderno: El método organizativo de los chakras. Al principio explica brevemente para qué sirve cada chakra, de manera que puedas relacionarlo con tu objetivo, y después tienes un cuaderno para anotar la acción dedicada a cada uno de ellos para cada día. Es muy agradable de usar y anima a avanzar páginas a la vez que te vas acercando a tu sueño.

 

Espero que os sea útil, que tengáis un objetivo que cumplir o un sueño que perseguir, sobre todo en estos tiempos en los que todo es pesimismo. Ánimo, no diré que es un camino fácil, la de horas que he tenido que echarle a este sueño son infinitas, pero sí puedo afirmar que cada una de ellas la he disfrutado hasta el agotamiento y ha valido la pena.

Un abrazo, estamos en contacto y ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

La que se nos viene encima… ¿Y QUÉ?

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¿Preocupado por la crisis económica que se nos viene encima? Son muchos los que ceden al pánico en este sentido. Es normal. Las perspectivas son las que son. Lo que ya no es tan normal es que a algunos les preocupe más el bolsillo que la salud. Como dijo Melendi: a este año le pido al cielo la salud del anterior. Si has tenido la suerte de haber esquivado la enfermedad tanto tú como tu gente cercana, eso ya es una bendición. Otros no han tenido tanta suerte, lamentablemente. Así que vamos a dar gracias y usarlo como punto de anclaje a la realidad. El resto, irá llegando poco a poco.

Porque a pesar del temor, esto no es nuevo para nadie. Las crisis son cíclicas, comportamientos macroeconómicos e intereses aparte. Estuvieron, están y estarán. Tú mismo seguro que has superado algunas de ellas, tanto globales como personales. El otro día Pablo Motos hizo un apunte muy esclarecedor: en las crisis el dinero no desaparece, simplemente cambia de manos. O lo que es lo mismo: cambian los hábitos de consumo. En consecuencia, no desaparecen las posibilidades de ganar dinero, simplemente varían. El problema es que no sabemos adaptarnos a estos cambios.

Nadie nos enseña a ello. Estamos anclados al estatismo: a comprar una casa para toda la vida, una pareja hasta que la muerte nos separe, a vivir en la ilusión de que un oficio nos dure para siempre… Los tiempos cambian, y los hábitos de consumo, que rigen las sociedades capitalistas, también. Vivimos en la falsa creencia de que debemos formarnos durante toda nuestra infancia y juventud en algo en concreto para vivir de ello el resto de nuestra vida. Pero la eficacia de las universidades cae por su propio peso. ¿Cómo vas a empezar a formarte para algo si cuando acabes los estudios diez años después el mundo va a ser diferente y con otras necesidades?

El problema es que nadie nos enseña a reinventarnos. Nos crían en el miedo al cambio, en lugar de en el gozo de la renovación. Nos quieren atados, temerosos. Porque el problema es que si evolucionamos, si decidimos crearnos nuestro propio trabajo y destetarnos de la gran empresa, esta, que se adueña de los programas políticos a golpe de financiación, se queda sin mano de obra barata.

Tenemos que  reinventarnos cada día. Ahora más que nunca, por supuesto, pero incluso en los tiempos de bonanza, un espíritu de evolución siempre hará que vayamos a mejor, que estemos cada vez más arriba y estas caídas nos afecten menos. Solo hay que pensar lo siguiente: ¿en qué va a gastar la gente el dinero en estos momentos? Las farmacias van a seguir funcionando a todo tren durante un tiempo. ¿Por qué no intentar sacarse un título de auxiliar online ya que necesitarán más personal? Y los artículos de lujo se van a disparar, porque la puta verdad de las crisis es que hacen más ricos a los ricos y más pobres a los pobres; quizá sea el momento de montar una tienda online de joyas. El oro se va a comprar baratito cuando todos intenten desprenderse de él para subsistir…

Así que, no se trata del entorno, sino de la capacidad de uno mismo de adaptarse. Resiliencia lo llaman, y es verdad. Os lo dice un escritor. ¿Acaso hay algo más crítico que intentar vivir de las letras? Pero yo lo intento. Y ya van varios años desde que me decían que eso iba a ser imposible. ¿Que la crisis me va a afectar? Por supuesto, como a todos e incluso más que a nadie: las novelas no son un bien esencial. Sí ya de por sí muy poca gente lee, ahora los lectores se lo van a pensar dos veces a la hora de gastar en un libro. Pero igual me toca pasarme a los libros técnicos, desempolvar mi título de biólogo y escribir un libro Virus para dummies, o algo así. Puede que la gente quiera saber qué es un virus y cómo funciona en estos momentos y se venda mejor. Adaptación y resiliencia. No hay más.

Pero sobre todo sin temor. Si hay un lema que tengo claro es que un minuto perdido en la queja es un minuto en el que no estás desarrollándote ni buscando la solución. Internet nos da opciones ilimitadas. Podemos formarnos en lo que queramos, buscar proyectos para ganar dinero desde nula inversión. No es fácil, cuidado. Es jodido con motivación, pero ten claro que es imposible sin ella.

Para ello, os voy a recomendar una técnica que me encanta y que considero que me ha ayudado a subir escalones constantemente y que es la del Ikigai. Es tan sencillo como hacerse cuatro preguntas:

  • ¿Qué es lo que amas?
  • ¿En qué eres bueno/a?
  • ¿Qué necesita el mundo?
  • ¿Por qué te podrían pagar?

Aquello que une esas cuatro respuestas, es algo que vas a disfrutar y que seguro que te va a generar dinero. Estas cuestiones tienes que repetírtelas cada cierto tiempo. ¿Por qué? Porque tanto tus gustos, como tus habilidades, como las necesidades de tu entorno cambian. Y en tiempos de crisis, todavía más. Pero si sabes responder a esas cuatro cuestiones, ahí tienes tu solución.

Te animo a ello. Sé que es complicado. Pero como siempre digo, que algo sea difícil no significa que tengamos que lamentarnos y rendirnos. Todo lo contrario, a más complicación, más motivación y más energía se nos está pidiendo.

Mucho ánimo y a encarar estos tiempos como lo que son, una época de aprendizaje y crecimiento, ¡y a salir más reforzados! Si necesitáis ayuda de un motivado de la vida como soy yo, ya sabéis dónde encontrarme. Si estas palabras os han ayudado y creéis que pueden ayudar a combatir este halo de pesadumbre que nos envuelve, compartidlo a diestro y siniestro.

Un abrazo, nos vemos las instacaras en @icaro_jon.

PANDEMIA 1 – DIOS 0

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¿Dónde está ese Dios todopoderoso que por definición puede solucionar todo este desastre con un chasquido de dedos y que ni está ni se le espera? O a lo mejor, es que no quiere tanto a su creación como predica. Sin intención de cuestionar creencias ni herir sensibilidades, no es esa la intención, quiero compartir una reflexión a la que me lleva esa pregunta.

Para mí un dios no es esa cosa ante la que nos arrodillamos a pedirle que nos solucione los problemas. Más aún cuando a menudo se le olvidan nuestras plegarias. Para mí un dios es esa cosa que te da el poder para solucionar tus propias dificultades. Sentarnos y esperar a que nos arreglen nuestros desaguisados nos hace débiles, pasivos. En cambio, tener la resolución para enfrentarlos nos empodera. Y a menudo, actuar es mejor camino hacia la solución que quedarse de brazos cruzados.

Esta pandemia ha demostrado una vez más este pensamiento. Con las iglesias cerradas, conseguiremos salir de esta cuando todos actuemos en consecuencia. Con el personal sanitario como punta de lanza, los profesionales de la alimentación asegurando el abastecimiento, los políticos con sus (acertadas o no) decisiones, el personal de seguridad, de limpieza, cada uno quedándose en casa y todo aquel que aporta su pequeño granito de arena… Para mí, esos son los verdaderos dioses, todos aquellos que contribuyen a la solución del problema con sus actos y que me motivan a ser como ellos y a querer participar y enfrentar al caos.

Este pensamiento me lleva a compartir una poesía que, en esa dirección, habla de cómo una pareja puede aportarle a uno más beneficios que una divinidad, cambiándonos completamente el concepto de dios. Porque yo, sinceramente, creo más en esa persona con la que despierto cada día y que me motiva a comerme el mundo que en una creencia que gana cuando yo pierdo y soy débil.

Espero que os guste. Os dejo con los versos, no sin antes recordaros que sigo manteniendo mis libros de forma gratuita en formato Pay after show en mi página web. Un saludo, ¡nos vemos las instacaras en @icaro_jon!

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