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Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

COMO VALENTINO ROSSI NO HAY DOS… ¿O SÍ?

Valentino Rossi. El Doctor. El heptacampeón…. Llámalo como quieras, pero sin duda estamos ante una leyenda del motociclismo. Para muchos, el mejor piloto de todos los tiempos. Para otros tantos, el más odiado, porque es muy difícil llegar a la gloria sin echarte una buena masa de haters a tus espaldas. En cualquier caso, y respecto a lo que aquí nos cita, muchos lo elevan a divinidad del mundial de motociclismo y aseguran que como él no hay dos.

Pero… ¿es eso cierto? La realidad es que no. Ya hubo otro piloto italiano en la historia del campeonato que no solo igualó sus cifras, sino que las mejoró. Se trata de Giacomo Agostini, que consiguió ganar el campeonato de la máxima categoría de motociclismo hasta en ocho ocasiones. Dominó los 500cc entre 1966 y 1972, repitiendo triunfo en 1975. Y también lo hizo con dos marcas: MV Augusta y Yamaha.

Toquecito de atención para los fanáticos. En este ejemplo de Rossi, pero con extensión al deporte en general. No es extraño cruzarse con seguidores de Valentino que aseguran que nadie ha ganado más que él, y que de forma vehemente aseguran que es el mejor de todos los tiempos. En número de victorias, puede (pero porque ahora los mundiales son más extensos), porque en campeonatos mundiales, no (si además contamos las categorías inferiores, Agostini suma 15 títulos respecto a los 9 de Rossi). Esto no desmerece en ningún caso la trayectoria de Rossi y su merecido apelativo de leyenda, por supuesto. Pero sí que nos invita a ser un poco más prudentes y no dejarnos llevar por el fanatismo. Esto ocurre muy a menudo en el deporte, y es algo contra lo que desde este blog, en la medida de lo posible, trataré de luchar.

Que cada quien disfrute del deporte que le guste, y se sienta seguidor de lo que sea. Pero con respeto. Tratando de extraer esas gotitas de felicidad que nos da admirar o seguir la trayectoria de según qué deportistas a modo de inspiración. Pero nunca usándolo como un arma para imponernos a los demás, generar polémica y enfrentamiento, ni poner la mano en el fuego por nadie. Porque, como en casos como este, puedes acabar quemándote por desconocimiento.

Si quieres conocer más sobre la historia del mundial de motociclismo de una forma ágil y entretenida, te recomiendo el libro La historia del campeonato mundial de motociclismo a ritmo de vuelta rápida de Charles Sanz:

¿LOS RALLYS NO SON PARA MUJERES?

¿Tendrían que ser los campeonatos de automovilismo mixtos, o separados por género? El otro día, tras conocer la existencia de las W Series (la Fórmula 1 femenina), un amigo y yo debatíamos sobre si en los campeonatos automovilísticos debía haber segregación por género o no. En teoría, no debería. No hay ningún parámetro físico o biológico que obligue a tal diferenciación, ya que el rendimiento lo pone la máquina.

En mi opinión, creo que esta diferenciación se debe a un parámetro más de tipo estadístico. Si de cada 100 aficionados al automovilismo uno es mujer (siendo optimistas), es más improbable que una de ellas quiera pasar de la afición a la profesión, y es más difícil brillar siendo uno entre cien, seas hombre, mujer o extraterrestre. Es simple proporción matemática. A nivel de talento es otra cosa, ahí pienso que no hay estadística alguna. Si un hombre es un número uno, brillará. Si una mujer es una número uno, brillará. Pero hay más probabilidades de encontrar un número uno donde hay más aspirantes, simplemente.

Y después está el asunto de los patrocinios, asunto espinoso. El automovilismo no es meritocracia. No llega más lejos el mejor, sino el que mejores patrocinadores tiene y más dinero aporta al equipo o sus recursos mecánicos. Por supuesto, ganar carreras ayuda a atraerlos, pero no es el único factor, y a veces tampoco el más determinante. Y en ese sentido, el automovilismo siempre ha estado patrocinado por productos de un público principalmente masculino. Imagino que para una mujer debe ser más complicado negociar, porque «no representan al público objetivo».

En ese sentido, quizás crear campeonatos femeninos ya no sea un dilema moral, sino una necesidad. Una posibilidad para ellas de conseguir visibilidad, un pequeño rincón exclusivo donde dejarse ver. Quizás así, consigan más reconocimiento y en consecuencia una mayor fama y atracción de patrocinadores. Y así, en un futuro, puedan competir en igualdad de condiciones y romper esta brecha de género.

Porque el talento, indudablemente está. A las pruebas me remito, y aquí un nombre es obligado: Michèle Mouton. La francesa no solo llegó a competir al máximo nivel automovilístico, en una competición mundial regida por la FIA como es el Campeonato del Mundo de Rally, sino que consiguió lograr una victoria en Italia en 1981 y tres más en Portugal, Grecia y Brasil en 1982, año en el que con su Audi Quattro logró el subcampeonato del mundo, solo por detrás del legendario Walter Röhrl.

Ojalá ejemplos como este animen al público femenino a aficionarse a ver las carreras como una pasión con salida profesional. Ojalá también anime a los aficionados (aquí ya sin distinción de género) a seguir competiciones femeninas de automovilismo, porque eso permitirá que la brecha se haga más pequeña y, de corazón, espero que esta reflexión anime a ello con el deseo que en un futuro solo se hable de competiciones mixtas y sin diferencias de dificultad de acceso. Eso no solo será un éxito del automovilismo, sino de la sociedad en general.

Si te gusta la historia del rally, y quieres dar un agradable paseo para recordar su historia o aprenderla, te recomiendo el libro La historia del Campeonato del Mundo de Rally de Marcelo Coll:

LAUDA vs HUNT – Razones para amar la Fórmula 1

Siempre digo que amo tanto como odio la Fórmula 1. Cada vez se parece más a un paseo de las estrellas de Hollywood en ese constante goteo de lujo que va enterrando cada granito de esencia deportiva que hay en la máxima competición de automovilismo del mundo. Este dilema lo refleja perfectamente la rivalidad que hubo entre Niki Lauda y James Hunt. Una historia que todo aficionado a la F1 debería conocer, y que todo amante de la motivación y superación también sabrá disfrutar.

Niki Lauda, austriaco, representante del caballerismo deportivo. El piloto correcto, educado. Disciplinado. James Hunt, británico, la bala perdida, el chico malo, irreverente, el guaperas. Agua y aceite en cuanto a personalidad, diferentes versiones de la vida que estallaron en la pista en la temporada de 1976.

Tras alimentar su rivalidad en categorías inferiores y en la propia Fórmula 1, ambos eran los favoritos para el campeonato de 1976. Hasta Nürburgring, el Gran Premio de Alemania, donde Lauda tuvo el famoso terrible accidente cuyo incendio acabó desfigurando su rostro, causándole sus características cicatrices. En el hospital, se le dio la extremaunción. Todo apuntaba al fin de su carrera automovilística. Y de su vida.

Pero Niki Lauda no solo salvó la vida, si no que se esforzó al límite y volvió a la competición tres carreras después. Impensable. Aunque tuviera que sangrar cada vez que se ponía y quitaba el casco por la piel quemada de su cráneo. No estaba dispuesto a que Hunt, que había aprovechado su ausencia para sumar puntos, se llevara el campeonato.

Lauda fue capaz de mantener a raya al británico hasta el final, de manera que ambos llegaron con opciones de ser campeones a la última carrera en Japón. Niki tenía opciones de completar la gesta de regresar de entre los muertos para ganar el campeonato. Pero otra vez… la lluvia. La resbaladiza pista trajo consigo las pesadillas de su último accidente. Y Lauda, cauto, decidió abandonar. No podía arriesgarse a volver a causar el mismo sufrimiento a sus seres queridos.

Por su parte, James Hunt, el joven arriesgado y sin miedo a la muerte, siguió adelante y en un final de carrera emocionante, logró hacerse con el campeonato tan solo con un punto de ventaja sobre el renacido Lauda. Ese año, la victoria fue para el británico. Esta rivalidad y maravillosa historia queda bien reflejada en la película Rush, la cual recomiendo.

Ese año ganó James Hunt. Pero en la vida… ¿de quién fue realmente el triunfo? James Hunt murió a los 45 años a causa de un infarto promovido por sus excesos alcohólicos. Ganó un único mundial, a pesar de tener un talento con el cual, según muchos, habría podido marcar una época si se hubiera dedicado con más atención y esfuerzo a las carreras.

Lauda, por su parte, ganó el campeonato al año siguiente sumando un título más al de 1975, junto al que también ganaría en 1984, único piloto capaz de volver a ganar un título mundial tras haberse retirado y regresado a la competición, con unos monoplazas con efecto suelo totalmente distintos a los que había utilizado para triunfar anteriormente. Se convirtió en una leyenda.

¿Qué queremos en el presente y en el futuro? ¿Una Fórmula 1 de estrellas del show como Hunt o de pilotos entregados como Lauda? ¿Cuál prefieres tú? O quizás, la grandeza de esta competición, es que hay cabida para todos. Lo cierto es que es cada uno de estos talentos, tan dispares entre sí, los que hacen grande la competición

Si te gusta la historia de la Fórmula 1, te recomiendo La historia de la Fórmula 1 a ritmo de vuelta rápida, un sencillo y maravilloso paseo a través del tiempo para recordar o conocer de forma sencilla la grandeza de este campeonato.

VUELVE LA NBA, VUELVE MI METADONA

Los que bien me conocéis, sabéis que tengo una relación de amor-odio con el deporte. Hace unos años dejé de ver fútbol, ese deporte que socialmente nos inyectan desde pequeños, porque lo consideré un negocio podrido y corrupto en el que, ser aficionado, solo me convertía en uno más de esos que alimentan esa bola de nieve macroeconómica que acaba aplastando lo poco deportivo que queda en el fútbol profesional. Hasta me hice la promesa incumplida de no volver a ver deporte, fíjate.

También soy de los que defienden la cooperación por encima de la competitividad, y el deporte es espíritu competitivo a nivel extremo. Creo que las personas somos mejores juntas, no imponiéndonos unas a otras. Prefería invertir mi tiempo en actividades más creativas (escritura, lectura, música…). Pero seguía teniendo el gusanillo del deporte. Porque también es motivación, superación, esfuerzo y entrega, y esos son valores que admiro.

Así que en el baloncesto encontré el término medio y la alternativa. Sobre todo, en el nacional y local. El basket, al menos en España, tiene unos valores que se han ido perdiendo en el fútbol. Se respeta al rival, se le felicita cuando gana, se anima cuando un jugador del equipo contrario se lesiona y los insultos están ausentes en la grada. También pude disfrutar de los equipos de mi zona, y apoyarles en la medida de lo posible.

Pero ahora, llega la NBA y me rompe los esquemas. ¿Por qué? Porque es el clímax del baloncesto. Es puro espectáculo. Además es más sencillo localizar estadísticas, y yo soy muy analítico en ese sentido cuando veo un partido. Y, en cierta medida, vuelvo a ese bucle inicial, donde reconozco que me gusta disfrutar del deporte a este nivel, pero a la vez siento que ya ha roto los límites de la pureza. El baloncesto en Estados Unidos es como aquí el fútbol: donde se mueve dinero, siempre existe la sombra de la corrupción personal y deportiva.

Pero esta temporada, pienso disfrutarla sin prejuicios. Tengo que ser más «disfrutón» en la vida en general y menos reflexivo. Si algo me gusta, ¿por qué empañarlo con tanta filosofía purista? En esta vida también hemos venido a mancharnos un poco. Creo que, tener cosas que nos hagan sentir pasión, es algo necesario en la vida, aunque tengamos un pequeño precio a pagar. Espero que sea una buena temporada, y proporcione grandes dosis de felicidad a sus seguidores.

¿Y tú? ¿Eres NBA? Yo todavía no soy seguidor de algún equipo en concreto, no la sigo tan de cerca como para sentirme identificado con alguno de ellos; siento más simpatía por alguno que por otros, eso sí, y si acaso me gustan aquellas plantillas con jugadores europeos, pues el salto de Europa a América en el baloncesto es un logro, un sueño de muchos que aplaudo y admiro.

Y dicho esto, informo que vuelvo por aquí por enésima vez. ¡Nos leemos!

Si te gusta la NBA, te recomiendo una de mis lecturas: Los MVP de la temporada de la historia de la NBA (Volumen 1), donde poder conocer y disfrutar de la trayectoria y anécdotas personales de varios de los jugadores más grandes que ha dado esta competición.

CLEOPATRA: ¿HÉROE O VILLANA?

¿Qué te sugiere el nombre de Cleopatra, la última reina de Egipto? Cuando aprendo sobre algún personaje histórico, en seguida sé si estaría de su lado o contra él; juego a imaginarme en su época, luchando por su causa o tratando de impedir sus objetivos. Pero con Cleopatra, tengo sentimientos encontrados. Pongámonos en situación.

Cleopatra viajó por primera vez a Roma de niña cuando su padre, el faraón Ptolomeo XII tuvo que escapar de Egipto tras haberse descontrolado su gobierno. Que te expulsen en plena infancia, imagino que tiene que marcar. Con la ayuda de Roma, Ptolomeo pudo regresar finalmente al trono egipcio, aniquilando a su hija Berenice (hermana de Cleopatra, otro trauma más) en el proceso. Y cuando el faraón decidió que ya no estaba en situación de gobernar, nombró a dos de sus hijos, Ptolomeo XIII y Cleopátra VIII Thea Filopátor como corregentes.

Los dos hermanos no se llevaban especialmente bien, y ya sin un padre que les diera una buena regañina, comenzaron a gobernar cada uno por cuenta. Esto llevó a una más que previsible guerra civil. Y Ptolomeo, que era solo un niño pero contaba con la ayuda de los principales mandos militares, se impuso a su hermana mayor Cleopatra, que tuvo que recluirse en el palacio de Alejandría.

Pero todo cambió con la llegada de César. Julio César perseguía a su máximo rival, Pompeyo, que a su vez trataba de buscar ayuda en Egipto tras haber sido derrotado en Farsalia. En esta persecución, César se encontró con una guerra civil en el Nilo. Cleopatra sedujo al general romano, lo puso de su lado, y con su ayuda logró recuperar el trono y finalmente gobernar Egipto. Para celebrarlo, se embarcaron en un crucero de pasión por el Nilo donde presuntamente Cleopatra quedó embarazada. ¿Fue esto una verdadera historia de amor? ¿Se enamoró realmente Cleopatra de César… o más bien de su ejército?

En cualquier caso, César acabó volviendo a Roma y en ningún momento reconoció públicamente al pequeño Cesarión, a pesar del empeño de la faraona. Por ello, se vio obligada a casarse con su otro hermano, Ptolomeo XIV, para fortalecer su posición en Egipto. Tratando de remediarlo, Cleopatra organizó un viaje a Roma. No podía permitir ese menosprecio hacia su hijo. ¿Lo hizo realmente por orgullo de madre? No olvidemos que, si conseguía reconocer a su hijo Cesarión como heredero de César, este podría llegar a ser el dueño de medio mundo.

Los planes no salieron como Cleopatra quería. De hecho, puede que hasta su visita a Roma sirviera para alimentar la conspiración que acabó con la vida de César, y tuvo que volver a Egipto con las manos vacías, donde promovió el asesinato de su hermano para gobernar en solitario.

Aunque regresó a Egipto, siempre tuvo puesto un ojo en Roma. Trató de apoyar a Octavio y Marco Antonio, que se enfrentaban a los asesinos de César (enviando una flota que no llegó por una tormenta). Y cuando Marco Antonio se quedó con el control de la parte oriental del Imperio romano, hizo todo lo posible para aproximarse a él. Se dice que el romano ya se había enamorado de ella en su primera visita a Roma durante el exilio de Ptolomeo XII.

La relación entre Marco Antonio y Cleopatra está definida como una de las más románticas de la historia. Pero ¿acaso no pretendía la faraona simplemente repetir su estrategia con César? ¿No buscaba solo emparentarse con uno de los hombres más poderosos del mundo?

Tampoco esta vez sus pretensiones tuvieron un buen final. Marco Antonio y Octavio, otrora aliados, acabaron enfrentándose entre sí. Y el final de esta contienda ya lo conocemos. Un drama absoluto, derrota de Marco Antonio y suicidio conjunto de los dos enamorados a lo Romeo y Julieta; de ahí que su relación con Cleopatra se haya convertido en el paso del tiempo en leyenda y sea tan conocida y admirada.

Pero ¿no fue realmente todo desde el principio una manipulación que nunca terminó de salirle bien a la faraona? ¿No fue una estratega militar y sentimental sin escrúpulos siempre con un interés político evidente que acabó volviéndose contra ella cual karma?

Sin duda Cleopatra es un personaje admirado por muchos de los que disfrutamos la historia. Tampoco debemos menospreciar nunca su inteligencia y su capacidad política. Pero ¿es realmente la leyenda que resuena en nuestras cabezas o solo fue una ambición desmedida y manipuladora? ¿Tú qué opinas?

Si quieres profundizar más en este enigmático personaje, y disfrutar de este bonito dilema, te recomiendo La Reina del Nilo, una excelente novela de Margaret George sobre Cleopatra muy bien documentada y escrita, que además puedes encontrar aquí casi a mitad de precio en su versión de bolsillo.

Un saludo, ¡nos vemos en breve con más historias sobre la historia!

LA TETERA AMARILLA – De la burla a la victoria de Renault

¿Alguna vez se han burlado de ti por hacer algo de forma diferente a los demás? Enhorabuena, porque entonces estás en el camino hacia el éxito. O eso es lo que se puede aprender del debut de Renault en la Fórmula 1. Porque este equipo, al que adoro, es mucho más que Fernando Alonso.

Renault apareció en la mayor competición de automovilismo en 1977 a través del equipo Equipe Renault Elf… y rápidamente se convirtió en motivo de burla y risas en el paddock. Debutó con el Renault RS01, con el que introdujo el motor turbo (que añade un compresor de aire para enriquecer la mezcla de combustible y consumir y contaminar menos) por primera vez en una carrera de F1. Sin embargo, una carrera tras otra, el monoplaza tendía a explotar, y debido a que acababa siempre rodeado de humo blanco, se le apodó “la tetera amarilla”. En su primer año, no consiguió acabar carrera alguna.

Pero ¿se rindió Renault? No, trató de aprender de los errores. Porque el fracaso no es negativo, son las señales que nos indican en qué tenemos que mejorar para alcanzar el éxito, que no es otra cosa que la resolución de un fracaso tras otro. Así, al año siguiente, a finales de 1978 (y tras otra temporada de innumerables abandonos), la “tetera amarilla” consiguió sus primeros puntos con un cuarto puesto en Estados Unidos. El que la sigue, la consigue.

Pero esta bonita historia de esfuerzo y resiliencia no acaba aquí. En 1979 y tras estudiar los errores pasados se evolucionó el RS01 al RS10. Entre otras cosas, se duplicó el turbocompresor. Si el turbo había sido motivo de mofa por sus averías, Renault le añadió otro; eso es confianza en uno mismo.  Y como resultado, el piloto francés Jean-Pierre Jabouille llevó al Renault a la victoria en el Gran Premio de Francia. Su compañero Arnoux, fue tercero y también subió al podio.

Desde ese momento, todos dejaron de reírse de “la tetera amarilla”. El turbo, ya mejorado, suponía una amenaza, y un equipo tras otro acabaron incorporándolo hasta ser un elemento indispensable en un monoplaza de Fórmula 1. Así que, ya sabes. Si se ríen de ti por hacer algo diferente, solo necesitas fe en ti, aprender y mejorar, insistir… y quizás un día, aquellos que se mofaban, acaben copiándote. Y ese es una de las formas más veraces de reconocimiento.

Si eres fan del equipo Renault (ahora Alpine F1) y quieres apoyarlo (y de paso echar una mano a este blog), puedes echarle un ojo a este complemento para ser parte de él.

Un saludo, ¡estamos en contacto!

EL MÉTODO FRIKI PARA CUMPLIR TUS SUEÑOS

¿Estáis conmigo en que la motivación es uno de los elementos más importantes para conseguir lo que deseamos? Pero no es fácil mantenerla siempre alta. Y menos en los tiempos que corren. Como resultado, veo que (la mayoría de) la gente no se siente con ganas de pelear por aquello que resuena en su interior, por aquello que (dice que) quiere. Tendemos a hacerlo todo a última hora y por obligación. Como siempre digo, me da la impresión de que la gente se esfuerza más en huir de lo que teme que en luchar por lo que quiere.

Yo tengo mis métodos particulares para mantener la motivación siempre por las nubes. Y el que os voy a contar hoy, es el más friki de ellos. Ya advertí en la última entrada que mi vida iba a ser un (vídeo)juego. Siempre trato de extrapolar la ficción a la realidad. Y cuando estoy con juegos de aventuras, esto me resulta muy fácil.

Los RPG (rol playing game) se basan en desarrollar personajes a través de distintos atributos. Bien, pues yo lo que hago cuando estoy inmerso en uno de estos juegos es ponerme una tarea diaria para cada uno de ellos, relacionada con el sueño que quiero cumplir. Os ejemplifico. Ahora mismo estoy jugando al Titan Quest, donde el personaje cuenta con 5 atributos principales, y que yo aplico en mi rutina diaria en mi sueño de vivir de escribir:

SALUD: en el juego, hace referencia a los puntos de vida del personaje. En mi caso, me lo aplico a cuidarme en general, por lo que aquí mi tarea diaria se basa simplemente en cumplir mi dieta establecida para mantenerme en forma tratando de comer sano. Porque estar en forma y cuidar la salud es esencial para cualquier objetivo. No vamos a ser productivos si no nos sentimos bien.

ENERGÍA: si bien en el juego este atributo hace referencia a los puntos de magia, yo me lo aplico a la energía de mi estado físico. En este caso, mi tarea diaria se trata de cumplir con mi entrenamiento. Una hora de ejercicio al día te hace estar más enérgico, más despierto y te ayuda a combatir la pereza, y te hace trabajar más animado y con menos cansancio, por lo que… te hace ser más productivo.

FUERZA: en el juego la fuerza es la capacidad de hacer daño, pero en mi sueño como escritor… mi fuerza son mis libros. Cuantos más tenga y mejores sean, más fuerza tendré como escritor y más ganancias podré tener con ellos. Así pues, mi tarea en este atributo es escribir un mínimo de 20 páginas al día.

INTELIGENCIA: en el juego hace referencia a la capacidad de aprender y ejecutar hechizos, pero en mi caso lo asocio a las acciones que me hacen prosperar, lo que se traduce prácticamente en desarrollar ideas de promoción. Por muchos y buenos libros que tenga, de nada me sirven si no sé qué hacer con ellos. Tengo que ser un “poco listo” para adivinar dónde colocarlos, cómo moverlos, todo esto requiere de ingenio y me obligo a tener al menos una idea de este tipo al día.

DESTREZA: y por último, la destreza hace referencia a la capacidad de manejar ciertas armas. Pero en mi caso, puesto que mis armas son las palabras, mi tarea diaria en este sentido es aprender recursos estilísticos, o leer los últimos éxitos, de manera que pueda adquirir más habilidades y aprender de los mejores para escribir cada vez mejor.

Lo sé, todo esto es muy friki. Pero me resulta muy motivador este método, y de alguna manera, día tras día trato de cumplir con todos los apartados y esta especie de juego me hace avanzar progresivamente casi sin darme cuenta. Si os parece divertido y curioso, os animo a practicarlo, personalizándolo a vuestros propios objetivos. O podéis usar cualquier otro método, pero que os dé alas para no quedaros quietos y así crecer y avanzar constantemente. Otro de los que mejor me han funcionado a mí en el pasado es este cuaderno de Equilibra los 7 arquetipos de los chakras, donde hay que anotar una tarea diaria (o varias) relacionada con cada chakra. Y al final, se trata de lo mismo: una forma de avanzar en los distintos aspectos que facilitan cumplir objetivos adictiva.

Así que, nada más por hoy. Que nada os detenga. Encontrad la manera de progresar de una forma divertida y atractiva, porque esa es la clave para conseguir lo que os propongáis. Os animo a ello. ¡Nos leemos!

¿TE TOMAS LA VIDA COMO UN JUEGO?

¿Sois de los que os tomáis la vida como un juego? En mi caso, la expresión “la vida es un juego” es casi literal. Yo me licencié en Biología, confiando en que mi existencia acabaría entre laboratorios y microbios a los que exterminar. Pero no fue así. Os resumo, que muchos ya conocéis esta historia. El caso es que, aunque mi intención era ser biólogo, las oportunidades profesionales no se dieron para ello.

Y mientras trataba de abrirme camino profesional, en el ámbito ocioso disfrutaba de una de mis mayores aficiones: los videojuegos. Siempre han sido fenomenales compañeros de mi vida. Y no sabía que acabarían marcando tanto mi rumbo. A la par que jugaba, escribía historias ambientadas o basadas en el juego que disfrutaba en cada momento, porque me gusta dar profundidad y trasfondo a todo lo que hago; no me considero un jugador ocasional. Me gusta exprimir todo aquello que me rodea y sacarle siempre un poco más de chicha a todo.

De ese modo es como me adentré en la escritura, y en concreto en la novela histórica (gracias al legendario Age of Empires que hizo que adorara la asignatura que más había odiado durante mis años de estudio: Historia). ¿Quién me iba a decir que plasmar en forma de relatos lo que el juego estimulaba en mi mente acabaría llevándome a un modo de vida que adoro?

A modo de aficionado, aprendí sobre el universo literario y conseguí publicar con Ediciones B. Eso me llevó a aprender sobre edición para autopublicar mis propios libros y no depender de editoriales. El tiempo me ha enseñado que no son malas, ni buenas, pero no son para mí; me gusta ser el dueño de mis obras. Y estas habilidades aprendidas me dieron una salida profesional. A día de hoy creo y vendo mis propios libros, y edito para aquellos que quieren publicar los suyos. Y me gano la vida con ello. De una forma que disfruto; trabajar en algo que a uno le gusta es esencial.

Por eso, no maldigáis los videojuegos ni cortéis las alas a los muchachos que están constantemente enganchados; aunque sí, tratad de canalizarles constructivamente esa afición. A mí los videojuegos me han dado lo que una carrera universitaria no ha sido capaz.

Pero a lo que voy. Siento que últimamente me he desconectado de ese camino de la vida. Antes escribía sobre lo que jugaba y jugaba sobre lo que me apetecía. Ahora… escribo sobre lo que vende, y juego… sobre lo que vende también. Siento que me he salido un poco del camino que señalizan los latidos de mi corazón. Sobre todo, ahora que recién he vuelto a mi género preferido, la aventura RPG a través del Titan Quest (y una más que afortunada compañía).

Todo esto, para decir que voy a enderezar este camino. Y que en mi blog va a verse reflejado. Va a haber mucho de videojuegos, y de fantasía. Y que en esta nueva etapa deseo estar más activo por este lugar. Así que, en conclusión, que (como cada vez que tengo una iluminación y se me disparan las ganas de bloguear, aunque luego no cumpla y vuelva a estar desaparecido) espero poder contar con vosotros por aquí más a menudo.

Tengo muchas ganas de abrir una nueva etapa, y este blog y la interacción siempre me ha animado a transformar nuevas ilusiones en proyectos sólidos. Gracias por todo, ¡nos vemos en breve!

BABY-RALLY-BOOM: ¿Rovanperä o Solberg?

¿Pero habéis visto cómo vienen las nuevas generaciones del WRC? Si algo nos ha ofrecido el Rally del Ártico, además de unos espectaculares paisajes con auroras boreales incluidas, es un viaje al futuro del mundo del rally con el jovencísimo Kalle Rovanperä poniéndose líder del mundial y el debut de Oliver Solberg.

Hasta hace bastante poco tiempo, que dos muchachos que no pasan la veintena de años se llevaran el protagonismo de un rally era muy poco probable. Pero sin duda Laponia ha sido sede de un baby-rally-boom que dará mucho que hablar en los próximos años.

Por un lado, Kalle Rovanperä logró el segundo puesto y se sitúa líder en la clasificación. Que sí, que la nieve siempre ha dado cierta ventaja a los pilotos nórdicos y puede que no se vea en otra igual en esta temporada. Pero aun así, que con 20 años y en su segunda campaña en el WRC esté liderando el campeonato, ¡es de locos! Aunque no sé de qué nos sorprendemos, si el año anterior, con pandemia incluida, hizo un debut espectacular en la categoría.

Y en el otro lado tenemos el debut en la categoría reina de Oliver Solberg. Llevar el Hyundai a la meta habría sido ya de por sí un éxito. Pero lo hizo además en una meritoria séptima posición. Y rodando más rápido que muchos de los pilotos más experimentados, consiguiendo, por poner un ejemplo, el tercer mejor tiempo en el cuarto tramo. Que sí, que tuvo errores de novato, pero es que de no haberlos cometido habría que haber pedido un test de antígenos extraterrestres para ver si esta criatura de 19 años es humano o no.

¿Quién crees que tiene un futuro más prometedor por delante? Ambos tienen un gran talento natural (más allá de ayudas parentales y que cada vez empiezan más jóvenes a competir), y no sería muy descabellado pensar en verlos competir por un título entre ellos en unos pocos años. Además, combinan a la perfección como archienemigos. Rovanperä es más frío, formal, comedido. Solberg es más entusiasta, carismático, nervioso. Son dos polos opuestos que sin duda darán mucho juego. En lo personal, considero que Rovanperä llegará a ser un piloto más completo. Puede que en esta opinión influya mi simpatía por Toyota. Pero no he podido evitar contagiarme del entusiasmo de Solberg, de sus ganas de disfrutar sin perder el horizonte de la profesionalidad y el aprendizaje. No sé cuál me genera más empatía. ¿Y tú con quién te quedas?

Si como yo, eres más de Rovanperä y Toyota, puedes apoyar al equipo que apuesta por él aprovechando la oportunidad de hacerte con esta gorra del TGR.

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